Cuatro palabras nada más sobre el autor de este libro, y sobre las
calidades de su obra.
En cuanto al autor, nació en Medina del Campo, sin que sepamos la
fecha exacta de este suceso ni la menor particularidad de su niñez;
bien es verdad que nada tiene de extraño este silencio respecto á un
individuo que, nacido sin duda de padres pobres, emprendió la carrera
militar en la humilde situacion de soldado. Pasó á América el año de
1514 en compañía de Pedrárias Dávila, á quien el Gobierno acababa de
conceder la gobernacion del Darien; desde allí, despues de los sucesos
ocurridos en aquel pais, se trasladó á la isla de Cuba, que gobernaba á
la sazon Diego Velazquez. La situacion de aventurero en que se hallaba
BERNAL DIAZ le obligó á tomar parte en cuantas empresas se ofrecian;
así es que al emprenderse la expedicion del descubrimiento de Yucatan
se alistó bajo las banderas de Francisco Fernandez de Córdoba, y se
embarcó con él, haciéndose á la vela el dia 8 de Febrero de 1517; pasó
luego á la Florida con Juan Ponce, y dió vuelta á Cuba con los pocos
que se salvaron de aquella empresa desgraciada. Nuevamente se embarcó
en la expedicion de Grijalva el 5 de Abril de 1518, y vuelto á Cuba,
salió por tercera vez con la expedicion mandada por Hernan Cortés,
embarcándose en la nave de Pedro de Albarado. Hizo en aquella conquista
cuanto era de esperar de un buen soldado; y terminada que fué en todas
sus partes, recibió, en recompensa de sus servicios, una encomienda en
Goatemala, donde se estableció, siendo uno de los primeros pobladores
de la ciudad de Santiago de los Caballeros, en la que ocupó el cargo
de regidor.—El mérito y servicios militares de BERNAL DIAZ fueron
muy distinguidos, como que Hernan Cortés le recomendó especialmente
al Emperador en carta escrita en Méjico el año de 1540; la misma
honra mereció despues del virey D. Antonio de Mendoza; y por último,
habiendo él mismo presentado unas probanzas en el consejo de Indias, el
Emperador se sirvió recomendarle por Real cédula expresa y expedida en
su favor.
Tomamos estas noticias acerca de BERNAL DIAZ, de la breve reseña
biográfica que le dedica el último editor de su obra en la _Biblioteca
de Autores Españoles_ que con tanto acierto y perseverancia sigue
publicando el señor don Manuel Rivadeneira.
Del mismo documento sacamos la siguiente calificacion, con la
cual nos hallamos conformes.—Respecto, dice, al estilo de Bernal
Diaz, aunque poco culto y pulido,—respira la ruda franqueza de un
soldado; Robertson calificó su mérito con las siguientes palabras:
«Contiene (dice, hablando de este libro) una narracion confusa y
llena de pormenores de todas las operaciones de Cortés, en el estilo
rudo y vulgar propio de un hombre sin letras ni instruccion; pero,
como refiere los hechos que presenció y en que tuvo tanta parte,
su narracion lleva todo el sello de la autenticidad, y respira tal
naturalidad y gracia, cuenta pormenores tan interesantes y demuestra
un amor propio y vanidad tan graciosos, aunque disimulables en un
soldado que, segun nos dice, asistió á ciento diez y nueve batallas,
que su libro es uno de los más singulares que se pueden encontrar en
lengua alguna.» Nada añadiremos nosotros al testimonio de un escritor
tan ilustre y juez tan competente en la materia, y únicamente nos
tomaremos la libertad de indicar á nuestros lectores que la relacion de
la batalla de Tabasco, la de la prision de Montezuma en la estancia de
los españoles, y otros trozos que seria fácil mencionar, son los que
caracterizan perfectamente á BERNAL DIAZ como escritor de historia, y
los que manifiestan su candor, naturalidad y sencillez.