_Porqué causa se hallan mas ordinarios vendavales saliendo de la
Tórrida á mas altura._
Quien consideráre la que está dicho, podrá tambien entender, que
yendo de poniente á oriente en altura que exceda los Trópicos, es
conforme á razon hallar vendavales. Porque como el movimiento de la
equinoccial tan veloz es causa que debajo de ella el aire se mueva,
siguiendo su movimiento, que es de oriente á poniente, y que lleve
tras sí de ordinario los vahos que la mar levanta; así al revés los
vahos y exhalaciones que de los lados de la equinoccial ó Tórrida
se levantan, con la repercusion que hacen topando en la corriente
de la Zona, revuelven cuasi en contrario, y causan los vendavales,
ó suduestes tan experimentados por esas partes. Así como vemos que
las corrientes de las aguas, si son heridas y sacudidas de otras mas
recias, vuelven cuasi en contrario. Al mismo modo parece acaecer en Ios
bahos y exhalaciones por donde los vientos se despiertan á unas partes
y á otras. Estos vendavales reinan mas ordinariamente en mediana altura
de veinte y siete á treinta y siete grados, aunque no son tan ciertos
y regulares como las brisas en poca altura, y la razon lo lleva;
porque los vendavales no se causan de movimiento propio y uniforme de
el Cielo, como las brisas cerca de la linea; pero son, como he dicho,
mas ordinarios, y muchas veces furiosos sobre manera y tormentosos.
En pasando á mayor altura, como de cuarenta grados, tampoco hay mas
certidumbre de vientos en la mar, que en la tierra. Unas veces son
brisas, ó nortes; otras son vendavales, ó ponientes; y así son las
navegaciones mas inciertas y peligrosas.