De sí solo, en sí y por sí,

Incomprensible y divino;

Y siendo tal, cierto es que

Dará su fe verdadera

A quien quiera, y como quiera,

Y cuando quiera, sin que

Éste se pueda quejar

De que al otro se la dió,

Puesto que á todos dotó

De razon para buscar

La mejor, y mas el dia

Que haya quien á todos fiel

Nos dé testimonio dél,

Y basta el que nos envía

Cada dia su cuidado

En tierra, aire, fuego y mar.

ÁFRICA.

Ya digo que argumentar

No es á mi cólera dado;

Cantad y bailad, y no

Caso hagais, sino desprecio

De filósofo tan necio.

PENSAM.

Lo mismo me hiciera yo

Si pudiera, y por si no,

Vuelva otra vez á cantar.

MÚSICA.

_Bailá, Africanos, bailá,_

_Que ya se os acerca el profeta Alá._

PENSAM.

_Que ya se os acerca, etc._

TODOS.

_Bailá, etc._ _(Vanse.)_

INGENIO.

De un abismo en otro abismo

Dando, Pensamiento, vas.

PENSAM.

Pues un Dios tiene no más.

INGENIO.

Pero sin ley, es lo mismo

Que el no tenerle.

PENSAM.

Aun bien,

Que es la Sinagoga aquella,

Y hay un Dios, y ley en ella.

INGENIO.

¿Ley y un Dios? Conmigo ven;

¿Mas no es Pablo con quien viene,

De quien me hizo amigo fiel

La escuela de Gamaliel

Por el ingenio que tiene?

PENSAM.

Sí, llega.

INGENIO.

Envuelto está en ira,

Retírate hasta despues.

PENSAM.

No es bueno lo que hablan, pues

El Ingenio se retira.

_Sale la_ SINAGOGA _á lo judío, y_ SAN PABLO _á lo romano_.

SINAGOG.

Aunque el Centurion me asombre,

Diciendo con voz severa:

Verdaderamente era

Hijo de Dios este hombre;

Y aunque por su rey le nombre,

Despues de hazañas tan feas,

Un ladron, y en las ideas

De su mortal frenesí

Diga: Acuérdate de mí

Cuando en tu reino te veas;

Aunque la naturaleza

Haga el extremo que admiro

Cuando al último suspiro

Le ve inclinar la cabeza,

Cubriéndose de tristeza

Uno y otro luminar,

Ni le he de crêr, ni he de dar

A partido mi rencor;

Pues muerto, ha de ser mayor

Contra cuantos promulgar

Su ley intentan; y así,

Pablo, pues de tí me fío,

Toma este decreto mio; _(Dásele.)_

Parte á Damasco, que allí

Crédito haber dado oí

Sus bárbaros moradores

A los extraños errores

De aquesa ley, que infestando

El orbe van publicando

Cuatro humildes pescadores.

PABLO.

Estimo honor y decreto;

Y cree que es con una accion

Ya en mi mano ejecucion

Lo que era en tu voz precepto:

Gentil y hebreo, á este efecto

Uno y otro aplauso gano,

Pues que me hicieron, no en vano,

Gentil y hebreo á este fin

La tribu de Benjamin

Y los fueros del romano.

Y así, cumpliendo con dos

Causas, dirá mi cuidado

Si Dios y Crucificado

Son buenas señas de Dios,

Salid por fiadora vos,

Hermosa esfera, de que

Tan ira vuestra seré,

Que sea comun desmayo,

Relámpago, trueno y rayo

Pablo de esa nueva fe.

SINAGOG.

_(Quédase como suspensa y que habla consigo.)_

Así lo creo de tí.

PABLO.

Dáme los brazos, y adios.

INGENIO.

Ya se despiden los dos.

PENSAM.

¿No es Pablo tu amigo?

INGENIO.

Sí.

PENSAM.

Llega á hablarle; quizá aquí

Buen padrino en él tendrás.

INGENIO.

¿Pablo?

PABLO.

¿Ingenio?

INGENIO.

¿Dónde vas?

PABLO.

No puedo en el fin que sigo

Detenerme á hablar contigo;

Otro dia lo sabrás.

INGENIO.

¿Pues así al Ingenio dejas,

Que amigo tan tuyo fué?

PABLO.

Otra vez satisfaré

Con más espacio á tus quejas.

INGENIO.

Mira que de quien te alejas

Soy yo.

