"Dale a Estebanillo la llave de la huerta y encárgale que
cuide del perro. El muchacho está vendido a mí en cuerpo
y alma. No temas nada. Sentiré mucho que no puedas
bajar, como la otra noche. Haz todo lo posible por conseguirlo.
[5] Yo estaré allí después de media noche. Te diré
lo que he resuelto, y lo que debes hacer. Tranquilízate,
niña mía, porque he abandonado todo recurso imprudente y
brutal. Ya te contaré. Esto es largo y debe ser hablado.
Me parece que veo tu susto y congoja al considerarme tan
[10] cerca de ti. Pero hace ocho días que no te he visto. He
jurado que esta ausencia de ti concluirá pronto, y concluirá.
El corazón me dice que te veré. Maldito sea yo si no te
veo."