_D. Rod._--Don Juan, pues vos sois su amigo,

Reducidle á la razon,

Pues por aquesta ocasion

Os quise traer conmigo;

Que pues vos sois el testigo

Del daño que me causó

Cuando á Leonor me llevó,

Podreis con desembarazo

Hablar en aqueste caso

Con mas llaneza que yo.

Ya de todo os he informado,

Y en un caso tan severo

Siempre lo trata el tercero

Mejor que no el agraviado;

Que al que es noble y nació honrado,

La afrenta, por mas que sienta,

Le impide, aunque ese es el medio,

La vergüenza del remedio,

El remedio de la afrenta.

_D. Juan._-Señor don Rodrigo, yo,

Por la ley de caballero,

Os prometo reducir

A vuestro gusto á don Pedro,

A que él juzgó que está llano,

Porque tampoco no quiero

Vender por fineza mia

A lo que es mérito vuestro.

Y pues, porque no se niegue

No le avisamos, entremos

A la sala. Mas ¿qué miro?

¿Aquí don Cárlos de Olmedo

Con quien anoche reñí?

¡Ah ingrata doña Ana! ¡ah fiero

Basilisco!

(_Sale Celia_)

_Celia._--¡Jesucristo!

Don Juan de Várgas y un viejo,

Señor, y te han visto ya.

_D. Cár._--No importa, que nada temo.

_D. Rod._--Aquí don Cárlos está,

Y para lo que traemos

Que tratar, grande embarazo

Será.

_Cast._--(_A don Cár._) Señor, reza el credo

Porque estos pienso que vienen

Para darnos pan de perro;

Pues sin duda que ya saben

Que fuistes quien á don Diego

Hirió, y se llevó á Leonor.

_D. Cár._--No importa, ya estoy resuelto

A cuanto me sucediere.

_D. Rod._--Don Cárlos, don Juan y yo

Cierto negocio traemos,

Que precisamente ahora

Se ha de tratar con don Pedro,

Y así, si no es embarazo

A lo que venis, os ruego

Nos deis lugar, perdonando

El estorbo, que los viejos

Con los mozos, y mas cuando

Son tan bizarros y atentos

Como vos, esta licencia

Nos tomamos.

_D. Cár._ (_Ap._)--Vive el cielo,

Que aun ignora don Rodrigo

Que sor de su agravio el dueño.

_D. Juan._ (_Ap._)--No sé, vive el cielo, como

Viendo á don Cárlos contengo

La cólera que me incita.

_Celia._--Don Cárlos, pues el empeño

Mirais en que está mi ama

Si llega su hermano á veros,

Que os escondais os suplico.

_D. Cár._--Tienes razón, vive el cielo,

Que si aquí me ve su hermano,

La honra de doña Ana arriesgo;

Y habiéndome ella amparado,

Es infamia; mas ¿qué puedo

Hacer yo en aqueste caso?

Ello no hay otro remedio;

Ocúltome, que el honor

De doña Ana es lo primero;

Y despues saldré á vengar

Mis agravios y mis celos.

_Celia._--Señor, por Dios, que te escondas

Antes que salga don Pedro.

_D. Cár._--Señor don Rodrigo, yo

Estoy (perdonad si os tengo

Vergüenza, que vuestras canas

Dignas son de este respeto)

Sin que don Pedro lo sepa,

En su casa, y así os ruego

Que me dejéis ocultar

Antes que él salga, que el riesgo

Que un honor puede correr

Me obliga...

_D. Juan._--¡Qué esto consiento!

¿Qué mas claro ha de decir?

Que aquel basilisco fiero

Do doña Ana aquí le trae.

¡Oh, pese á mi sufrimiento,

Que no le quito la vida!

Pero ajustar el empeño

Es ántes de don Rodrigo,

Pues le di palabra de ello;

Que despues yo volveré,

Puesto que la llave tengo

Del jardin, y tomaré

La venganza que deseo.