PABLO.

Ya lo veo; mas hoy

Déjame, Ingenio, que voy

Tan veloz, que hacer quisiera

Que mi pensamiento fuera

Mi caballo.

PENSAM.

Yo lo soy,

Pues bruto es el pensamiento

De quien el ingenio va

Atras dejándose.

INGENIO.

Ya

Que huye mi conocimiento,

Sin él á ella hablarla intento;

Mas ¡ay! que al mirarla asombra.

Sinagoga.

SINAGOG.

¿Quién me nombra?

_(Vuelve con espanto.)_

INGENIO.

El Ingenio soy; ¿de qué

Temes?

SINAGOG.

Cualquier sombra fué

Hoy de mi cadáver sombra,

Segun hoy del Sabaoth

La ira introduce cruel

La confusion de Babel

En el pueblo de Nembroth.

Los sueños son de Behemot

Cuantos padece mi pena;

Y ya que á mí me enajena

De mí mi discurso, dí,

Si Ingenio eres, ya que aquí

Llegaste, qué causa ordena,

Ó, por decirlo mejor,

Desordena, tierra y cielo,

Que desde el pasado hielo

De aquel súbito temblor,

Que cubrió el mundo de horror,

En mí no he vuelto; y así,

Tú, si lo sabes, me dí,

¿Qué se hizo el dia aquel dia?

INGENIO.

A eso tambien yo venía.

SINAGOG.

¿A qué?

INGENIO.

A preguntarte á tí;

Pero ya que me has ganado

Hoy de mano en la pregunta,

Lo que mi Ingenio barrunta,

Viendo el orbe desahuciado,

Es haber el fin llegado,

O haber su Autor padecido;

Y pues él restituido

Se ve en su primer vigor,

No ha sido él, sino su autor

El que...

SINAGOG.

No ha sido, no ha sido,

Si ya no quieres que sea

Autor suyo un sedicioso

Nazareno, escandaloso,

Que en Palestina y Judea,

En Samaria y Galilea,

Predicando aquestos dias

Dió á entender que era el Mesías,

Hijo de Dios verdadero,

Que há tantos siglos que espero.

INGENIO.

¿Y qué es dél?

SINAGOG.

Las ánsias mias

En un palo le pusieron

En el mismo dia que fué

El eclipse, para que

Los que bárbaros oyeron

Su doctrina y la creyeron,

Misterio hagan del fracaso,

Que acaso les salió al paso

Al espirar.

IDOLAT.

¿Luego el dia

El sol murió que él moria?

SINAGOG.

Sí.

INGENIO.

Pues no fué muy acaso.

SINAGOG.

Sólo me faltaba ahora

El que tú quisieses ser

A dos sentidos, en uno

Ingenio y en otro infiel,

Para atreverte á dudar,

Para arrojarlo á creer,

Con los necios de mi pueblo,

Si hice mal ó si hice bien.

INGENIO.

¿Hasta pensar é inferir

A quién se ha negado?

SINAGOG.

A quien

Infiera ó piense que yo

No soy del Dios de Israel

El bando favorecido

Desde el prodigio de Oreb,

Tribunal de luz, en cuya

Consulta salió Moisés

Por general de sus tropas,

Hasta llegarse á poner

En la prometida tierra,

Que abunda de leche y miel.

Si en esta, pues, prodigiosa

Peregrinacion le hallé

Todo ojos á mi mal,

Todo manos á mi bien,

Todo oidos á mi voz,

Tan primera causa, que

Todas las causas segundas

Me obedecieron en él,

¿Quién me habia de trocar

De agradecida en cruel?

Del Bermejo mar lo diga

La enjuta vereda, al ver

Que fué amontonando ondas

En uno y otro cancel,

Montaña y pared, quien nunca

Fué montaña ni pared.

Entre una y otra columna

El fuego lo diga, pues

Tal vez me sirvió de antorcha

Y de pabellon tal vez.

La tierra lo diga, herida

En Rafidin, pues correr

Vió agua á las piedras, y el aire

Al ver nevada su tez

De aquella neutral vianda,

Que en nubes de rosicler

Cuajaba en maná la aurora,

Lloviendo al amanecer,

El aire el reparo al hambre,

Como la tierra la sed;

Si entre tantos beneficios

Fué el mayor darme su ley

En mármol escrita, siendo

Su mismo dedo el cincel,

Por quien la ley natural

Vino á elevar y crecer

Su primer candor, subiendo

De dos preceptos á diez:

¿Cómo á tanto repetido

Favor, á tanta merced

(Como ántes dije), trocando

El beneficio en desden,

Ingrata la Sinagoga

Habia de proceder,

Dándole muerte á su Hijo?

