¡Silvio ingrato!

SILVIO.

¿Qué pretendes? _(Sale.)_

CUPIDO.

¡Céfalo amante!

CÉFALO.

¿Qué dices? _(Sale.)_

CUPIDO.

¡Ninfas del Peneo!

NINFAS.

¿Qué emprendes? _(Salen.)_

CUPIDO.

¡Pastores del valle!

ZAGALES.

¿A qué

Nos llamas? _(Salen.)_

CUPIDO.

Oidme, atendedme.

Bien sabeis que mi desaire

Fué (ya lo he dicho otras veces)

No ser mis armas capaces

De brutos, que amor no sienten.

El triunfo disteis á Apolo;

Y para que llegue á verse

Quién triunfa con más ventajas,

Quién más aplausos merece,

Quien vence fieras, ó quien

Vence al dios que fieras vence;

Volved los ojos, vereis

Que á un tronco adorando muere,

Porque esto de adorar troncos

De sus ídolos lo aprende.

APOLO.

Lo que por baldon, Amor,

Me dices, es bien acepte

Por blason de mis hazañas;

Que mi mayor triunfo es este

De saber amar, ya que

Confieso que tú me vences,

Pues solo amar sabe el que ama

Aun más allá de la muerte.

Dafne es esta, que á los dioses

Con su llanto compadece

Tanto, en culto de su honor,

Que en árbol me la convierten,

Tan raro que, vegetable

Jeroglífico, contiene

Su duracion en lo eterno,

Su juventud en lo verde.

Y yo, porque desde aquí

Por sagrado le venere

El mundo, elijo sus hojas

Para lauro de mis sienes;

Siendo su nombre _laurel_,

A quien ni el ábrego hiele,

Ni el cierzo abrase, gozando

De iguales verdores siempre.

Del rayo estará seguro;

Y para que más se aumente

Su honor, con él sus victorias

Han de coronar los reyes.

BATA.

Y añade que en las batallas

De aceitunas y escabeches

Será general.

TODOS.

A todos

Tan gran prodigio suspende.

RÚSTICO.

Sino á mí, que ya sé á qué

Sabe el ser tronco viviente.

CÉFALO.

A mí sí, pues en mí el hado

Su influjo cumplió inclemente,

Y me ha de costar la vida

Quedar llorando su muerte.

SILVIO.

Yo, aunque libre de su amor

Viva, á los dos aconseje

Que, en lôr suyo, de sus ramas

Llevemos.

TODOS.

Bien nos adviertes.

APOLO.

Tened, esperad, que no

A todos se les concede

Ese honor.

TODOS.

Pues ¿para quién

Le guardas?

APOLO.

Su dueño tiene;

Que yo de la astrología

Que en ese globo celeste

Cada dia leo, sé

Que habrá rey tan excelente

Que por su valor invicto,

Que por su ingenio prudente

Y por su persona amable,

Le merezca solamente.

TODOS.

¿Qué rey?

APOLO.

El segundo Cárlos,

De tantos gloriosos reyes

Heredero, que no solo

Consiga el alto honor deste

Primero laurel del mundo,

Mas el de todos, de suerte

Que venga á ser su corona

El laurel de los laureles:

Cuyo generoso nombre,

El dia que se celebre,

Será comun alborozo

De tantas diversas gentes,

Que no habrá parte en el orbe

Que desde Oriente á Occidente

No le festeje y le aplauda.

CUPIDO.

Yo (á quien como Amor compete

La celebridad del dia,

Pues ninguno habrá que niegue

Que el amor de los vasallos

Patrimonio es de los reyes),

A pesar de Apolo (puesto

Que aunque él el laurel defiende,

No es triunfo suyo el dia que

Yo le gozo y él le siente),

Tengo de ser quien humilde

De sus hojas á ofrecerle

Llegue la triunfal guirnalda.

TODOS.

Todos ufanos y alegres

Te acompañaremos.

APOLO.

Yo,

Vencido de Amor dos veces,

A ese fin seré el primero

Que su heroico nombre intente,

Si el alba le cuenta á dias,

Que el tiempo á siglos le cuente.