_D. Rod._--Don Cárlos, nada me admira:

Mozo he sido, aunque estoy viejo;

Vos sois mozo, y es preciso

Que deis sus frutos al tiempo;

Y supuesto que decis

Que os es preciso esconderos,

Haced vos lo que convenga,

Que yo la causa no inquiero

De cosas que no me tocan.

_D. Cár._--Pues á Dios.

_D. Rod._--Guardeos el cielo.

_Celia._--Vamos á prisa. A Dios gracias,

Que se ha excusado este aprieto;

Y vos, señor, esperad

Miéntras aviso á mi dueño.

_D. Cár._--Un Etna llevo en el alma.

_D. Juan._--Un volcan queda en mi pecho.

(_Vánse don Carlos, Celia y Castaño_)

_D. Rod._--Veis aquí cómo es el mundo:

A mí me agravia don Pedro,

Don Cárlos le agravia á él,

Y no faltará un tercero

Tambien que agravie á don Cárlos;

Y es que lo permite el cielo

En castigo de las culpas,

Y dispone que paguemos

Con males que recibimos

Los males que habemos hecho.

_D. Juan._--Estoy tan fuera de mí

De haber visto manifiesto

Mi agravio, que no sé cómo

He de sosegar el pecho

Para hablar en el negocio

De que he de ser medianero,

Que quien ignora los suyos,

Mal hablará en los ajenos.

(_Sale don Cárlos á la reja._)

_D. Cár._--Ya que fué fuerza ocultarme

Por el debido respeto

De doña Ana, como á quien

El amparo y vida debo,

Desde aquí quiero escuchar,

Pues sin ser yo visto puedo,

A qué vino don Rodrigo,

Que entre mil dudas el pecho,

Astrólogo de mis males,

Me pronostica los riesgos.

(_Sale don Pedro._)

_D. Ped._--Señor don Rodrigo, ¿vos

En mi casa? Mucho debo

A la ocasion que aquí os trae,

Pues que por ella merezco

Que vos me hagais tantas honras.

_D. Rod._--Yo las recibo, don Pedro,

De vos, y ved si es verdad,

Pues á vuestra casa vengo

Por la honra que me falta.

_D. Ped._--Don Juan, amigo, no es nuevo

El que vos honreis mi casa.

Tomad entambos asiento,

Y decid ¿cómo venis?

_D. Juan._--Yo vengo al servicio vuestro;

Y pues á lo que venimos

Dilacion no admite, empiezo:

Don Pedro, vos no ignorais,

Como tan gran caballero,

Las muchas obligaciones

Que teneis de parecerlo.

Esto supuesto, el señor

Don Rodrigo tiene un duelo

Con voz.

_D. Pedro._--¿Conmigo, don Juan?

Holgárame de saberlo.

[_Ap._]--¡Válgame Dios, qué será!

_D. Rod._--Don Pedro, ved que no es tiempo

Este de haceros de nuevas;

Y si acaso decis eso

Por la cortes atencion

Que debeis á mi respeto,

Yo estimo la cortesía

Y la atencion os dispenso.

Vos amante de Leonor

La solicitásteis ciego,

Pudiendo haberos valido

De mí, y con indignos medios

La sacasteis de mi casa,

Cosa que....Pero no quiero

Reñir ahora el delito,

Que ya no tiene remedio,

Pues cuando os busco piadoso

No es bien reñiros severo;

Y como lo mas se enmiende

Yo os perdonaré lo menos.

Supuesto esto, ja sabeis

Vos que no hay sangre en Toledo

Que pueda exceder la mia;

Y siendo esto todo cierto,

¿Qué dificultad podeis

Hallar para ser mi yerno?

Y si es falta el estar pobre

Y vos rico, fuera bueno

Responder eso, si yo

Os tratara el casamiento

Con Leonor; mas pues vos fuísteis

El que la eligió primero,

Y os pusísteis en estado

Que ha de ser preciso hacerlo,

No he tenido yo la culpa

De lo que fué arrojo vuestro.

Yo sé que está en vuestra casa,

Y sabiéndolo no puedo

Sufrir que esté en ella sin que

Le deis de esposo al momento

La mano.