¿Ni cómo podia ser

El que sin estar cumplidas

Las semanas de Daniel,

Viniese sin aparatos,

Que Isaías le prevé,

Diciendo que ha de venir

Con majestad y poder

De relámpagos y truenos?

Si al venir habian de ser,

¿Qué importara que al morir

Los viésemos, para que

Lo que fué acaso nos haga

Sentir, dudar ó temer,

Que lo que hubo de ser ántes

Bastó que fuese despues?

Y así, Ingenio, ó lo que eres

(Que yo no me he de meter

En si lo eres ó no), piensa

Que á quien di la muerte, fué

A un escandaloso jóven

Que sedicioso, que infiel,

Y amotinador del pueblo

Para coronarse rey,

En virtud de Belcebú

Obró algun milagro, en fe

De cuyo mágico arte

Nos quiso dar á entender

Que el prometido Mesías

Estaba cumplido; y pues

No pudo salvarse á sí,

Discurre en si podrá ser

Que á otros salvase: esto he dicho

Porque astrólogo otra vez,

No en el eclipse me arguyas,

Que habrá para tí tambien

Otro rencor, otra ira,

Otra saña, otra esquivez,

Otro azote ú otro acero,

Otra cruz ú otro cordel. _(Vase.)_

INGENIO.

¿Pensamiento?

PENSAM.

Nada digas,

Que todas tus dudas sé.

INGENIO.

¿Pues qué sabes?

PENSAM.

Que has hallado.

En la Sinagoga ley

Que adora á un Dios, primer causa,

Que ojos, manos y oidos es;

Y con todo eso, te queda

De averiguar y saber

Lo que á lo posible toca.

INGENIO.

Dices, Pensamiento, bien;

Mas fáltate de añadir

A esas dos razones...

PENSAM.

¿Qué?

INGENIO.

Que si adora, (como dijo)

Solo un Dios, ¿cómo despues

Dijo que á su Hijo esperaba?

¿Hijo y Padre fuerza no es

Que sean dos? ¿Pues cómo á uno

Adora solo?

PENSAM.

No sé.

INGENIO.

Y dejando esta razon

Pendiente, ¿á qué causa, á qué

Efecto espera á que venga

(Segun nos lo dió á entender)

De tu Dios el Hijo al mundo?

Y cuando haya para qué,

¿Cómo pudo un hombre humano

introducir que era él,

Si lo era como hombre y Dios?

Si no, ¿cómo al parecer

(Túmulo de sus exequias)

Vistieron de lobreguez,

La tierra su verde alfombra,

Y el cielo su azul dosel?

En tan grandes confusiones,

¿Quién, cielos divinos, quién

Sabrá responderme?

_VOZ._

Pablo.

_(Suena dentro un trueno, y vése como una luz de un relámpago.)_

INGENIO.

¿Qué estruendo es este?

_VOZ._

¿Por qué

Me persigues?

PABLO.

¡Ay de mí!

INGENIO.

¿Qué voz, qué ruido es aquel,

Que parece que los cielos

Se han desplegado otra vez,

Aquí para iluminar,

Y allá para obscurecer?

PENSAM.

A las vislumbres de una

Nube, que ha dado, al romper,

Hojas de jazmin y rosa,

Luz y voz, al parecer,

Sobresaltado el caballo

De Pablo, le arrastra.

INGENIO.

Vé,

Pues eres tú más veloz,

Llégale á favorecer.

PENSAM.

Sí haré, por si cae en mí.

_Descúbrese á caballo, y vase cayendo, y recíbele el_ PENSAMIENTO, _y

le pasa, segun los versos, al_ INGENIO.

PABLO.

El rayo, Señor, detén,

Basta el trueno de tu voz.

PENSAM.

Ayúdamele á tener,

Que no basto, Ingenio, yo

A levantarle.

INGENIO.

Sí haré.

_Sale la_ SINAGOGA.

SINAGOG.

Si Pablo muere, yo muero:

¿Qué es esto, Pablo?

PABLO.

Caer

En el Pensamiento ántes,

Y en el Ingenio despues.