Pues todos haciendo caso

La imaginacion, que puede

Persuadirnos á la dicha

De que merecemos verle,

Postrados (como si aquí

Le tuviésemos presente)

El sacro _Laurel de Apolo_,

Con festivos parabienes,

Ofrezcamos á sus plantas,

Por si por dicha merece,

Siendo don nuestro, ceñir

El rizo Ofir de sus sienes.

Y porque la voz de amor

En todos á un tiempo suene,

Pues es de todos, conmigo

Decid lo que yo dijere.

CUPIDO.

_(Canta.)_ _Señor, amor en sombras..._

TODOS Y MÚSICA.

_Señor, amor en sombras..._

CUPIDO.

_De fabulosos dioses..._

TODOS Y M.

_De fabulosos dioses..._

APOLO.

_(Canta.)_ _Y del amor vencido..._

TODOS Y M.

_Y del amor vencido..._

APOLO.

_El César de los orbes..._

TODOS Y M.

_El César de los orbes..._

ÍRIS.

_(Canta.)_ _El arco de la paz..._

TODOS Y M.

_El arco de la paz..._

ÍRIS.

_Que vuestro imperio logre..._

TODOS Y M.

_Que vuestro imperio logre..._

ECO.

_(Canta.)_ _El eco que le esparza..._

TODOS Y M.

_El eco que le esparza..._

ECO.

_En siempre heroicas voces..._

TODOS Y M.

_En siempre heroicas voces..._

TODOS.

Todos humildemente...

MÚSICA.

_Todos humildemente..._

TODOS.

A vuestras plantas ponen...

MÚSICA.

_A vuestras plantas ponen..._

TODOS Y M.

_Aquel laurel que pisa_

_La falda deste monte._ _(Bailando.)_

CUPIDO.

_(Canta.)_ _Y pues hoy es el dia..._

TODOS Y M.

_Y pues hoy es el dia..._

CUPIDO.

_Que amor sus triunfos goce..._

TODOS Y M.

_Que amor sus triunfos goce..._

CUPIDO.

_Dénos la que ha de ser..._

TODOS Y M.

_Dénos la que ha de ser..._

CUPIDO.

_Amor de los amores..._

TODOS Y M.

_Amor de los amores..._

_(Canta Apolo, repitiendo siempre la música, y todos.)_

APOLO.

_(Canta.)_ _Apolo os lo suplica,_

_previniendo esplendores,_

_Con que si á vos laureles,_

_A ella rayos coronen._

ÍRIS.

_(Canta.)_ _En cuya paz, el aire_

_Nos dé tan feliz prole..._

ECO.

_(Canta.)_ _Que el eco de su fama_

_Llene mares y montes._

CÉFALO.

De suerte que á ser venga...

SILVIO.

En unidad conforme...

BATA.

Todo en ella finezas...

RÚSTICO.

Y todo en vos blasones...

TODOS.

Siendo aqueste laurel

Cuando ambas sienes dore...

MÚSICA.

_Bandera de los aires,_

_Garzota de las flores._

TODOS.

De suerte que á ser venga,

Cuando ambas sienes dore

Este laurel, que pisa

La falda deste monte,

Bandera de los aires,

Garzota de las flores.

LA PÚRPURA DE LA ROSA.

PERSONAS.

ADÓNIS.

MARTE.

AMOR.

VÉNUS.

BELONA.

EL TEMOR.

EL DESENGAÑO.

EL RENCOR.

LA ENVIDIA.

LA IRA.

LA SOSPECHA.

CHATO, _villano_.

DRAGON, _soldado_.

FLORA, _ninfa_.

CINTIA, _ninfa_.

CLORI, _ninfa_.

LIBIA, _ninfa_.

CELFA, _villana_.

_Soldados._

_Villanos.—Músicos._

JORNADA ÚNICA.

_El teatro será de bosque, y van saliendo_ FLORA, CINTIA, CLORI Y

LIBIA, _cada una de por sí, cantando en estilo recitativo, mirando al

vestuario, y huyendo, como con asombro y admiracion._

FLORA.

Al bosque, al bosque, monteros;

Que osadamente veloz

Va en alcance de una fiera

La hermosa madre de Amor.

CINTIA.

Ventores, al valle, al valle;

Que empeñado su valor,

Se fía en que la hermosura

Aun vence más que el arpon.

CLORI.

Al monte, al monte, sabuesos;

Que bien tendrá su esplendor

Contra los hombres poder;

Mas contra los brutos no.

