He de empezar por el estudio de la embriología de la pajarita de
papel, á partir del cuadrado primitivo de papel, que salido del
protoplasma papiráceo, es el óvulo de donde la pajarita habrá de
desenvolverse. Y tal óvulo tiene que ser por fuerza cuadrado, lo más
perfectamente cuadrado que quepa, sin que sirva que sea un cuadrilátero
ó paralelepípedo, pues de éste no sale más que un monstruo, como puede
comprobarlo el investigador si, como nosotros, lo ensaya.
El óvulo-cuadrado papiráceo experimenta primero la vuelta ó involución
de sus cuatro ángulos cuyos extremos vienen á coincidir en el centro,
produciéndose el segundo período, el de _blastotetrágono_, en que hay
dos capas, la formada por los cuatro extremos plegados, el _endodermo_
ó _endopapiro_, y la formada por el centro del óvulo-cuadrado, el
_ectodermo_ ó _ectopapiro_.
[Ilustración]
Una vez obtenido este segundo período experimenta el _blastotetrágono_
un tercer pliego, una tercera complicación, volviéndose las puntas de
él hacia el lado inverso de aquel á que las primeras se volvieron, es
decir, hacia el endopapiro, y así tenemos la gástrula papirácea. De
ésta puede salir ya, mediante un proceso que describiré minuciosamente
en mi obra--obra ilustrada con exactos grabados--la primera forma de
pájaras, la más elemental y primitiva, en que los extremos que se
doblaron primero vienen á formar la cabeza, las patas y la cola. De
aquí también, mediante otro proceso, puede salir una mesa, la _trapeza
papyracea_, la forma de tetrápodo ó cuadrúpedo más sencilla que se
conoce, como que es un cuadrúpedo puro, un mero tetrápodo, á tal punto
que hay sabios que opinan, con algún fundamento, que no sirven las
cuatro patas para sostener el cuadrado ó tablero de la mesa, sino
más bien éste para soportar las patas. Aquí me extenderé en amplias
consideraciones de como este tipo de la _trapeza papyracea_ lo vemos
luego reproducido en todos aquellos organismos superiores, incluso el
hombre, en que el cuerpo lleva las extremidades en vez de llevar éstas
al cuerpo, y estudiaré el tipo _trapeza_ en la especie humana, en
aquellos hombres cuya razón de ser es tener manos y pies.
Después del tercer período viene el cuarto de donde se desarrolla,
mediante un proceso que detallaré, la pajarita normal, caracterizada
por tener cuatro costillas provenientes de las cuatro puntas primitivas
y dos bolsas triangulares en la cabeza, á las que hay que dar
denominación científica.
[Ilustración]
He de extenderme luego en el quinto período, en que aparecen bolsillos
á la pajarita, y aquí he de disertar doctamente acerca de estas
pajaritas marsupiales, que representan un período de gran desarrollo.
Porque es indudable que la aparición de los bolsillos es uno de los
fenómenos más capitales y de mayor trascendencia del proceso orgánico.
Con los bolsillos le nace á la pajarita una especie de mandíbula y se
le forma boca propiamente dicha. (A todo esto es absolutamente preciso
que el lector coja un cuadrado de papel y vaya experimentando por sí
mismo lo que decimos, pues la cocotología es á la vez que exacta una
ciencia eminentemente experimental.)
Esto de que la boca aparezca al mismo tiempo que los bolsillos es uno
de los fenómenos más sorprendentes y sugestivos que pueden darse y
convendrá que me extienda sobre él cuanto lo merece.
A la vez que boca y bolsillos desarróllanse en este quinto grado de la
pajarita cuatro costillas pectorales simples á la par que las costillas
espaldares se hacen dobles.
De los períodos sexto, sétimo, etc., nada diremos, pero sí haré
juiciosas y hondas reflexiones acerca de la infinitud del número de
estos períodos ó grados, de cómo son inacabables. Sin embargo, á cada
nuevo grado el grosor de la pajarita crece y la materia opone serias
resistencias á su perfección geométrica, que es su razón de ser, por lo
cual esos grados superiores están condenados á perecer en la lucha por
la existencia, ya que no se adaptan á la perfección geométrica. Y esto
nos lleva á la anatomía de la pajarita.