_(Levántase como ciego.)_

Ciego estoy; pero mal digo,

Que nunca he llegado á ver

Más que cuando estoy más ciego.

SINAGOG.

Pues dí, no viendo, ¿qué ves?

PABLO.

No conviene que lo diga

El hombre al hombre.

SINAGOG.

¿Por qué?

PABLO.

Porque no es fácil decir

Lo que es difícil saber.

Sólo diré, que yo solo

Me he levantado al reves,

Pues otros caen al subir,

Y yo he subido al caer.

Al tercer cielo he llegado;

Si fué en espíritu ó fué

En cuerpo, no sé; que yo

Solo sé que no lo sé.

SINAGOG.

Ven á mis brazos, adonde

Descanses.

PABLO.

La accion detén,

No halagüeñamente fiera _(Huye.)_

Te acerques.

SINAGOG.

¿Con tal desden

De tu Sinagoga huyes?

PABLO.

Sí, escandalosa; sí, infiel;

Sí, tirana; sí, alevosa;

Sí, traidora; sí, cruel.

SINAGOG.

¿Pablo?

PABLO.

Ya Pablo no soy,

Ni vivo yo en mí.

SINAGOG.

¿Pues quién?

PABLO.

Cristo es el que vive en mí.

SINAGOG.

¿No es contra quien te envié?

PABLO.

Sí, pero á luz de eficaz

Auxilio, he sabido que es

El crucificado Cristo,

Que sentenció tu esquivez,

Hijo de Dios verdadero.

SINAGOG.

Bien que estás ciego se ve,

O yo lo estoy, pues lo escucho

Sin darte la muerte.

INGENIO.

Ten

El acero, que por tí

Le quiero yo convencer.

SINAGOG.

Argúyele, Ingenio, tú,

Que yo ni puedo ni sé.

INGENIO.

¿El Crucificado, dices,

Que era Hijo de Dios?

PABLO.

Sí.

INGENIO.

¿Pues

Hay más de un Dios?

PABLO.

No.

INGENIO.

¿Pues cómo

Es Hijo de Dios, sin ser

Dios tambien?

PABLO.

Tambien es Dios.

INGENIO.

¿Pues cómo, si es Dios tambien,

Solo un Dios son dos personas?

PABLO.

Aun más son, porque son tres.

INGENIO.

¿Tres, y un Dios solo?

PABLO.

Sí.

INGENIO.

¿Cómo?

PENSAM.

A aquesto importa atender,

Por si es Pablo el que á Dionisio

Le llega á satisfacer.

PABLO.

El bien no comunicado,

¿No fuera imperfecto bien?

INGENIO.

Proposicion es que yo

Dejé pendiente otra vez.

PABLO.

¿Sér que fuera comprendido

De quien infinito no es,

Fuera infinito sér?

INGENIO.

No,

Claro está, porque caber

Lo más no podia en lo ménos.

PABLO.

Pues siendo infinito sér

Dios, y siendo bien perfecto,

Fuerza en una parte fué

Comunicarse, y en otra

El comunicarse á quien,

Siendo él infinito, fuera

Infinito como él;

Pues si se comunicara

A quien no lo podia ser,

Quedara imperfecta toda

Aquella distancia que

Lo finito á lo infinito

Dejara de comprender:

Luego para que no haya

En Dios imperfeccion, es

Conveniencia de su esencia,

Y precision de su sér,

Por acto de entendimiento,

Engendrar un Hijo, á quien

Se comunique infinito:

El Padre, que al Hijo ve,

El Hijo, que mira al Padre,

Llegándose á complacer

Uno en otro, ¿no es preciso

Proceda de amor tan fiel

Un Espíritu que sea

Igual á los dos, y que

Procedido de los dos,

No pueda entre ellos haber

Por la comunicacion

De personas, ni despues,

Ni ántes, primero ó postrero

Mayor ó menor?

INGENIO.

Sí.

PABLO.

Pues

Una en los tres la deidad,

Uno en los tres el poder,

Uno en los tres el amor,

Y uno en los tres el saber,

Cierto es que en la esencia es uno,

Siendo en las personas tres.

INGENIO.

Sobre la natural luz

Del Ingenio, que al fin es

Parte del alma, he quedado

Satisfecho, al parecer,

Hasta aquí.

SINAGOG.

