XXIX

¿Qué sabía él?... A pesar de ser fraile discreto y gran sabedor de

teología, ¿qué sabía él si su penitente había ido al limbo, o a otra

parte? ¿Quién puede afirmar a dónde van las almas inflamadas en

entusiasmo y fe? ¿Habrá quien marque de un modo preciso la esfera donde

el humano sentido merecedor de asombro y respeto, se trueca en la

enajenación digna de lástima? Siendo evidente que en aquella alma se

juntaban con aleación extraña la excelsitud y la trivialidad, ¿quién

podrá decir cuál de estas cualidades a la otra vencía? Glorifiquémosle

todos. Murió pensando en la página histórica que no había de llenar, y

en la fama póstuma que no había de tener. ¡Oh, Dios poderoso! ¡Cuántos

tienen esta con menos motivo, y cuántos ocupan aquella habiendo sido

tan locos como él, y menos, mucho menos sublimes!

El terror de 1824 · 第 31 / 32 题