LIBIA.

Lebreles, al llano, al llano;

Que del cerdoso terror,

Errado el tiro, embestida,

Peligra su perfeccion.

FLORA.

Id...

CINTIA.

Llegad...

CLORI.

Corred...

LIBIA.

Volad...

LAS DOS.

Que el cansancio...

OTRAS DOS.

Que el temor...

TODAS.

Ha desmayado en nosotras

Vida, alma, aliento y accion.

VÉNUS.

_(Dentro.)_ ¡Ay infelice! ¿No hay

Quien me dé amparo y favor?

¿No hay quien me socorra ¡cielos!

En tan fiero lance?

ADÓNIS.

_(Dentro.)_ Yo,

Yo, que vivo iman del blando

Boreal norte de tu voz,

Pude en tu amparo llegar

A tan felice ocasion...

_Saca_ ADÓNIS _en brazos á_ VÉNUS.

Que acometido sin culto

Lo hermoso de lo feroz,

Solicitaba apagar

Su mejor estrella al sol.

Y adelantando á la planta

La saeta (que debió

De haber quitado la pluma

A una ala del corazon),

Tremolada en su cerviz,

Púa añadida se vió,

Como en sagrado castigo

De tan sacrílego error:

Con cuyo acertado impulso

El bandido bruto atroz

Dejó de seguirte, á tiempo

Que de tu fuga el pavor

Tropezó en tu ligereza,

Para que llegando yo,

Te recibiese en mis brazos:

Con que no queda deudor

Tu riesgo á mi beneficio,

Pues tan presto le pagó,

Que ha dejado la fineza

Ajada del galardon.

VÉNUS.

Ya que del pasado susto,

Gallardo hermoso garzon,

Mis fatigados alientos

Cobran la respiracion;

Y más viendo que la herida

Fiera, manchando el verdor,

Al monte á emboscarse vuelve,

Con que más segura estoy;

Sepa quién eres.

TODAS.

Y sepan

Cuantas á su adoracion

Asisten, á quién deudoras

De tan gran dádiva son

Como la vida de Vénus.

ADÓNIS.

¿Tú eres Vénus?

VÉNUS.

Sí, yo soy,

Deidad y reina de Chipre.

¿Mas de qué es la suspension?

ADÓNIS.

De haber llegado á mirar

Prodigio tan superior,

Como que naciese nieve

Para que engendrase ardor.

¿Tú eres la madre de aquel

Desnudo vendado dios,

Que por más que dore el hierro,

Nunca ha dorado el error?

¿De aquel escándalo niño,

Tan siempre niño, que no

Es mayor que el dia que nace,

Y crece á no ser mayor?

¿De aquel tirano caudillo,

Que en la lid de una pasion

Hizo sinrazon, haciendo

Prisionera la razon?

¿De aquel intruso poder,

Que con el mismo dolor

Que en la prision atormenta,

Entretiene en la prision?

Pues perdona, que aunque sea

Mi más heroico blason

Haberte dado la vida,

Triunfo ha de ser no menor

No darte aplauso, porque

Veas que Adónis llegó

Solo en el mundo á lograr

En una victoria dos.

VÉNUS.

Oye, no porque pretenda

Aplausos tuyos, sino

Porque sepa quién blasona

Con tan libre presuncion.

ADÓNIS.

Quien aborrecido hijo

Tan desde luego nació

De sus padres, que áun en ellos

No supo qué era aficion.

Mirra, mi madre, lo diga,

Pues apénas me engendró,

Cuando en odio del concepto,

Hurto de amante traicion,

Su mismo padre mi vida

Y su vida abandonó,

Tanto, que la dió la muerte:

Cuya mísera afliccion

En sus últimos alientos

Los dioses compadeció,

Convirtiéndola en un árbol,

De cuyo llorado humor,

Guardando el nombre de _mirra_

Nací bastardo embrion,

Maldecido de mis padres,

Y con tan gran maldicion,

Como que de un amor muera.

Considere tu atencion,

Si en mi horóscopo primero

Aborto de un tronco soy;

Si despues llevo tras mí

El heredado temor

De que de amor muera, puedo

No aborrecer al Amor.