Y hasta aquí yo

Poco me debo ofender,

Pues ver tres, y adorar uno,

Me enseñó de Abraham la fe.

INGENIO.

Pero este Hijo, ¿á qué á la tierra

Habia de venir?

PABLO.

A que

Siendo infinita la culpa

Del hombre, satisfacer

Lo finito á lo infinito

No podia; y así, fué

Piedad que el Hijo de Dios

Satisfaciese por él,

Encarnando en una Vírgen

Madre, que ántes, y despues,

Y entónces, permaneciese

Siempre Vírgen, sin romper

Grosero cierzo de humano

Contacto la candidez

Del boton de la azucena,

Ni el capillo del clavel.

INGENIO.

Hasta aquí, por respondido

Tambien me doy.

SINAGOG.

Yo tambien;

Pues es cierto que vendrá.

PABLO.

Y áun que ha venido lo es.

SINAGOG.

¿Cómo que ha venido?

PABLO.

Como

Al que diste muerte fué,

Siendo el divino Mesías

Que esperabas.

SINAGOG.

No era él,

Pues que no trajo cumplidas

Las semanas de Daniel.

PABLO.

Sí era, pues tú no supiste

Hacer los cómputos bien.

SINAGOG.

No era, pues no vino en nube,

Como Isaías prevé.

PABLO.

Sí era, pues traje de siervo

Dijo que traeria tambien.

SINAGOG.

No era, pues que habia de dar

Su venida que temer.

PABLO.

Sí era, pues ese temor

Dará al venir como Juez.

SINAGOG.

No era, pues de humilde Madre

Al hielo le ví nacer.

PABLO.

Sí era, pues quedó en el parto

Vírgen ántes y despues.

SINAGOG.

No era, pues simples pastores

Le adoraron en Belén.

PABLO.

Sí era, pues á Belén vino

A verle uno y otro rey.

SINAGOG.

No era, pues á Egipto huye

Temiendo ajeno poder.

PABLO.

Sí era, pues derriba huyendo

Los ídolos de Beel.

SINAGOG.

No era, pues su Madre llora

El que le llegó á perder.

PABLO.

Sí era, pues le halló explicando

Los misterios de la Ley.

SINAGOG.

No era, pues en un desierto

Se rindió al hambre y la sed.

PABLO.

Sí era, pues huye vencido

Espíritu inmundo dél.

SINAGOG.

No era, pues ver su peligro

No supo al irlo á prender.

PABLO.

Sí era, pues todo era ojos,

Haciendo á los ciegos ver.

SINAGOG.

No era, pues de piés y manos

Le ata nudoso cordel.

PABLO.

Sí era, pues al impedido

Todo era manos y piés.

SINAGOG.

No era, pues á sordo ó mudo

No sabe qué responder.

PABLO.

Sí era, pues al mudo y sordo

Todo lenguas y oidos fué.

SINAGOG.

No era, pues muere pasible.

PABLO.

Sí era, pues fué el padecer

Como hombre, no como Dios.

SINAGOG.

No era.

PABLO.

Sí era.

INGENIO.

Suspended

La cuestion; que al escuchar

De tí que pasible fué _(A Pablo.)_

Como hombre, no como Dios,

Siendo Dios y hombre despues;

_(A la Sinagoga.)_

De tí, que en el mundo, el mundo

No le supo conocer

En lo ignoto y lo pasible,

La réplica tomaré.

Que era manos, oidos y ojos

Ese Hombre Dios (ó quien es),

¿Concedes?

SINAGOG.

Negar no puedo

Que hizo andar, oir y ver.

INGENIO.

¿Pues de qué le hiciste causa?

SINAGOG.

De que dar quiso á entender

(Escandalizando al pueblo)

Que era Hijo de Dios.

INGENIO.

Saber

Conviene si le esperabas.

SINAGOG.

Sí esperaba.

INGENIO.

¿Pues en quién

Esperándole podias

Mejores señas tener,

Pues no vino por tu mal

Quien vino á otros á hacer bien?

Pero quizá habrá otra causa

Para condenarle: ¿Qué

Delitos le averiguaste?

SINAGOG.

¿No bastó este?

INGENIO.

No, porque

Hombre tan malo que quiso

Hijo de Dios parecer,

No siéndolo, fuerza era

De dañada intencion ser,

De maligno corazon,

De depravado interes;

Y lo habia de mostrar

En otras costumbres, pues

Los efectos manifiestan

De los pechos el doblez.

