EXCMO. SR. D. JUAN EUGENIO HARTZENBUSCH.

Muy señor nuestro y respetado amigo: Despues de recibir la gratísima

carta que con fecha 14 de Octubre último tuvo V. la bondad de

dirigirnos, y en la cual tan felizmente resolvió el acróstico enigma

que á todos habia ocultado el nombre del autor de Lisandro y Roselia,

nos dedicamos con indecible diligencia á buscar noticias de la vida

y hechos de Sancho de Munino, natural de Salamanca, á quien desde

entónces tuvimos por verdadero padre del mencionado libro. Sucedió,

pues, que ni los discretos é infatigables amigos á quienes V. dejó

este encargo en Salamanca, ni ménos nosotros, conseguimos averiguar

cosa alguna relativamente al tal sujeto. Entónces pasó por nuestras

mientes que acaso en el consabido acróstico pudiera leerse el nombre

del autor de otro modo, y en efecto vimos que tambien se lee Muñon,

juntando las primeras letras de los tres versos en que está el

apellido, de la manera siguiente: Mu-N-Non, y como la doble _n_ se

pronunciaba en lo antiguo como _ñ_, resultará Munnon, segun ya hemos

indicado.

Pero naturalmente se nos ocurrió que la nueva leccion de aquel nombre

nada significaba ni valia, si tampoco se hallaban noticias de Muñon,

noticias que por todas partes buscamos ansiosos, y no sin fortuna;

pues que al fin encontramos en nuestros mamotretos una coleccion

de Estatutos de la Universidad de Salamanca, que vino á henchir

colmadas las medidas de nuestro deseo. En la citada coleccion leimos

que en 31 de Agosto de 1549 celebróse un solemne claustro pleno en

la Universidad Salmantina, presidido por el rector D. Diego Ramirez

de Fuenleal, con objeto de formar unos estatutos relativamente al

entierro de los señores Rector, Maestre escuela, Doctores y Maestros

de dicha Universidad; mas hé aquí que entre los asistentes nos

encontramos con el nombre del _Maestro Sancho de Muñon, teólogo_.

Vuélvese á reunir el claustro en 9 de Octubre del mismo año para

decidir que no se diesen tratados _in scriptis_ bajo ciertas penas;

y tambien entre los maestros que asisten encontramos el nombre del

teólogo Sancho de Muñon; y finalmente, en 9 de Noviembre del mismo

año celebróse otra reunion para formar estatutos sobre el exámen de

los estudiantes artistas, ántes que pasen á medicina y teología,

y tambien entre los concurrentes encontramos á los maestros Fray

Melchor Cano y Sancho de Muñon, teólogos.

Los tres estatutos mencionados se imprimieron en Salamanca, en casa

de Andrea de Portonariis, en 1549, en fólio; y excusado nos parece

decir que están á la disposicion de V., y que con estos datos sus

buenos amigos de Salamanca podrán seguir sus pesquisas y tal vez

consigan descubrir noticias más importantes, y áun averiguar y

saber al dedillo la vida y milagros del socarron que por tanto

tiempo se nos burló enmascarado con su famoso enigma; y aunque real

y verdaderamente se llame Sancho de Muñon, como nosotros con toda

seguridad creemos, ni él mismo se negaria, si viviera, ni nosotros

negarémos jamas que V. fué, querido amigo, quien le arrancó la careta

y nos le dió á conocer á todos con sin igual perspicacia, donaire y

desenfado.

Quedan de V. siempre muy cariñosos amigos, Q. B. S. M.,

Comedia llamada Selvagia, Comedia Serafina · 第 6 / 85 题