_Del liquidambar, y otros aceites, gomas y drogas, que se traen de
Indias._
Despues del bálsamo tiene estima el liquidambar: es otro licor tambien
oloroso y medicinal, mas espeso en sí, y que se viene á cuajar y
hacer pasta; de complexion cálido, de buen perfume, y que le aplican
á heridas y otras necesidades, en que me remito á los Médicos,
especialmente al Doctor Monardes, que en la primera parte escribió de
este licor, y de otros muchos medicinales que vienen de Indias. Viene
tambien el liquidambar de la Nueva-España, y es sin duda aventajada
aquella provincia en estas gomas, ó licores, ó jugos de árboles, y así
tienen copia de diversas materias para perfumes y para medicinas, como
es el anime, que viene en grande cuantidad: el copal y el suchicopal,
que es otro género, como de estoraque é incienso, que tambien tiene
excelentes operaciones, y muy lindo olor para sahumerios. Tambien la
tacamahaca y la caraña, que son muy medicinales. El aceite que llaman
de abeto, tambien de allá lo traen, y Médicos y Pintores se aprovechan
bastante de él: los unos para sus emplastos, y los otros para barniz
de sus imágenes. Para medicina tambien se trae la cañafístola, la
cual se da copiosamente en la Española, y es un árbol grande, y echa
por fruta aquellas cañas con su pulpa. Trajéronse en la flota en que
yo vine, de Santo Domingo, cuarenta y ocho quintales de cañafístola.
La zarzaparrilla no es menos conocida para mil achaques: vinieron
cincuenta quintales en la dicha flota de la misma Isla. En el Perú hay
de esta zarzaparrilla mucha; y muy excelente en tierra de Guayaquil,
qae está debajo de la línea. Allí se van muchos á curar; y es opinion,
que las mismas aguas simples que beben, les causan salud, por pasar por
copia de estas raíces, como está arriba dicho: con lo cual se junta,
que para sudar en aquella tierra, no son menester muchas frazadas y
ropa. El palo de guayacán, que por otro nombre dicen el palo santo ó
palo de las Indias, se da en abundancia en las mismas Islas, y es tan
pesado como hierro, y luego se hunde en el agua: de éste trajo la flota
dicha trescientos y cincuenta quintales, y pudiera traer veinte, y cien
mil, si hubiera salida de tanto palo. Del palo del Brasil, que es tan
colorado y encendido, y tan conocido y usado para tintes, y para otros
provechos, vinieron ciento treinta y cuatro quintales de la misma Isla
en la misma flota. Otros innumerables palos aromáticos, gomas, aceites
y drogas hay en Indias, que ni es posible referirlas todas, ni importa
al presente; solo diré, que en tiempo de los Reyes Incas del Cuzco,
y de los Reyes Mejicanos, hubo muchos grandes hombres de curar con
simples, y hacian curas aventajadas, por tener conocimiento de diversas
virtudes y propiedades de yerbas, raíces, palos y plantas, que allá se
dan, de que ninguna noticia tuvieron los Antiguos de Europa. Y para
purgar hay mil cosas de estas simples, como raíz de Mechoacán, piñones
de la Puna, y conserva de Guanuco, y aceite de Higuerilla, y otras
cien cosas, que bien aplicadas y á tiempo, no las tienen por de menor
eficacia, que las drogas que vienen de oriente, como podrá entender el
que leyere lo que Monardes ha escrito en la primera y segunda parte, el
cual tambien trata largamente del tabaco, del cual han hecho notables
experiencias contra veneno. Es el tabaco un arbolillo ó planta bastante
comun, pero de raras virtudes: tambien en la que llaman contrayerba,
y en otras diversas plantas, porque el Autor de todo repartió sus
virtudes como él fué servido, y no quiso que naciese cosa ociosa en
el mundo: mas el conocerlo el hombre, y saber usar de ello, como
conviene, éste es otro don soberano, que concede el Criador á quien él
es servido. De esta materia de plantas de Indias, y de licores, y otras
cosas medicinales, hizo una insigne obra el Doctor Francisco Hernandez,
por especial comision de su Magestad, haciendo pintar al natural todas
las plantas de Indias, que segun dicen, pasan de mil y doscientas; y
afirman haber costado esta obra mas de sesenta mil ducados. De la cual
hizo uno como extracto el Doctor Nardo Antonio, Médico Italiano, con
gran curiosidad. A los dichos libros y obras remito al que mas por
menudo y con perfeccion quisiere saber de plantas de Indias, mayormente
para efectos de medicina.