¿Qué ambicion tuvo?

SINAGOG.

Ninguna;

Descalzo de pierna y pié

Peregrinó en pobre traje.

INGENIO.

¿Qué valimiento tener

Con príncipes intentó?

SINAGOG.

Ninguno, pues sólo fué

Con humildes pescadores.

INGENIO.

¿Y qué medraron con él?

SINAGOG.

Sola la necesidad

De volverse al barco y red.

INGENIO.

¿A qué humano afecto, afecto

Le viste?

SINAGOG.

Ninguno sé.

INGENIO.

Luego convencida estás;

Pues no habia de querer

Hacer tal delito ántes,

Para ser bueno despues.

Y así, oh tú, Gentilidad,

Que traes por Roma el poder

De Europa; Asia, que invencible

Le traes por Jerusalen;

Ciega secta, á quien le dió

Por el África Ismael,

Por América Ateismo,

Que vive sin Dios ni Ley;

_(Salen los cuatro.)_

LOS CUAT.

¿Para qué otra vez nos llamas?

INGENIO.

Para que todos noteis,

Sin que ninguno alegar

Pueda ignorancia despues,

Que el Dios ignoto pasible,

Que ojos, manos y oidos es,

Y primer causa de causas,

En boca de Pablo hallé.

SINAGOG.

Primero que se lo digas,

Muerte á uno y otro daré.

_(Saca la espada y se amparan los dos de la Gentilidad.)_

LOS DOS.

Primero no.

SINAGOG.

Pues ¿adónde

Habeis de huir?

GENTILID.

A mis piés.

SINAGOG.

¿Quién eres, deidad hermosa,

Que ceñida de laurel,

Temor y respeto infundes

A la Sinagoga?

GENTILID.

¿Quién

Sino la Gentilidad,

Tuviera en tí ese poder?

SINAGOG.

Es verdad; colonia hoy

Es la gran Jerusalen

De Roma; pero ¿á qué causa

Aquí en persona te ves,

Si hasta aquí sólo asististe

En ella por su virey?

GENTILID.

A causa de que sabiendo

Cuanto apasionado juez,

Has dado la muerte á un hombre,

No sustanciándole bien

El proceso, cuya injusta

Sentencia ojeriza fué

De los dioses, pues los cielos,

En uno y otro vaiven,

Al espirar titubearon,

Casi arrancados del ej;

A residenciarte traigo

Ese ejército que ves,

De cuyas tropas, llamada

De aquella voz que escuché,

A defender estas vidas

Me he adelantado.

PABLO.

Y es bien,

Que viendo la Sinagoga

Me defiendas tú.

SINAGOG.

¿Por qué?

PABLO.

Porque la predicacion

Hoy de la tercera ley,

Que á la gentilidad pasa,

Con esto explicada esté.

SINAGOG.

¿Qué tercera ley?

GENTILID.

A mí

Eso me toca entender;

Y pues á residenciarte

Vengo, conviene saber

Qué tercera ley ese Hombre

Quiso introducir.

SINAGOG.

La ley

Misma que yo me tenía

(Como ya dije) en Moisés,

Creciendo la natural

De dos preceptos á diez.

GENTILID.

Y la natural ¿cuál era?

SINAGOG.

Ella lo dirá más bien,

Que entre las caducas ruinas

Desta deshecha pared,

Yace lamentando el siglo,

Que tan sin ella se ve.

_Descúbrese la_ LEY NATURAL _al pié de un árbol, el cual ha de tener

revuelta una serpiente_.

GENTILID.

Ah de la Ley Natural,

Atiende á mis voces.

LEY NAT.

¿Quién

De las malicias del mundo,

Huyendo el vago tropel,

Vuelve á pisar mis umbrales?

GENTILID.

Quien de tí intenta saber

Los fundamentos que Dios

Puso en tu primero sér.

LEY NAT.

Que amase á Dios más que á mí,

Y á mi prójimo despues

Como á mí, cuyo suave

Yugo, paz y sencillez

Se perturbó en este árbol,

Pues desde entónces quedé

Sujeta á las inclemencias

De saber del mal y el bien.

GENTILID.

Sobre esos dos fundamentos,

Los que tuvisteis despues

¿Cuáles son?

PABLO.

La Ley Escrita

Tambien lo dirá.