A cuya causa, dejando

La comercial poblacion

De los hombres, de las fieras

Vivo una y otra mansion,

Tan huésped de las montañas,

Que muchas veces dudó

Su mismo vulgo, si era

La caza ó el cazador.

Y así, á mis hados, no á mí,

Culpa, cuando ves que voy

Huyendo de tí, en alcance

Del bruto que de mí huyó;

Que he de rematarle, ya

Que es tan rudo mi valor,

Que huyo de las hermosuras

Y de las fierezas no. _(Vase.)_

VÉNUS.

Oye, aguarda, escucha, espera

Advirtiendo que no es don

Para una dama una vida

Que afrenta su estimacion.

Tenedle, cielos.

_Quiere seguirle Vénus, y sale_ MARTE _al encuentro._

MARTE.

¿A quién,

Hermosa Vénus, tu voz

Ansiosa llama, y de quién

Forma quejas?...

VÉNUS.

_(Ap.)_ ¡Muerta estoy!

MARTE.

Que, segun al eco oí

(Que es tan liberal ladron,

Que hurtándote el medio acento,

Entero me le llevó),

Tu estimacion ofendida

Se lamenta: y es baldon

Que tú te quejes al cielo

Estando en la tierra yo.

¿Qué es esto, Vénus?

VÉNUS.

No sé.

MARTE.

Considera que aunque estoy

Tan rendido á tu desden,

Tan postrado á tu favor,

No por eso no soy Marte;

Que ántes por eso lo soy,

Pues osar á una hermosura

Es el ánimo mayor.

¿Ves el militar estruendo,

Ves el bélico furor

Con que me aclaman las lides

Por su más guerrero dios,

Y más hoy, que Egnido y Délfos,

Islas de Marte y el Sol,

Arden en guerras, á cuya

Causa, ausente de tí estoy?

Pues todos mis triunfos, todas

Mis victorias, no lo son,

Hasta llegar á tí más

Vencido que vencedor.

Y así, no porque rendido

Me veas, juzgues que no

Te sabré vengar. ¿Quién pues

Te ofende?

VÉNUS.

_(Ap.)_ ¡Qué confusion!

Si le digo lo que ha sido,

Ha de mostrar su rigor

Contra ese jóven; y aunque

Pasó á desaire el favor,

No es desaire que me obligue

Mas que á sentirle.

MARTE.

¿Pues no

Respondes?

VÉNUS.

¿Para qué quieres

Que te diga que el temor

De que te ame sin cariño,

Llega á tan mala ocasion,

Que acordándome de que

Fuimos fábula los dos

De los dioses... yo... si... cuando...

—Mas perdona, que no estoy

Para proseguir; que un susto,

Un delirio, una ilusion,

Un letargo, han embargado

Alma y vida. (_Ap._ Muerta voy.) _(Vase.)_

MARTE.

¿Qué extrañeza es esta, cielos,

Que en Vénus mi afecto halló,

Que más que me calla el labio,

Me dice la turbacion?

¿Qué es esto, Flora?

FLORA.

(_Ap._ ¡Ay de mí!

Que su fiera condicion

No es para burlas.) No sé:

Clori lo dirá mejor. _(Vase.)_

MARTE.

Clori, ¿qué es esto?

CLORI.

Saliendo

A caza al primer albor...

Mas Cintia te lo dirá. _(Vase.)_

MARTE.

Cintia.

CINTIA.

Yo nada, señor,

Sé: mejor lo dirá Libia. _(Vase.)_

MARTE.

Libia.

LIBIA.

_(Ap.)_ Sin apelacion

He quedado para otra.

MARTE.

¿Qué es esto?

LIBIA.

Tristezas son

De tu ausencia.

MARTE.

Mientes, mientes:

Que á ser amante pasion,

Los que ayer fueron halagos,

No fueran despegos hoy.

Díme qué ha sido, ó la muerte...

LIBIA.

Suspende, Marte, la accion;

Que en efecto soy criada,

Aunque de deidad lo soy.

Vénus siguió un jabalí...

Y como, en fin, no es razon

Que acierte con ningun puerco

Ningun amoroso arpon,

Erró el tiro: con que él

Tan grosero la embistió,

Que peligrara, si un bello

Airoso galan garzon

No la socorriera.

MARTE.

Calla,

No prosigas, ten la voz.

Si no era para callado

Lo que Libia me contó,

¿Por qué me lo calló Vénus?

