#Fundador de The On-Line Books Page, un repertorio de libros en línea
disponibles gratuitamente
The On-Line Books Page cataloga más de 12.000 libros en inglés disponibles
gratuitamente en la Red. Ese directorio fue creado en 1993 por John Mark
Ockerbloom - quien creó también el mismo año el sitio web del Departamento de
informática de la Universidad Carnegie Mellon (Pittsburgh, Pennsylvania). John
obtuvo su doctorado en informática en la misma universidad en 1998. Ahora
trabaja en la Universidad de Pensylvania con el departamento de las bibliotecas
y de la informática para la investigación y el desarrollo de la biblioteca
digital. Ahora que The On-Line Books Page se une también a esta biblioteca
digital, John espera que su sitio será desarrollado y mejorado, mientras se
integra a los otros recursos de la biblioteca digital.
*Entrevista del 2 de septiembre de 1998 (entrevista original en inglés)
= ¿Cuál es la historia de su sitio web?
Era webmaster para el Departamento de informática del CMU (Carnegie Mellon
University), y empecé nuestro sitio local en 1993. Comprendía páginas con
enlaces hacia recursos disponibles localmente, y al principio The On-Line Books
Page era una de estas páginas, con enlaces hacia libros puestos en línea por
personas de nuestro departamento (por exemplo Robert Stockton, que hizo
versiones web de algunos textos del Proyecto Gutenberg). Después los usuarios
empezaron a pedir enlaces hacia libros disponibles en otros sitios. Observé que
muchos sitios (y no solamente el Proyecto Gutenberg o Wiretap) proponían libros
en línea, y que sería útil tener una lista completa que permita telecargar o
leer libros donde se encuentren en la Red. Es así como mi catálogo empezó.
Dejé mi actividad de webmaster en 1996, pero mantuve The On-Line Books Page
porque, entretanto, me apasioné por el enorme potencial que tenía Internet para
poner la literatura accesible a muchas personas. Ahora hay tantos libros puestos
en línea, que me es difícil estar al día (de hecho, tengo mucho retrazo). Pero
pienso continuar esta actividad de una manera o de otra.
= ¿Cómo ve Ud. el futuro?
Estoy muy interesado en el desarrollo de Internet como medio de comunicación de
masa durante los próximos años. Me gustaría también quedarme implicado de un
modo o de otro en la puesta gratuita de libros para todos en Internet, ya sea
que forme parte integrante de mi actividad profesional, o que sea una actividad
voluntaria durante mi tiempo libre.
*Entrevista del 5 de agosto de 1999 (entrevista original en inglés)
= ¿Que piensa Ud. de los debates relacionados con respecto a los derechos de
autor en la Red?
Todo depende de lo que esta palabra "debates" recubra. Pienso que es importante
que los internautas entiendan que el copyright es un contrato social concebido
para el bien público - incluyendo a ambos, autores y lectores.
Esto significa que los autores deberían tener el derecho de utilizar de manera
exclusiva y por un tiempo limitado las obras creadas, como se especifica en la
ley actual sobre el copyright. Pero esto significa que, de la misma manera, sus
lectores tienen el derecho de copiar y re-utilizar este trabajo tanto como lo
deseen a la expiración de este copyright.
En Estados Unidos se ven ahora varios intentos para quitarles estos derechos a
los lectores, limitando las reglas relativas a la utilización de estas obras,
prolongando la duración del derecho de copiado (con ciertas proposiciones para
hacerlo perpetuo) y prorrogando la propiedad intelectual a trabajos distintos de
estas obras (como se encuentra ahora en las propuestas de copyright para las
bases de datos).
Existen también propuestas que pretenden sustituir de forma entera la ley sobre
el copyright con una ley estableciendo un contrato mucho más fuerte. Me parece
mucho más díficil sostener la petición de Jack Valenti, director de la MPAA
(Motion Picture Association of America), pidiendo dejar de copiar las películas
bajo copyright cuando sé que, si esto fuera aceptado, ninguna película pasaría
al servicio público (el año pasado, frente al Congreso, Mary Bono habló de las
opiniones de Jack Valenti).
Si vemos a las empresas de medios de comunicación tratar de bloquear todo lo que
pueden, no me sorprende que algunos usuarios reaccionen poniendo en línea todo
lo que pueden. Desgraciadamente, a su turno, esta actitud es contraria a los
derechos legítimos de los autores.
¿Cómo resolver eso de manera práctica? Los que están en juego en este debate
tienen que hacer frente a la realidad, y reconocer que los productores de obras
y sus usuarios tienen ambos intereses legítimos en la utilización de éstas. Si
la propiedad intelectual fuera negociada por medio de un equilibrio de
principios en lugar del juego del poder y del dinero que vemos a menudo, quizás
sería posible lograr un arreglo razonable.