CAPÍTULO XXIV.

CÓMO DIEGO VELAZQUEZ ENVIÓ Á UN SU CRIADO QUE SE DECIA GASPAR DE

GARNICA, CON MANDAMIENTOS Y PROVISIONES PARA QUE EN TODO CASO SE

PRENDIESE Á CORTÉS Y SE LE TOMASE EL ARMADA, Y LO QUE SOBRE ELLO SE

HIZO.

Hay necesidad que algunas cosas desta relacion vuelvan muy atrás á

se relatar, para que se entienda bien lo que se escribe; y esto digo

que parece ser que, como el Diego Velazquez vió y supo de cierto que

Francisco Verdugo, su teniente ó cuñado, que estaba en la villa de la

Trinidad, no quiso apremiar á Cortés que dejase el armada, ántes le

favoreció, juntamente con Diego de Ordás, para que saliese, dice que

estaba tan enojado el Diego Velazquez, que hacia bramuras, y decia al

secretario Andrés de Duero y al contador Amador de Lares que ellos le

habian engañado por el trato que hicieron, y que Cortés iba alzado, y

acordó de enviar á un criado con cartas y mandamientos para la Habana á

su teniente, que se decia Pedro Barba, y escribió á todos sus parientes

que estaban por vecinos en aquella villa, y al Diego de Ordás y á

Juan Velazquez de Leon, que eran sus deudos é amigos, rogándoles muy

afectuosamente que en bueno ni en malo no dejasen pasar aquella armada,

y que luego prendiesen á Cortés, y se lo enviasen preso é á buen

recaudo á Santiago de Cuba.

Llegado que llegó Garnica (que así se decia el que envió con las cartas

y mandamientos á la Habana), se supo lo que traia, y con este mismo

mensajero tuvo aviso Cortés de lo que enviaba el Velazquez, y fué de

esta manera, que parece ser que un fraile de la Merced que se daba por

servidor de Velazquez, que estaba en su compañía del mismo gobernador,

escribia á otro fraile de su órden, que se decia fray Bartolomé de

Olmedo, que iba con Cortés, y en aquella carta del fraile le avisaban

á Cortés sus dos compañeros Andrés del Duero y el Contador de lo que

pasaba: volvamos á nuestro cuento.

Pues como al Ordás lo habia enviado Cortés á lo de los bastimentos

con el navío (como dicho tengo), no tenia Cortés contraditor sino á

Juan Velazquez de Leon; luego que le habló lo trujo á su mandado, y

especialmente que el Juan Velazquez no estaba bien con el pariente,

porque no le habia dado buenos indios.

Pues á todos los más que habia escrito el Diego Velazquez, ninguno

le acudia á su propósito; ántes todos á una se mostraron por Cortés,

y el teniente Pedro Barba muy mejor; y demás desto, aquellos

hidalgos Albarados, y el Alonso Hernandez Puertocarrero, y Francisco

de Montejo, y Cristóbal de Olí, y Juan de Escalante, é Andrés

de Monjaraz, y su hermano Gregorio de Monjaraz, y todos nosotros

pusiéramos la vida por el Cortés.

Por manera que si en la villa de la Trinidad se disimularon los

mandamientos, muy mejor se callaron en la Habana entónces; y con el

mismo Garnica escribió el teniente Pedro Barba al Diego Velazquez, que

no osó prender á Cortés porque estaba muy pujante de soldados, é que

hubo temor no metiese á sacomano la villa y la robase, y embarcase

todos los vecinos y se los llevase consigo. É que, á lo que ha

entendido, que Cortés era su servidor, é que no se atrevió á hacer otra

cosa.

Y Cortés le escribió al Velazquez con palabras tan buenas y de

ofrecimientos, que los sabia muy bien decir, é que otro dia se haria á

la vela, y que le seria muy servidor.

Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España (1 de 3) · 第 37 / 133 题