Evandro, caballero natural del reino, antiguamente Lusitania
llamado, y al presente Portugal, se enamoró de una señora,
Serafina llamada, de estrema manera hermosa y dotada de todo
género de virtud, natural del reino de Castilla; y era casada
con un caballero, Filipo llamado, el qual era de natura frio, á
cuya causa Serafina se estaba vírgen, fué causa principal para
se enamorar de Evandro; pero Artemia, madrastra suya y madre de
Filipo, en gran manera la guardaba. A cuya causa, Pinardo, criado
y paje de Evandro, fué, en hábito de mujer, en casa de Serafina,
y se echó con Artemia, y con Violante, doncella de Serafina, y
concertó con Serafina que hablase á Evandro, y así tornó á casa
muy próspero; pero Popilia, sirvienta de casa de Evandro, y Davo,
criado suyo, mucho y largamente informaron á Evandro de cómo
Artemia era dueña de malas costumbres. De lo qual maravillado
Evandro, fué en casa de Serafina desfraçado, solamente acompañado
de Pinardo, donde efectuó su propósito, hallando vírgen á
Serafina, y así todo hobo próspero y agradable fin; pero en el
principio, Cratino, secretario de Evandro, mucho lloraba y se
quexaba del amor por ver á Evandro tan penado y tan cargado de
dolor á causa de los amores de Serafina.
[Ilustración]