_D. Ped._ [_Ap._]--¡Válgame Dios!

¿Qué puedo en tan grande empeño

Responder á don Rodrigo?

Pues si que la tengo niego,

Es fácil que él lo averigüe,

Y asi la verdad confieso

De que la sacó don Cárlos,

Se la dará á él, y yo pierdo,

Si pierdo á Leonor, la vida;

Y si el casarme concedo

Puede ser que me desaire

Leonor; ¡quién hallara un medio

Conque poder dilatarlo!

_D. Juan._--¿De qué, amigo, estáis suspenso?

¿Cuando la proposicion

Resulta en decoro vuestro?

¿Cuando el señor don Rodrigo,

Tan reportado y tan cuerdo

Os convida con la dicha

De haceros felice dueño

De la beldad de Leonor?

_D. Ped._--Lo primero que protesto,

Señor don Rodrigo, es que

Tanto la beldad venero

De Leonor, que puesto que

Sabeis ya mis galanteos,

Quiero que esteis persuadido

Que nunca pudo mi pecho

Mirarla con otros ojos

Ni hablarla con otro intento,

Que el de ser feliz con ser

Su esposo. Y esto supuesto,

Sabed que Leonor anoche

Supo [aun fingir no acierto]

Que estaba mala mi hermana

A quien con cariño tierno

Estima, y vino á mi casa

A verla sola, creyendo

Que vos tardariais mas

Con la diversion del juego;

Hízole algo tarde, y como

Temió que hubieseis ya vuelto,

Como sin licencia vino,

Despachamos á saberlo

Un criado de los mios,

Y aqueste volviò diciendo

Que ya estabais vos en casa,

Y que habiais echando ménos

A Leonor, por cuya causa

Haciendo justos estremos

La buscabais ofendido;

Ella temerosa, oyendo

Aquesto, volver no quiso.

Este es en suma el suceso,

Que ni yo saqué á Leonor,

Ni pudiera, pretendiendo

Para esposa su beldad,

Proceder tan desatento

Que para mirarme en él

Manchara ántes el espejo.

Y para que no juzgueis

Que esta es escusa que invento

Por no venir á casarme,

Mi fe ó palabra os empeño

De ser su esposo al instante,

Como Leonor venga en ello;

Y en esto conocereis

Que no tengo impedimento

Para llegar á ser suyo,

Mas de que no la merezco.

_D. Cár._--¿No escuchas esto, Castaño?

La vida y el juicio pierdo!

_Cast._--La vida es la novedad,

Que lo del juicio no es nuevo.

_D. Rod._--Don Pedro, á lo que habeis dicho

Hacer réplica no quiero,

Sobre si pudo ó no ser

Como decis el suceso;

Pero siéndole ya á todos

Notorios vuestros festejos,

Sabiendo que Leonor falta

Y no la busco, y sabiendo

La he hallado en vuestra casa,

Nunca queda satisfecho

Mi honor, si vos os no casais;

Y en lo que me habeis propuesto

De si Leonor querrá ó no,

Eso no es impedimento,

Pues ella tener no puede

Mas gusto que mi precepto:

Y así llamadla y vereis

Cuan presto lo gusta.

_D. Ped._--Temo,

Señor, que Leonor se asuste,

Y así os suplico deis tiempo

De que ántes se lo proponga

Mi hermana, porque supuesto

Que yo estoy llano á casarme

Y que por dicha lo tengo,

¿Qué importa que se difiera

De aquí á mañana, que es tiempo

En que les puedo avisar

A mis amigos y deudos,

A que asistan á mis bodas,

Y tambien porque llevemos

A Leonor á vuestra casa,

Donde se haga el casamiento?

_D. Rod._--Bien decis; pero sabed

Que ya quedamos en eso,

Y que es Leonor vuestra esposa.

_D. Ped._--Dicha mia es el saberlo.

_D. Rod._--Pues, hijo, á Dios, que tambien

Hacer de mi parte quiero

Las prevenciones.

