FÁBULA XIV

_El Manguito, el Abanico y el Quitasol_

(_También suele ser nulidad el no saber más que una cosa; extremo

opuesto del defecto reprendido en la fábula antecedente._)

Si querer entender de todo

Es ridícula presunción,

Servir sólo para una cosa

Suele ser falta no menor.

Sobre una mesa, cierto día, 5

Dando estaba conversación

A un Abanico y a un Manguito

Un Paraguas o Quitasol;

Y en la lengua que en otro tiempo

Con la Olla el Caldero habló,[2] 10

A sus dos compañeros dijo:

"¡Oh qué buenas alhajas sois!

Tú, Manguito, en invierno sirves;

En verano vas a un rincón;

Tú, Abanico, eres mueble inútil 15

Cuando el frío sigue al calor.

No sabéis salir de un oficio:

Aprended de mí, pese a vos,

Que en el invierno soy Paraguas,

Y en el verano Quitasol." 20

[Nota 2: Alude a la fábula que escribe Esopo del _Caldero y la

Olla_, disculpándose con este ejemplo la impropiedad en que parece se

incurre haciendo hablar, no sólo a los animales, sino aun a las cosas

inanimadas, como son el Manguito, el Abanico y el Quitasol.]

Fábulas literarias · 第 27 / 89 题