_Los Celebres Pintores comunmente tienen por estilo, ilustrar lo
admirable de sus pinturas cõ los realçados matizes del oro de mas
superiores quilates, para que consiga entera perfeccion lo q̃ sus
manos obraron; gouernadas de la subtilidad de sus ingenios. Exemplo
tan aplaudido de mi deßeo, que a su imitacion ha sido forçoso valerme
de la proteccion de V.S. para que este pequeño Tratado tenga de grande
los soberanos realces que adquiere, ilustrado con el oro purisimo de su
Nobleza, conocida tanto, que me esensa de ponderatiuos Elogios, puesto
que para nadie se escribe lo q̃ todos saben. El fruto primero es, que
ha produzido la esterilidad de mi talento; pero nace con tan buen pie,
que desde luego busca los de V.S. por hallar este Tratado en ellos
su mayor perfeccion; pues demas de las partes excelentissimas que le
adornã que son inumerables, ha conseguido el gustoso entretenimiento
de la Dança, con tãta destreza y gracia, que se conocẽ en V.S.
sus mayores primores. El trabajo y euydado possible he puesto en
escriuirlo, acertarlo a hazer ha sido mi pretension: el lograrlo es
dificultoso, pero quãdo aya errado, no en todo, porque es fuerça
concederme el acierto de dirigirlo a V.S. A quien suplico se digne de
ampararlo, por quiẽ es, y porq̃ es el primer Tratado q̃ desta materia
se escribe, y yo el primero q̃ lo pone en execucion, y el q̃ mas
desse a seruir a V.S. A quien Dios guarde felicisimos años, cõ los
acrecentamientos de Estado q̃ merece, y este humilde esclauo de V.S.
deßea, &c._