_D. Ped._--Señor,

Vamos os iré sirviendo.

_D. Rod._--No ha de ser, y así quedaos,

Que habeis menester el tiempo.

_D. Ped._--Yo tengo de acompañaros.

_D. Rod._--No hareis tal.

_D. Ped._--Ya os obedezco.

_D. Juan._--Don Pedro, quedad con Dios.

_D. Ped._--Id con Dios, don Juan. Yo quedo

Tan confuso que no sé

Si es pesar ó si es contento,

Si es fortuna ó es desaire

Lo que me está sucediendo.

Don Rodrigo con Leonor

Me ruega, yo á Leonor tengo;

El caso está en tal estado

Que yo escusarme no puedo

De casarme, solamente

Es á Leonor á quien temo,

No sea que lo resista;

Mas puede ser que ella viendo

El estado de las cosas

Y de su padre el precepto,

Venga en ser mia... Yo voy.

Amor, ablanda su pecho. [_Váse_]

(_Salen don Cárlos y Castaño_)

_D. Cár._--No debo de estar en mí,

Castaño, pues estoy muerto.

Don Rodrigo ¡ay de mí! juzga

Que á Leonor sacó don Pedro

Y se le viene á ofrecer,

Y él muy falso y placentero

Viene en casarse con ella,

Sin ver el impedimento

De que se salió con otro.

_Cast._--¿Qué quieres? El tal sugeto

Es marido convenible

Y no repara en pucheros.

El vió volando esta garza

Y quiso matarla al vuelo;

Con que si él ya la cazó.

Ya para tí _volaverunt_.

_D. Cár._--Yo estoy tan sin mí, Castaño,

Que aun á discurrir no acierto

Lo que hará en aqueste caso.

_Cast._--Yo te daré un buen remedio

Para que quedes vengado:

Doña Ana es rica, y yo pienso

Que revienta por ser novia;

Enamórala, y con eso

Te vengas de cuatro y ocho,

Y dejas aqueste necio

Mucho peor que endiablado,

Encuñadado _in æternum_.

_D. Cár._--Por cierto ¡gentil venganza!

_Cast._--¿Mal te parece el consejo?

Tú no debes de saber

Lo que es un cuñado, un suegro,

Una madrastra, una tia,

Un escribano, un ventero,

Una mula de alquiler

Ni un albacea, que pienso

Que del infierno el mejor

Y mas bien cobrado censo

No llega ni á su zapato.

_D. Cár._--¡Ay de mí infeliz! ¿qué puedo

Hacer en aqueste caso?

¡Ay Leonor! si yo te pierdo,

Pierdo la vida tambien.

_Cast._--No pierdas ni aun un cabello:

Sino vamos á buscarla,

Que en el tribunal supremo

De su gusto quizá se

Revocará este decreto.

_D. Cár._--¿Y si la fuerza su padre?

_Cast._--¿Qué es forzarla? pues el viejo

¿Está ya para Tarquino?

Vamos á buscarla luego,

Que como ella diga nones,

No hará pares con don Pedro.

_D. Cár._--Bien dices, Castaño; vamos.

_Cast._--Vamos, y deja lamentos,

Que se alarga la jornada,

Si aquí mas nos detemos.

JORNADA TERCERA.

(_Salen Celia y Leonor._)

_Dª. Leo._--Celia, yo me he de matar

Si tú salir no me dejas

De esta casa ò de este encanto.

_Cel._--Repórtate, Leonor bella,

Y mira por tu opinion.

_Dª. Leo._--¿Qué opinion quieres que tenga,

Celia, quien de oir acaba

Unas tan infaustas nuevas,

Como que quiere mi padre,

Porque con engaño piensa

Que don Pedro me sacó,

Que yo ¡ay Dios! su esposa sea?

Y esto cae sobre haber

Antes díchome tú mesma

Que Cárlos (¡ah falso amante!)

A doña Ana galantea,

Y que con ella pretende

Casarse, que es quien pudiera,

Como mi esposo, librarme

Del rigor de esta violencia.