_Ábrese el segundo carro, y en otro peñasco la_ LEY ESCRITA, _con las

tablas en la mano y la serpiente de metal, como pintan á Moisés_.

LEY ESC.

Sí haré,

Pues á la Ley Natural

Seguir la Escrita se ve,

No tendrás ajeno Dios,

Ni el nombre jurarás dél;

Santifícale sus fiestas;

Honra á quien te ha dado el sér;

Ni homicida ni lascivo

Seas; el ajeno bien

No envidies, ni quieras de otro

La hacienda ni la mujer.

GENTILID.

¿Qué quitó ó añadió á esto?

_Descúbrese la_ LEY DE GRACIA, _con una cruz en la mano, vendados los

ojos, como pintan la Fe_.

LEY DE G.

Eso yo lo explicaré,

Pues por Ley de Gracia soy

La superior á las tres.

No sólo esos diez preceptos

Confirmó en mí; mas porque

Su cumplimiento tuviese

Fianza á no fallecer,

Los fortaleció de siete

Sacramentos, que allí ves

De la Fuente de la Gracia

Perennemente correr.

_Descúbrese una fuente, cuyo remate será hostia y cáliz y alrededor

los_ SIETE SACRAMENTOS, _teniendo cada uno en la mano una cinta blanca,

como caños que salen de la hostia_.

SINAGOG.

¿Y cuándo lo estableció?

BAUTISM.

El Bautismo, claro es

Que en el Jordan, donde el hombre

Renace segunda vez.

CONFIRM.

El de la Confirmacion,

Cuando la mano á poner

Llegó á la frente al infante,

Diciendo que para ser

Perfecto el varon, volviese

Al puerto de la niñez.

PENITEN.

El de Penitencia, cuando

A Pedro le dió el poder

De ligar y desligar,

De hacer y de deshacer.

EXTREM.

Y el de Extremauncion al mismo

Tiempo, pues segundo de él,

Él de todas sus reliquias

Es la verdadera red.

ORDEN.

El Orden sacerdotal,

Cuando en la cena le ven

Decir: esto siempre en mi

Conmemoracion haced.

MATRIM.

Y el de Matrimonio, cuando

Architiclino le ve

Autorizar el estado

Con su presencia, y en él

Convertir el agua en vino,

Que sombra y figura fiel

Es del de la Comunion,

Que es el que en la Fuente ves

Por corona de los siete,

Más eminente á los seis,

Reduciendo á un sacrificio

Sólo de una y otra Ley

Todo lo ceremoniado

Por estar cifrado en el

Cuerpo y Sangre de quien quiso

Por nosotros padecer.

INGENIO.

Hasta aquí todo tan justo

Y tan suave yugo es

El de una ley que conserva

Los preceptos de las tres,

Que debe el ingenio humano,

Restituido al papel

De Dionisio Areopagita,

Llegándose á convencer

De la doctrina de Pablo,

Con la experiencia de que

Nada su ley nos propone,

Que bien á todos no esté

El creerlo y el amarlo,

Llegando á amar y creer

Por razon de estado cuando

Faltara la de la fe.

SINAGOG.

Primero que yo lo crea

Veré al mundo fallecer

Con mayor ruina que cuando

Le ví espirar.

ÁFRICA.

Yo tambien.

ATEISMO.

Yo no, que haber Dios no dudo,

Cuando que hay tambien Dios sé.

GENTILID.

Ni yo, pues á uno no más

Reduzco mi parecer.

PABLO.

Y lo mismo harán los dos,

Cuando el mundo venga á ser

Sólo un Pastor y un rebaño.

PENSAM.

Yo, que hasta ahora callé

(Porque el Pensamiento es fuerza

Que en esto pasmado esté),

Con fiestas, con regocijos

La verdad celebraré

De esta verdad.

TODOS.

Y contigo

Todos diciendo otra vez,

Que debe el ingenio humano

Llegarlo á amar, y creer

Por razon de Estado cuando

Faltara la de la fe.

ÍNDICE.

Págs.

COMEDIAS.

No Siempre lo peor es cierto. 7

Guárdate del agua mansa. 125

ZARZUELAS.

El laurel de Apolo. 259

La púrpura de la rosa. 337

AUTOS SACRAMENTALES.

La cena del rey Baltasar. 395

La vida es sueño. 451

A Dios por razon de Estado. 523

Teatro selecto, tomo 4 de 4 · 第 19 / 19 段