Aquí hay segunda intencion.

¡Cuánto, cielos, se adelanta

La amante imaginacion!

_(Dentro cajas y trompetas.)_

UNOS.

_(Dentro)_ ¡Arma, arma!

OTROS.

_(Dentro.)_ ¡Guerra, guerra!

UNOS.

_(Dentro.)_ ¡Viva Marte!

OTROS.

_(Dentro.)_ ¡Viva el Sol!

MARTE.

¿Pero qué lejano acento,

Ocupando la region

Del aire, llega á mi oido?

¿Quién trae estos ecos?

_Aparece_ BELONA _en un arco íris._

BELONA.

Yo,

Que al fin, como hermana tuya,

Interesada en tu honor,

Vengo, Marte, á persuadirte

Que vuelvas por tu opinion;

Pues los de Délfos, sabiendo

Que te ausenta tu pasion,

Porque el Sol se lo ha contado,

(Que no calla nada el Sol),

Los ejércitos de Egnido

Asaltan, y tu favor

Aclaman cuantos en él

Te dan sacra adoracion:

A cuya causa mi ira,

Siempre tuya, le pidió

A Juno el arco de Íris,

Para que vuelvas veloz

A auxiliar tus gentes, que

Dicen en marcial clamor...

_(Dentro cajas y clarines.)_

SOLDADOS.

_(Dentro.)_ ¡Arma, arma! ¡Guerra, guerra!

UNOS.

_(Dentro.)_ ¡Viva Marte!

OTROS.

_(Dentro.)_ ¡Viva el Sol!

BELONA.

¿Qué aguardas, pues?

MARTE.

¡Ay, Belona!

Que has venido en ocasion,

Que rémora de mis iras

Cobardes sospechas son.

Pero mi fama es primero,

Vamos; que en viendo que doy

Fuerza á mi gente, verás

Que la quito á mi temor,

Volviendo donde... Mas esto

Lo dirá el tiempo mejor,

Cuando, si á verdades pasan

Sospechas que ahora son,

Diga el eco en más sangrientas

Lides de celos y amor...

TODOS.

_(Dentro.)_ ¡Arma, arma! ¡Guerra, guerra!

¡Viva Marte! ¡Viva el Sol!

_Despliégase el íris, baja_ BELONA, _y arrebatando á Marte, desaparecen

los dos, y salen_ CELFA Y CHATO.

CHATO.

¿Sabrás, Celfa, responder

A una duda?

CELFA.

A buen seguro.

CHATO.

Desde que eres mi mojer,

¿Qué será...

CELFA.

Dí.

CHATO.

Que de puro

Verte, no te puedo ver?

CELFA.

¿Sabrás responderme á mí

Tú á otra duda?

CHATO.

Creo que sí.

CELFA.

Aborrida yo tambien,

¿Por qué no te quiero bien,

Ya que me muero por tí?

CHATO.

Penas se toman y dan,

A un rofian enseñar plugo.

CELFA.

Y en favor del tal rofian

Yo ví azotar al verdugo.

CHATO.

Yo enterrar al sacristan.

CELFA.

A todos su mismo error

El pago da.

CHATO.

No lo niego,

Y porque lo veas mejor,

Yo conocí un vêdor ciego.

CELFA.

Y yo sordo á un auditor.

Mas dónde el discurso irá

A parar, saber espero.

CHATO.

Todo marido es arriero

Que lleva cargas, y va

A dar en su paradero.

Cuando á ver á Vénus bella

El dios Marte viene aquí,

¿A qué efecto hace mi estrella

Que sea el mártes para ella,

Y el agüero para mí?

¿Qué soldadillo es aquel

Que suele venir con él?

CELFA.

¿Soldadillo? Es ilusion;

Porque no es sino dragon.

CHATO.

¿Quién vió pena más cruel?

¿Dragon?

CELFA.

Sí, que de dragones

Marte allá en sus escuadrones

Diz que se sirve.

CHATO.

¡Ay de mí!

Mas si es dragon, ¿cómo, dí,

Tú con él á hablar te pones

Cada noche en el jardin,

Adonde á Vénus servimos?

CELFA.

¡Ay! ¡qué maldito magin!

CHATO.