Con que estando en este estado

No les quedan á mis penas

Ni asilo que las socorra,

Ni amparo que las defienda.

_Cel._ [_Ap_]--Verdad es que se lo dije,

Y á don Cárlos con la mesma

Tramoya tengo confuso;

Porque mi ama me ordena

Que yo despeche á Leonor,

Para que á su hermano quiera,

Y ella se quede con Cárlos;

Y yo, viéndola resuelta,

Por la manda del vestido

Ando haciendo estas quimeras.

(_A Leo_).--Pues, señora, si conoces

Que ingrato Cárlos te deja

Y mi señor te idolatra,

Y que tu padre desea

Hacerte su esposa, y que

Está el caso de manera

Que si dejas de casarte,

Pierdes honra y conveniencia;

¿No es mejor pensarlo bien

Y resolverte discreta

A lograr aquesta boda,

Que es lástima que se pierda?

Y hallarás, si lo ejecutas,

Mas de tres mil congruencias;

Pues sueldas con esto solo

De tu crédito la quiebra,

Obedeces á tu padre,

Das gusto á tu parentela,

Premias á quien te idolatra

Y de Don Cárlos te vengas.

_Dª. Leo._--¿Qué dices, Celia? Primero

Que yo de don Pedro sea,

Verás de su eterno alcázar

Fugitivas las estrellas;

Primero romperá el mar

La no violada obediencia

Que á sus desvocadas olas

Impone freno de arena;

Primero aquese fogoso

Corazon de las esferas,

Turbará el órden con que

El cuerpo del orbe alienta;

Primero trocado el órden

Que guarda naturaleza,

Congelará el fuego copos,

Brotará el yelo centellas;

Primero que yo de Cárlos,

Aunque ingrato me desprecia,

Deje, de ser, de mi vida

Seré verdugo yo mesma;

Primero que yo de amarle

Deje...

_Cel._--Los primeros deja,

Y vamos á lo segundo,

Que pues estás tan resuelta,

No te quiero aconsejar,

Sino saber lo que intentas.

_Dª. Leo._--Intento, amiga, que tú,

Pues te he fiado mis penas,

Me des lugar para irme.

De aquí, porque cuando vuelva

Mi padre aquí no me halle

Y me haga casar por fuerza;

Que yo me iré desde aquí

A buscar en una celda

Un rincon que me sepulte,

Donde llorar mis tragedias

Y donde sentir mis males.

Lo que de mi vida resta;

Que quizás allí escondida

No sabrá de mí mi estrella.

_Cel._--Sí, pero sabrá de mí

La mia, y por darte puertas,

Vendrá á estrellarse conmigo

Mi señor, cuando lo sepa,

Y seré yo la estrellada,

Por no ser tú la estrellera.

_Dª. Leo._--Amiga, haz esto por mí,

Y seré tu esclava eterna,

Por ser la primera cosa

Que te pido.

_Cel._--Aunque lo sea,

Que á la primera que haga

Pagaré con las setenas.

_Dª. Leo._--Pues, vive el cielo! enemiga,

Que si salir no me dejas,

He de matarme y matarte.

_Cel._ (_Ap._)--Chispas! y qué rayos echa!

Mas ¿qué fuera, Jesus mio,

Si aquí conmigo envistiera?

¿Qué haré? Pues si no la dejo

Ir, y á ser señora llega

De casa, ¿quién duda que

Le tengo de pagar esta?

Y si la dejo salir,

Con mi amo habrà la mesma

Dificultad. Hora bien,

Mejor es entretenerla

Y avisar á mi señor

De lo que su dama intenta,

Que sabiéndolo, es preciso

Que salga él á defenderla,

Y yo quedo bien con ambos;

Pues con esta estratagema

Ella no queda ofendida,

Y él obligado me queda.

(_A Leo._)--Señora, si has dado en eso

Y en hacerlo tan resuelta

Estás, ve á ponerte el manto,

Que yo guardaré la puerta.

