Vueltos á embarcar, siguiendo la costa adelante, desde á dos dias vimos
un pueblo junto á tierra, que se dice el Aguayaluco, y andaban muchos
indios de aquel pueblo por la costa con unas rodelas hechas de conchas
de tortugas, que relumbraban con el sol que daba en ellas, y algunos
de nuestros soldados porfiaban que eran de oro bajo, y los indios que
los traian iban haciendo grandes movimientos por el arenal y costa
adelante, y pusimos á este pueblo por nombre La-Rambla, y así está en
las cartas del marear.
É yendo más adelante costeando, vimos una ensenada, donde se quedó
el rio de Fenole, que á la vuelta que volvimos entramos en él, y le
pusimos nombre rio de San Antonio, y así está en las cartas del mar.
É yendo más adelante navegando, vimos adonde quedaba el paraje del
gran rio de Guacayualco, y quisiéramos entrar en el ensenada que
está, por ver qué cosa era, sino por ser el tiempo contrario; é luego
se parecieron las grandes sierras nevadas, que en todo el año están
cargadas de nieve, y tambien vimos otras sierras que están más junto
al mar, que se llaman agora de San Martin, y pusímoslas por nombre San
Martin, porque el primero que las vió fué un soldado que se llamaba San
Martin, vecino de la Habana.
Y navegando nuestra costa adelante, el capitan Pedro de Albarado
se adelantó con su navío, y entró en un rio que en Indias se llama
Papalohuna, y entónces pusimos por nombre rio de Albarado, porque lo
descubrió el mesmo Albarado.
Allí le dieron pescado unos indios pescadores, que eran naturales de un
pueblo que se dice Tlacotalpa; estuvímosle aguardando en el paraje del
rio donde entró con todos tres navíos, hasta que salió dél, y á causa
de haber entrado en el rio sin licencia del general, se enojó mucho con
él, y le mandó que otra vez no se adelantase del armada, porque no le
aviniese algun contraste en parte donde no le pudiésemos ayudar.
É luego navegamos con todos cuatro navíos en conserva, hasta que
llegamos en paraje de otro rio, que le pusimos por nombre rio de
Banderas, porque estaban en él muchos indios con lanzas grandes,
y en cada lanza una bandera hecha de manta blanca, revolándolas y
llamándonos.
Lo cual diré adelante cómo pasó.