Ello dirá... y pues venimos

A este monte, solo á fin

De hacer leña, yo sabré

Cortar un garrote, que

Diga si es dragon ó no.

UNOS.

_(Dentro.)_ Guarda la fiera.

OTROS.

_(Dentro.)_ To, to.

OTROS.

_(Dentro.)_ De aquella montaña al pié

La he descubierto.

CELFA.

¡Ay de mí!

CHATO.

No te asustes, que por tí

Deben de decirlo: espera.

UNOS.

_(Dentro.)_ A la falda, á la ribera.

_Sale_ ADÓNIS.

ADÓNIS.

Decidme si por aquí

Herida, al amanecer

Visteis, villanos, correr

Una fiera.

CHATO.

En todo el dia

No he visto, por vida mia,

Más fiera que mi mujer.

Si á ella, que bastante indicio

Da de ser fiera rabiosa,

Busca tan noble ejercicio,

Aunque para vos no es cosa,

Ahí está á vueso servicio. _(Vase.)_

CELFA.

No hagais caso de un villano

Tan tosco, rudo y grosero. _(Vase.)_

ADÓNIS.

El jabalí sigo en vano,

Y pues no alcanzarle es llano,

Descansar á sombra quiero

Deste risco, pues me ofrece,

Matizado de colores,

En la alfombra que guarnece,

Verde lecho, que parece

Mullido catre de flores.

_(Échase en el suelo.)_

¡Cuánto vive aquí mejor

Ociosa la voluntad,

Que en el alcázar mayor,

Donde la deidad de amor

A mi costa sea deidad!

Dígalo en la verde esfera

Desta estancia lisonjera

Cansancio que en sueño pára;

Pues no durmiera si amara,

O no amara si durmiera.

_Quédase dormido, y salen_ VÉNUS Y LAS NINFAS.

VÉNUS.

Pues extremos que él vió,

O cajas que yo oí,

Ausentaron á Marte,

Dejadme discurrir

Sin mí y conmigo á solas,

El ameno país

Destos montes, en cuyo

Marañado confín

He de ver (¡ay de mí!)

Si hallo el descanso donde le perdí.

FLORA.

Considera...

VÉNUS.

No tienes,

Flora, que me decir.

LIBIA.

Mira...

VÉNUS.

¿Qué he de mirar?

CINTIA.

Advierte...

VÉNUS.

No he de oir.

CLORI.

¿Tanto de una tristeza

Te dejas vencer?

VÉNUS.

Sí.

Dejadme pues, dejadme

Sola, todos os id.

TODAS.

A pesar del amor

Que nos lleva tras tí,

Te dejaremos. _(Vanse.)_

VÉNUS.

Ya

Que las eché de aquí,

He de ver (¡ay de mí!)

Si hallo el descanso donde le perdí.

¿Qué género de ánsia,

Altos montes, decid,

Qué especie de penar,

Linaje de sentir,

Es el que en mí ha engendrado

Haber llegado á oir

Baldones del amor

A espíritu tan vil,

Que su deidad infama?

Y no tan solo aquí

Mis sentimientos cesan,

Sino que siendo así,

Que obligada y quejosa

Es forzoso impedir

Lisonjas de lo noble,

Injurias de lo ruin,

En cuyos dos extremos,

Quedando á discurrir

Si podrá agradecer

Quien tiene que sentir,

He de ver...

ADÓNIS.

_(Soñando.)_ ¡Ay de mí!

Que me da muerte á quien la vida di.

VÉNUS.

Mas ¿qué triste lamento

Intenta interrumpir

Mis penas con sus penas?

La voz se oyó hácia allí.

¿Qué miro? Sobre un risco

Que supo persuadir

Al cansancio que era

Florido trasportin,

Del venatorio afan

Treguas dando á la lid,

Sobre la aljaba de oro

Y el arco de marfil

Dormido el jóven yace.

¡Oh si hubiera (á decir

Vuelvo otra vez, y ciento

Vuelvo otra vez y mil)

Cómo entre agradecida

Y quejosa, partir

Pudieran el camino

Lo ilustre y lo civil!

¿Daréle muerte? No.

¿He de vengarme? Sí.

¡Oh si hubiera un matar

Que no fuera morir!

Pero sí habrá; que yo

Llegando á prevenir

Cómo sin morir muera,

Y viva sin vivir,

He de ver...

