Aquella cámara era de las mas bellas del palacio del Gallo de viento.
Un ancho divan de seda y una lámpara velada convidaban al reposo.
Búcaros de flores se veian por todas partes.
Braserillos de oro quemaban deliciosos perfumes.
A lo lejos, entre el silencio, se oia una guzla á cuyo son cantaba una
voz de muger una cancion de amores.
El príncipe y Bekralbayda estaban de pié en medio de la cámara.
Esperaban.
Pero pasó el tiempo... mucho tiempo y nadie apareció.
Bekralbayda se sentó, al fin cansada, en el divan.
El príncipe fué á apoyarse en silencio en el alfeizar de un ajimez.
No se atrevian á acercarse ni á hablarse por temor de ser oidos y
escuchados.
Pasó la noche y llegó el alba.
El príncipe oyó el ruido de los añafiles y de las atakebiras que
despertaban á los soldados del rey Nazar.
Poco despues vió pasar bajo el ajimez caballos magníficamente
enjaezados, esclavos deslumbrantemente vestidos, banderas y soldados.
--¿Qué fiesta irá á celebrarse hoy? pensaba el príncipe al ver todo
aquello.
Bekralbayda, que no habia dormido, oia tambien todo aquel tráfago y se
maravillaba.
De repente se abrió la puerta de la izquierda de la cámara y apareció el
nuevo alcaide de los eunucos.
--Poderosa sultana, dijo prosternándose ante Bekralbayda, ven si quieres
á que tus esclavas engalanen tu hermosura.
--¿Lo manda el sultan?
--El esclarecido y magnífico sultan Nazar quiere que arrojes de tí la
tristeza, luz de los cielos.
--Cúmplase la voluntad del señor: dijo Bekralbayda y se levantó y siguió
al alcaide de los eunucos.
El príncipe vió salir á Bekralbayda con inquietud.
En aquel punto se abrió la puerta de la derecha y apareció el alcaide de
los esclavos de palacio.
--Poderoso príncipe y señor, dijo prosternándose, ven si te place á que
tus esclavos te cubran de las vestiduras reales.
El príncipe salió.
La cámara quedó desierta.
Fuera crecia á cada momento el ruido de las gentes de armas, de las
pisadas de los caballos, y del toque de añafiles y timbales.
Asomaba por el oriente un sol esplendoroso y todo anunciaba un gran dia.