_De la abundancia de metales que hay en las Indias occidentales._
Los metales crió la sabiduría de Dios para medicina, y para defensa,
y para ornato, y para instrumentos de las operaciones de los hombres.
De todas estas cuatro cosas se pueden facilmente dar ejemplos: mas el
principal fin de los metales es la última de ellas. Porque la vida
humana no solo ha menester sustentarse como la de los animales, sino
tambien ha de obrar conforme á la capacidad y razon que le dió el
Criador; y así como es su ingenio tan extendido á diversas artes y
facultades, así tambien proveyó el mismo Autor, que tuviese materia de
diversos artificios para reparo, seguridad, ornato y abundancia de sus
operaciones. Siendo, pues, tanta la diversidad de metales que encerró
el Criador en los armarios y sótanos de la tierra, de todos ellos tiene
utilidad la vida humana. De unos se sirve para cura de enfermedades:
de otros para armas y defensa contra sus enemigos: de otros para
aderezo y gala de sus personas y habitaciones: de otros para vasijas,
y herramientas, y varios instrumentos que inventa el arte humano.
Pero sobre todos estos usos que son sencillos y naturales, halló la
comunicacion de los hombres el uso del dinero, el cual, como dijo el
Filósofo[139], es medida de todas las cosas, y siendo una cosa sola en
naturaleza, es todas en virtud, porque el dinero es comida, vestido,
casa, cabalgadura, y cuanto los hombres han menester. Y así obedece
todo al dinero, como díce el Sabio[140]. Para esta invencion, de
hacer que una cosa fuese todas las cosas, guiados de natural instinto
eligieron los hombres la cosa mas durable, y mas tratable, que es el
metal; y entre los metales quisieron que aquellos tuviesen principado
en esta invencion de ser dinero, que por su naturaleza eran más
durables é incorruptibles, que son la plata y el oro. Los cuales, no
solo entre los Hebreos, Asirios, Griegos, y Romanos, y otras naciones
de Europa y Asia, tuvieron estima, sino tambien entre las mas remotas,
y bárbaras naciones del universo, como son los Indios, así orientales
como occidentales, donde el oro y plata fué tenida en precio y estima;
y como tal usada en los Templos y Palacios, y ornato de Reyes y Nobles.
Porque aunque se han hallado algunos bárbaros que no conocian la plata,
ni el oro, como cuentan de los Floridos, que tomaban las talegas, ó
sacos en que iba el dinero, y al mismo dinero le dejaban echado por ahí
la playa como á cosa inútil. Y Plinio refiere[141] de los Babitacos,
que aborrecian el oro, y por eso lo sepultaban donde nadie pudiese
servirse de él; pero de estos Floridos, y de aquellos Babitacos ha
habido, y hay hoy dia pocos; y de los que estiman, buscan, y guarden
el oro y la plata, hay muchos, sin que tengan necesidad de aprender
esto de los que han ido de Europa. Verdad es que su codicia de ellos
no llegó á tanto como la de los nuestros, ni idolatraron tanto con el
oro y plata, aunque eran idólatras, como algunos malos Cristianos, que
han hecho por el oro y plata excesos tan grandes. Mas es cosa de alta
consideracion, que la Sabiduria del eterno Señor quisiese enriquecer
las tierras de el mundo mas apartadas, y habitadas de gente menos
política, y allí pusiese la mayor abundancia de minas que jamás hubo,
para con esto convidar á los hombres á buscar aquellas tierras, y
tenerlas, y de camino comunicar su Religion, y culto del verdadero Dios
á los que le conocian, cumpliéndose la profecía de Isaías[142], que
la Iglesia habia de extender sus términos, no solo á la diestra, sino
tambiá la siniestra, que es como San Agustin declara[143] haberse de
propagar el Evangelio, no solo por los que sinceramente, y con caridad
lo predicasen, sino tambien por los que por fines y medios temporales
y humanos lo anunciasen. Por donde vemos, que las tierras de Indias
mas copiosas de minas y riqueza han sido las mas cultivadas en la
Religion Cristiana en nuestros tiempos, aprovechándose el Señor para
sus fines soberanos de nuestras pretensiones. Cerca de esto decia un
hombre sabio, que lo que hace un padre con una hija fea para casarla,
que es darle mucha dote, eso habia hecho Dios con aquella tierra tan
trabajosa, de darle mucha riqueza de minas, para que con este medio
hallase quien la quisiese. Hay, pues, en las Indias occidentales gran
copia de minas, y haylas de todos metales, de cobre, de hierro, de
plomo, de estaño, de azogue, de plata, y de oro. Y entre todas las
partes de Indias, los Reinos del Perú son los que mas abundan de
metales, especialmente de plata, y oro y azogue; y es en tanta manera,
que cada dia se descubren nuevas minas. Y segun es la cualidad de la
tierra, es cosa sin duda, que son sin comparacion muchas mas las que
están por descubrir que las descubiertas, y aun parece que toda la
tierra está como sembrada de estos metales, mas que ninguna otra que se
sepa al presente en el mundo, ni que en lo pasado se haya escrito.