II

Y D. Raimundo Pareja cumplió _ad pedem litteræ_ su juramento; porque ni

en vida ni en muerte dió después a su hija cosa que valiera un maravedí.

Los encajes de Flandes que adornaban la camisa de la novia costaron dos

mil setecientos duros, según lo afirma Bermejo, quien parece copió este

dato de las _Relaciones secretas_ de Ulloa y D. Jorge Juan.

Item, el cordoncillo que ajustaba al cuello era una cadeneta de

brillantes, valorizada en treinta mil _morlacos_.

Los recién casados hicieron creer al tío aragonés que la camisa a lo más

valdría una onza; porque D. Honorato era tan testarudo que, a saber lo

cierto, habría forzado al sobrino a divorciarse.

Convengamos en que fué muy merecida la fama que alcanzó la camisa

nupcial de Margarita Pareja.

Las mejores tradiciones peruanas · 第 89 / 206 题