NOTAS:

[1] Estas butacas fueron sustituídas al fin por otras, si no tan

vistosas, un poco más cómodas.

¡Loado sea el señor secretario!

[2] Observen ustedes que escribo Krause con una ese, aun cuando sus

impugnadores en España lo escriben casi siempre con dos.

[3] La _Academia de la Lengua_ no permite que _se haga_ política, pero

la haremos á hurtadillas.

[4] _Elia_, cap. X.

[5] Se me figura que ya he dicho algo sobre este señor en otra parte.

Véase por si acaso _Los oradores del Ateneo_.

[6] Véase Herbert Spencer, _First principles_.

[7] No hago mención de Goethe, porque el Júpiter de la poesía abrazó con

su poderoso ingenio el romanticismo histórico, el filosófico y el

realismo de nuestros días.

[8] Darwin.--_La descendencia del hombre y la selección natural_.

Haeckel.--_Historia de la creación de los seres organizados según las

leyes naturales_.

[9] Hovelacque.--_La lingüística_.

Whitney.--_La vida del lenguaje_.

[10] Al leer esta semblanza, escrita ha más de treinta años, no puede

menos de parecerme injusta. Revilla fué uno de los hombres de más

talento que he conocido. Pero al mismo tiempo, siento en mi alma un

cosquilleo de orgullo al pensar que tal violenta arremetida al crítico

máximo de aquella época, que daba y quitaba reputaciones á su talante,

fué obra de un joven literato de 23 años. Era lo que se ha llamado,

después de la hazaña de Hernán Cortés, quemar las naves.

Cuando se publicó en la _Revista Europea_, mis juveniles compañeros del

Ateneo me miraban con asombro y lástima, y se decían al oído: «¡Se ha

perdido! ¡Se ha perdido para siempre!»

Por la noche me hallaba sentado entre ellos en un diván del pasillo de

dicho centro, cuando acertó á pasar Revilla, que no me saludó, como era

natural. Pero volvió á cruzar una y otra vez y yo advertí que estaba

inquieto. Al fin se plantó delante de nosotros, se respaldó contra el

armario de libros que guarnecía toda la pared del corredor, sacó un

cigarrillo, lo encendió con calma, y mirándome fijamente me dijo:

--Ya he leído _eso_.

Yo me limité á sonreir sin contestar.

--No siento el ataque--profirió al cabo de un momento;--lo único que

deploro es que está escrito sin gracia alguna.

--No lo he escrito para que le hiciese gracia á usted--respondí--sino al

público.

--Pues se ha equivocado usted, porque al público tampoco le hace gracia.

--Será á sus amigos: á sus enemigos les ha hecho destornillarse de risa.

La conversación siguió en este tono algunos momentos y al cabo el

insigne crítico se alejó con sonrisa amenazadora, diciendo:

--¡Nos encontraremos!

Por desgracia para él y para las letras patrias no pudo saciar su

venganza. Poco tiempo después le acometió una enfermedad cerebral á la

cual sucumbió.

[11] «Genio», en la acepción que aquí le damos, es un neologismo que

debe admitirse, pues en ocasiones como la presente, no hay vocablo

castellano con que pueda ser sustituído.

Las correcciones hecho por el transcriptor del texto electrónico:

titulos de nobleza=> títulos de nobleza {pg 53}

un debilidad=> una debilidad {pg 79}

lucida y primorosa=> lúcida y primorosa {pg 85}

rigorosa dialéctica=> rigurosa dialéctica {pg 102}

Semblanzas literarias · 第 88 / 93 题