La señora se puso verde de ira. 171

--¿Tú le viste la cara?

--¿Pero quién podría ser sino él?--repuso la doncella.--Yo

tengo la seguridad de que era él. Fué derecho a su

[5] cuarto... conocía muy bien el camino.

--Es raro--dijo el canónigo.--Viviendo en la casa no

necesitaba emplear tales tapujos.... Podía haber

pretextado una enfermedad y quedarse.... ¿No es verdad,

señora?

[10] --Librada--exclamó ésta con exaltación de ira,--te

juro por Dios que irás a presidio.

Después cruzó las manos, clavándose los dedos de la una

en la otra con tanta fuerza, que casi se hizo sangre.

--Sr. D. Inocencio--exclamó.--Muramos... no hay

[15] más remedio que morir.

Después rompió a llorar desconsolada.

--Valor, señora mía--dijo el clérigo con acento

patético.--Mucho valor.... Ahora es preciso tenerlo grande.

Esto requiere serenidad y gran corazón.

[20] --El mío es inmenso--dijo entre sollozos la de

Polentinos.

--El mío es pequeñito...--dijo el canónigo;--pero

allá veremos.

Doña Perfecta(#15725) · 第 27 / 49 题