[Resumen]
La convergencia multimedia es la convergencia de todos los sectores
vinculados con la información (la impresión, la edición, la prensa, la
concepción gráfica, las grabaciones sonoras, las películas, la
radiodifusión, etc.) tras el uso de las técnicas de digitalización, con
una aceleración del proceso de producción. La convergencia multimedia
tiene muchos reveses, por ejemplo, la proliferación de contratos
precarios para los empleados, la inexistencia de sindicatos para los
teletrabajadores o el maltrato de los derechos de autor en detrimento
de los periodistas y de los escritores. ¿Conlleva la convergencia
multimedia nuevos puestos, como lo aseguran los sindicatos, o conlleva
la convergencia multimedia despidos? Éste es el tema del Simposio sobre
Convergencia Multimedia organizado en enero de 1997 por la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), con otros debates que continuarán en
los años siguientes.
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La convergencia multimedia es la convergencia de todos los sectores
vinculados con la información (la impresión, la edición, la prensa, la
concepción gráfica, las grabaciones sonoras, las películas, la
radiodifusión, etc.) tras el uso de las técnicas de digitalización.
También se puede definir como la convergencia de los sectores de la
informática, de la telefonía y de la radiotelevisión en una industria
de la comunicación y de la distribución que utiliza las mismas autovías
de la información, con la aceleración del proceso de producción.
# ¿De qué se trata concretamente?
La digitalización permite generar, guardar, combinar, almacenar, buscar
y transmitir textos, sonidos e imágenes, mediante medios sencillos y
rápidos. Procedimientos similares permiten el procesamiento de la
escritura, de la música y de las películas, mientras que antes se
necesitaban soportes variados (como el papel para la escritura, la
cinta magnética para la música o el celuloide para el cine). Además,
sectores distintos como la edición (que produce libros) y la industria
musical (que produce discos) trabajan conjuntamente para producir CD-
ROM.
Cada contenido es ahora sistemáticamente digitalizado para permitir su
traslado por vía electrónica y para acelerar el procedimiento material
de producción. En el mundo editorial por ejemplo, el redactor, el
diseñador artístico y el diseñador gráfico suelen trabajar
simultáneamente sobre la misma obra. En la prensa, los periodistas
envían directamente sus textos para la maquetación, mientras que antes
el personal de producción tenía que dactilografiar los textos del
personal de redacción. Gradualmente asistimos a la convergencia de
todos los sectores vinculados con la información.
# Un simposio internacional
Aunque en algunos sectores este fenómeno pueda generar nuevos empleos –
por ejemplo, en el campo de la producción de películas o de los
productos audiovisuales–, otros sectores padecen inquietantes
reestructuraciones. Estos problemas son tan preocupantes como para
haber sido objeto de un Simposio sobre Convergencia Multimedia
organizado en enero de 1997, en Ginebra (Suiza), por la Organización
Internacional del Trabajo (OIT).
Peter Leisink es profesor asociado de Ciencias Sociales en la
Universidad de Utrecht (Países Bajos). Explica que la redacción de los
textos y la corrección de pruebas suele realizarse a domicilio, lo más
a menudo por trabajadores que se han hecho empresarios individuales
tras haber sido despedidos, o tras la deslocalización o la fusión de su
empresa. Precisa que, "ahora bien, esta forma de empleo se parece más a
un trabajo precario que a un trabajo autónomo, pues las personas que la
adoptan sólo gozan de una autonomía reducida, y generalmente dependen
de una sola editorial."
Michel Muller es secretario general de la FILPAC (Fédération des
Industries du Livre, du Papier et de la Communication – Federación de
las Industrias del Libro, del Papel y de la Comunicación) de Francia.
Explica que las industrias gráficas francesas han perdido 20.000
empleos en diez años, desde 1987 hasta 1996, con efectivos que han
pasado de 110.000 a 90.000 empleados. Las empresas elaboran planes
sociales costosos para favorecer la recolocación de los empleados
despedidos, creando empleos que suelen ser artificiales, mientras que
hubiera sido preferible costear estudios fiables sobre el modo de
equilibrar creaciones y supresiones de empleos antes de que fuera
demasiado tarde.
Walter Durling, director del gigante de las telecomunicaciones AT&T
(Estados Unidos), insiste en el hecho de que las nuevas tecnologías no
cambiarán fundamentalmente la situación de los empleados en sus
empresas. La invención de las películas no mató al teatro, y la
invención de la televisión tampoco acabó con el cine. Las empresas
deberían crear empleos vinculados con las nuevas tecnologías y
proponérselos a aquellos trabajadores que se ven obligados a abandonar
sus puestos porque éstos se han vuelto obsoletos.
# Masivas supresiones de empleos
Éstos son argumentos muy teóricos, mientras que el problema es más bien
una cuestión de proporción. ¿Cuántos puestos se han creado, y a cuántos
trabajadores se ha despedido?
Aparte de algunos casos aislados que las organizaciones de empleadores
suelen realzar, la convergencia multimedia provoca masivas supresiones
de empleos. En el mundo entero, muchos puestos de baja cualificación
técnica son sustituidos por puestos que requieren personal muy
cualificado. Los trabajadores poco cualificados son despedidos. Otros
reciben una formación profesional complementaria, teniendo a veces que
autofinanciarla y que cursarla en su tiempo libre, aunque al final de
la formación profesional ni siquiera puedan estar seguros de que los
vuelvan a contratar.
Por su parte, los sindicatos preconizan la creación de empleos mediante
la inversión, la innovación, la formación para las nuevas tecnologías,
la reconversión de los trabajadores cuyos empleos han sido suprimidos,
una negociación colectiva justa, la defensa de los derechos de autor,
una mejor protección de los trabajadores del sector artístico, y por
último, la defensa de los teletrabajadores hasta que sean considerados
como trabajadores de pleno derecho.