ADÓNIS.

_(Soñando.)_ ¡Ay de mí...

VÉNUS.

Si hallo el descanso donde le perdí.

ADÓNIS.

_(Soñando.)_

Que me da muerte á quien la vida di!

VÉNUS.

¡Oh tú, velero dios,

Que en campos de zafir

Relámpago sin luz,

Pájaro sin matiz,

Huyendo mi regazo,

No hay remoto confín

Que no corras veloz,

Que no vueles sutil,

Oye mi voz!

AMOR, _en lo alto_.

AMOR.

¿Qué quieres,

Oh tú, cuyo gemir

No sin causa acredita

Lo hermoso de infeliz?

Que ya á tu invocacion,

Del diáfano viril

Cortando las esferas

Me ves, para asistir

A tus lamentos, ser

De sus nubes neblí,

Sus páramos centauro,

Sus piélagos delfin

Siendo en su azul pensil

Árbitro de un cenit y otro cenit.

¿Qué quieres, pues?

VÉNUS.

Que veas

Que hay quien tenga sin tí

Vagabundo el pensar

Y ocioso el discurrir.

Dormido yace el que,

Despierto, tu gentil

Deidad desdeña, pues

Montaraz adalid

Blasona que ha sabido

Tu yugo sacudir,

Sin que su blando lazo

Le agobie la cerviz.

Y aunque en una ocasion

La vida le debí,

Atenta á todo...

AMOR.

No

Tienes que proseguir,

Puesto que para mí

El delito le basta de dormir.

Del favor y la ira

El concepto entendí,

Y para que herir veas

Su pecho sin herir,

Este dorado arpon,

Pasando á serpentín,

Dese bruto diamante

Abrasado buril,

Verás que áspid de fuego

Muerde su pecho, á fin

De que los dos vengados

Con tiro tan feliz,

Apuremos así

Si es el amar matar y no morir.

_(Dispara una flecha, que da en el corazon de Adónis, y vuela, y Adónis

despierta asombrado.)_

ADÓNIS.

¡Favor, cielos divinos!

¡Dioses, piedad!

VÉNUS.

¿Quién, dí,

Te obliga á que des voces?

Que al llegarlas á oir

Veloz vengo, por ver

Si fuese tan feliz

Que el favor te pagase.

ADÓNIS.

Si tú estabas aquí,

No en vano presumí,

Que me da muerte á quien la vida di.

VÉNUS.

¿Qué ha sido esto?

ADÓNIS.

No sé,

Que á sombra me dormí

De estos troncos, y como

Se suelen repetir

En fantasmas del sueño

De aquello que ántes ví

Las especies, soñé

Que el fiero jabalí

Que á tí te daba muerte,

Volviendo contra mí

Las aceradas, corvas

Navajas de marfil,

Con mi sangre manchaba

Las rosas, que hasta aquí

De nieve fueron, para

Que fuesen de carmin.

Y no solo á este susto

Del sueño me rendí,

Pero sañudo áspid,

Que debió de encubrir

De su traidor veneno,

De su ponzoña vil

La astucia entre uno y otro

Macilento alhelí,

El corazon me ha herido,

Pues al restituir

El sentido, áun no cesa

El sentimiento en mí:

De suerte que despierto,

Duran en afligir

Ansias que fabriqué,

Temores que fingí,

Pasando ¡ay infeliz!

La sombra á luz, el pasmo á frenesí.

VÉNUS.

La pesadez de un sueño

Tal vez suele seguir

Al más despierto: y pues

No es lo que presumí,

En paz queda.

ADÓNIS.

¿Tan presto

Quieres volverte?

VÉNUS.

Sí,

Que baldones de amor

No he de volver á oir.

ADÓNIS.

No hace poco el que enmienda

Sus yerros; y si fuí

Grosero una vez, no otra

Lo seré.

VÉNUS.

¿Cómo así?

ADÓNIS.

Como al verte sabré

Forzar y reprimir

Aquel amenazado

Influjo en que nací.

VÉNUS.

¿Pues no me viste entónces?

ADÓNIS.

Confieso que te ví;

Pero no te miré.

VÉNUS.

¿Y hay cómo distinguir

El ver del mirar?

ADÓNIS.

¿Pues

Hay quien ignore...