_Dª. Leo._--La vida, Celia, me has dado.

_Cel._--Soy de corazon muy tierna,

Y no puedo ver llorar

Sin hacerme una manteca.

_Dª. Leo._--A ponerme el manto voy.

(_Váse Leonor._)

_Cel._--Anda, pues, y vuelve á priesa,

Que te espero. No haré tal,

Sino cerraré la puerta

E iré á avisar á Marsilio

Que se le va Melisendra. (_Váse._)

(_Sale don Juan._)

_D. Juan._--Con la llave del jardin

Que dejó en mi poder Celia,

Para ir á lograr mis dichas

Quiero averiguar mis penas.

¡Qué mal dije averiguar,

Pues á lo que es evidencia

No se puede llamar duda!

Pluguiera á Dios estuvieran

Mis celos y mis agravios

En estado de sospecha!

Mas ¿cómo me atrevo, cuando

Es contra mi honor mi ofensa,

Sin ser cierta mi venganza,

Hacer mi deshonra cierta?

Si solo basta á ofenderme

La presuncion, ¿cómo piensa

Mi honor que puede en mi agravio

La duda ser evidencia,

Cuando la evidencia misma

Del agravio en la nobleza,

Siendo certidumbre falsa,

Se hace duda verdadera?

Que como al honor le agravia

Solamente la suspecha,

Hará cierta su deshonra

Quien la verdad juzga incierta

Pues si es así, ¿cómo yo

Imagino que hay quien pueda

Ofenderme, si aun en duda

No consiento que me ofenda?

Aquí oculto esperaré

A que mi contrario venga,

Que quien del estado en que

Está su correspondencia

Duda, que vendrá de noche

Quien de dia sale y entra.

Yo quiero entrar á esperarlo;

Honor, mi venganza alienta. (_Váse._)

[_Salen don Cárlos y Castaño con un envoltorio._]

_D. Cár._--Por mas que he andado la casa,

No he podido dar con ella,

Y vengo desesperado.

_Cast._--Pues, señor, ¿de ver no echas

Que están las puertas cerradas

Que á esotro cuarto atraviesan,

Por el temor de doña Ana,

De que su hermano te vea,

O porque á Leonor no atisbes?

Y para haceros por fuerza

Casar, doña Ana y su hermano

Nos han cerrado entre puertas?

_D. Cár._--Castaño, yo estoy resuelto

A que don Rodrigo sepa

Que soy quien sacó á su hija,

Y quien ser su esposo espera;

Que pues por pensar que fué

Don Pedro, dársela intenta,

Tambien me la dará á mí

Cuando la verdad entienda

De que fuí quien la robó.

_Cast._--Famosamente lo piensas;

Pero ¿cómo has de salir,

Si doña Ana es centinela

Que no se duerme en las pajas?

_D. Cár._--Fácil, Castaño, me fuera

El salir contra su gusto,

Que no estoy yo de manera

Que tengan lugar de ser

Tan comedidas mis penas.

Solo lo que me embaraza

Y mi valor desalienta

Es el irme de su casa

Dejando á Leonor en ella,

Donde á cualquier novedad

Puede importar mi presencia;

Y así he pensado que tú

Salgas, pues aunque te vean

No hará ninguno el reparo

En tí que en mí hacer pudiera;

Y este papel que ya escrito

Traigo, con que le doy cuenta

A don Rodrigo de todo,

Le llevas.

_Cast._--¡Ay santa Tecla!

Pues ¿cómo quieres que vaya?

Y ves aquí que me pesca

En la calle la justicia

Por cómplice en la tormenta

De la herida de don Diego,

Y aunque tú el agresor seas,

Porque te ayudé en el ruido,

Pague _in solidum_ la ofensa.

_D. Cár._--Este es mi gusto, Castaño.

_Cast._--Sí, mas no es mi conveniencia.

_D. Cár._--Vive el cielo, que has de ir.

_Cast._--Señor, ¿y es muy buena cuenta,

Por cumplir el juramento

De que el viva, que yo muera?