VÉNUS.

Dí.

ADÓNIS.

Que el ver es solo ver,

Y el mirar advertir?

VÉNUS.

Y bien, ¿qué es lo que adviertes?

ADÓNIS.

Que te llevas tras tí

En tus rizos del sol

Todo el dorado ofir,

Del aura en tus alientos

Todo el humo sutil,

Que en destiladas gomas

Cualquiera es ámbar gris;

Del monte en tu coturno

Todo el bello matiz,

Que en cintas de esmeralda

Son lazos de rubí;

Del abril en tu seno,

O blanco ó carmesí,

Todo el candor y nácar

Del clavel y el jazmin:

De suerte que dejando

Sin tí el sol sin lucir,

La aura sin respirar,

El monte sin vestir,

Y el abril, en efecto,

Sin lograr y pulir

Las flores ciento á ciento,

Las rosas mil á mil,

Quedan mustios sin tí

El sol, el aura, el monte y el abril.

VÉNUS.

¡Qué atrasadas lisonjas!

ADÓNIS.

Perdona, que he de ir

Siguiendo tu hermosura.

VÉNUS.

¿A qué, si en mi jardin,

Que ya desde esta parte

Se deja descubrir,

De atalaya un laurel

Que abraza amante vid,

Todo es amor? Por señas,

Que dél á recibir

A su deidad las ninfas,

En alegre festin,

Salen al paso...—y tú,

Para llegar aquí,

No temes las fierezas,

Y las bellezas sí.

ADÓNIS.

¡Ay! que no sé qué afecto...

VÉNUS.

No has de pasar de aquí.

ADÓNIS.

Me hace no obedecer.

VÉNUS.

Y agradecer á mí. _(Vanse.)_

* * * * *

_Múdase el teatro en el de jardin, y por las puertas salen, cantando y

bailando_, LAS NINFAS, CELFA Y CHATO.

TODAS.

_Corred, corred, cristales,_

_Plantas, vivid, vivid,_

_Aves, cantad, cantad,_

_Flores, lucid, lucid,_

_Pues que vuelve Vénus_

_Hermosa y gentil,_

_Trayendo despojos_

_De amor tras sí,_

_Porque nadie pueda_

_Exento decir_

_Que el vivir no amando_

_Se llama vivir._

_Corred, vivid, cantad, lucid._

VÉNUS.

¿Que aun no te vuelves?

ADÓNIS.

No.

VÉNUS.

¿Y á entrar te atreves?

ADÓNIS.

Sí.

VÉNUS.

Entra, pues, y vosotras

Alegres proseguid.

MÚSICA.

_Corred, corred, cristales,_

_Plantas, vivid, vivid_, etc. _(Vanse.)_

_Tocan cajas y trompetas, y habiendo dicho dentro los primeros versos,

salen_ MARTE, BELONA, DRAGON Y SOLDADOS.

BELONA.

La planta fugitiva

Del laurel ceda al roble.

TODOS.

¡Marte viva!

MARTE.

Mejor, Belona, fuera

Decir la aclamacion que Marte muera;

Pues aunque de blasones

Victorioso en Egnido me corones

De Délfos, ¿qué ha importado,

Si en Chipre estoy á una ilusion postrado,

Cuyos vanos recelos

Ni celos son ni dejan de ser celos?

BELONA.

Siendo de amor, no infama

Los heroicos asuntos de la fama.

DRAGON.

Y más cuando en abono

De que pueda un barbado hablar, en tono

De falsete, cariño,

Llorando viejo y caducando niño,

No tiene otra disculpa,

Para no ser ridícula su culpa,

Que decir que de Marte

Es hijo Amor...

MARTE.

Estaba por quitarte

Mil vidas...

DRAGON.

Ten la mano:

Y ese recado á monseñor Vulcano.

MARTE.

Que si de Marte fuera

Bastardo hijo el Amor, no introdujera,

Vilmente lisonjero,

Que valga más lo hermoso que lo fiero,

Temor que hoy en mí lucha.

BELONA.

¿Cómo?

MARTE.

Nadie aquí quede. Ahora escucha;

_(Vanse Dragon y soldados.)_

Que el fuego en que me abraso

Tú sola has de saber.

BELONA.

Teatro selecto, tomo 4 de 4 · 第 11 / 19 段