_D. Cár._--¿Ahora burlas, Castaño?

_Cast._--Antes ahora son veras.

_D. Cár._--¿Qué es esto, infame? ¿tú tratas

De apurarme la paciencia?

Vive Dios, que has de ir ó aquí

Te he de matar!

_Cast._--Señor, suelta,

Que eso es muy ejecutivo,

Y en esotro hay contingencia;

Dame el papel que yo iré.

_D. Cár._--Tómalo y mira que vuelvas

A priesa, por el cuidado

En que estoy.

_Cast._--Dame licencia,

Señor, de contarte un cuento,

Que viene aquí como piedra

En el ojo de un vicario,

Que debe de ser cantera.

Salió un hombre á torear,

Y á otro un caballo pidió,

El cual, aunque lo sintió,

No se lo pudo negar.

Salió, y el dueño al mirallo,

No pudiéndolo sufrir,

Le enviò un recaudo á decir

Que le cuidase el caballo,

Porque valia un tesoro;

Y el otro muy sosegado

Respondió: Aquese recado

No viene á mí, sino al toro.

Tú eres así ahora que

Me remites á un paseo,

De donde, aunque lo deseo,

No sé yo si volveré.

Y lo que me causa risa,

Aun estando tan penoso,

Es que siendo tan dudoso,

Me mandas que venga á prisa;

Y asì ahora te digo

Como el otro toreador,

Que ese recado, señor,

Le envies á don Rodrigo.

(_Sale Celia._)

_Cel._--Señor don Cárlos, mi ama

Os suplica vais á verla

Al jardin luego al instante,

Que tiene cierta materia

Que tratar con vos, que importa,

_D. Cár._--Decid que ya á obedecerla

Voy. (_A Cast._)--Has tù lo que he mandado.

(_Vánse don Cárlos y Celia_)

_Cast._--Yo bien no hacerlo quisiera,

Si me valiera contigo

El hacer yo la deshecha.

¡Válgame Dios! ¿Con qué traza

Yo á don Rodrigo le diera

Aqueste papel sin que él

Ni alguno me conociera?

Quien fuera aquí Garatusa,

De quien en las Indias cuentan

Que hacía muchos prodigios;

Que yo, como nací en ellas

Le he sido siempre devoto

Como á santo de mi tierra.

¡Oh tú, cualquier que hayas sido!

¡Oh tú, cualquiera que seas!

Bien esgrimas abanico

O bien arrastres contera,

Inspírame alguna traza

Que de Calderon parezca,

Con qué salir de este empeño.

Pero ¡tate! en mi conciencia,

Que ya he topado el enredo.

Leonor me dió unas polleras

Y unas joyas que trajese,

Cuando quiso ser Elena

De este Páris boquirubio,

Y las tengo aquí bien cerca,

Que me han servido de cama;

Pues si yo me visto de ellas

¿Habrá en Toledo tapada

Que á mí en garbo se parezca?

Pues hora bien, yo las saco;

Vayan estos trapos fuera.

(_Quítase capa, espada y sombrero._)

Lo primero aprisionar

Me conviene la melena,

Porque quitará mil vidas

Si le doy tantica suelta.

Con este paño pretendo

Abrigarme la mollera;

Si como quiero la pongo,

Será gloria ver mi pena.

Ahora entran las basquiñas.

¡Jesus! y qué rica tela!

No hay duda que me está bien,

Porque como soy morena

Me está del cielo lo azul.

Y esto ¿qué es? Joyas son estas;

No me las quiero poner,

Que ahora voy de revuelta.

Un serenero he topado

En aquesta faltriquera;

Tambien me le he de plantar:

Cúbrame esta pechuguera.

El soliman me hace falta,

Pluguiese á Dios y le hubiera,

Que una manica de gato

Sin duda me la pusiera;

Pero no, que es un ingrato,

Y luego en cara me diera.

¿La color? No me hace al caso,

Que en este empeño de fuerza

Me han de salir mil colores,

Por ser dama de vergüenza.

¿Qué les parece, señoras,

Este encaje de Valencia?

Ni puesta con sacristanes

Pudiera estar mas bien puesta.

Es cierto que estoy hermosa;

¡Dios me guarde, que estoy bella!

Cualquier cosa me está bien,

Porque el molde es rara pieza.

Quiero acabar de aliñarme,

Que aun no estoy dama perfecta:

Los guantes, aquesto sí,

Porque las manos no vean,

Que han de ser las de Jacob,

Con que á Esaú me parezca.

El manto lo vale todo;

Échomele en la cabeza.

¡Válgame Dios! cuánto encubre

Esta telilla de seda,

Que ni hay foso que así guarde,

Ni muro que así defienda,

Ni ladron que tanto encubra,

Ni paje que tanto mienta,

Ni gitano que así engañe,

Ni logrero que así venda.

Un trasunto el abanillo

Es de mi garbo y belleza;

Pero si me da tanto aire,

¿Qué mucho á mí se parezca?

Dama habrá en el auditorio

Que diga á su compañera:

Mariquita, aqueste bobo

Al tapado representa.

Pues atencion, mis señoras,

Que es paso de la comedia,

No piensen que son embustes

Fraguados acá en mi idea,

Que yo no quiero engañarlas,

Ni ménos á Vue Excelencia.

Ya estoy armado, y ¿quién duda

Que en el punto que me vean

Me sigan cuatro mil lindos,

De aquesos que galantean

A salga lo que saliere,

Y que á bulto se amartelan,

No de la belleza que es,

Sino de la que ellos piensan?

Vaya, pues, de damería,

Menudo el paso, derecha

La estatura, airoso de brio,

Inclinada la cabeza

Un si es no es al un lado,

La mano en el manto envuelta,

Con el un ojo recluso

Y con el otro de fuera;

Y vamos ya, que encerrada

Se malogra mi belleza.

Temor llevo de que alguno

Me enamore.

(_Va á salir y encuentra á don Pedro._)

_D. Ped._--Leonor bella,

¿Vos con manto y á estas horas?

Oh! qué bien me dijo Celia

De que irse á un convento quiere!

¿A dónde vais con tal priesa?

_Cast._--[_Ap._] ¡Vive Dios! que por Leonor

Me tiene; yo la he hecho buena

Si él me quiere descubrir.

_D. Ped._--¿De qué estais, Leonor, suspensa?

¿A dónde vas Leonor mia?

_Cast._--(_Ap._) ¿Oigan lo que Leonores?

Mas, pues por Leonor me traga,

Yo quiero fingir ser ella,

Que quizá atiplando el habla,

No me entenderá la letra.

_D. Ped._--¿Por qué no me hablais, señora?

¿Aun no os merece respuesta

Mi amor? ¿Por qué de mi casa

Os quereis ir? ¿Es ofensa

El adoraros tan fino,

El amaros tan devéras,

Que sabiendo que á otro amais,

Está mi atencion tan cierta

De vuestras obligaciones,

Vuestro honor y vuestras prendas,

Que casarme determino,

Sin que ningun riesgo tema?

Que en vuestra capacidad

Bien sé que tendrá mas fuerza,

Para mirar por vos misma,

La obligacion que la estrella.

¿Es posible que no os mueve

Mi afecto ni mi nobleza,

Mi hacienda ni mi persona

A verme ménos severa?

¿Tan indigno soy, señora,

Y doy caso que lo sea,

No me darán algun garbo

La gala de mis finezas?

¿No es mejor para marido,

Si lo consideras cuerda,

Quien no galan os adora,

Que quien galan os desprecia?

_Cast._--(_Ap._) ¡Gran cosa es el ser rogada!

Ya no me admira que sean

Tan soberbias las mujeres;

Porque no hay que ensoberbezca

Cosa como el ser rogadas.

Ahora bien, de vuelta y media

He de poner á este tonto.

Obras selectas de la celebre monja de Mejico, sor Juana Ines de la Cruz · 第 12 / 17 段