11 Tuvo también Manasés en Isacar y en Aser a Bet-seán y sus aldeas, e Ibleam y sus aldeas, y los moradores de Dor y sus aldeas, y los moradores de Endor y sus aldeas, y los moradores de Taanac y sus aldeas, y los moradores de Meguido y sus aldeas; tres provincias.

12 Mas los hijos de Manasés no pudieron echar [a los] de aquellas ciudades; antes el cananeo quiso habitar en la tierra.

13 Pero cuando los hijos de Israel tomaron fuerzas, hicieron tributario al cananeo, mas no lo echaron.

14 Y los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿Por qué me has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo yo un pueblo tan grande y que el SEÑOR me ha así bendecido hasta ahora?

15 Y Josué les respondió: Si eres pueblo tan grande, sube tú al monte, y corta para ti allí en la tierra del ferezeo y de los gigantes, pues que el monte de Efraín es angosto para ti.

16 Y los hijos de José dijeron: No nos bastará a nosotros este monte; y todos los cananeos que habitan la tierra de la campiña, tienen carros herrados; los que están en Bet-seán y en sus aldeas, y los que están en el valle de Jezreel.

17 Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes gran fuerza; no tendrás una sola suerte;

18 mas aquel monte será tuyo; que bosque es, y tú lo cortarás, y serán tuyos sus términos; porque tú echarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.

CAPÍTULO 18

1 Y toda la congregación de los hijos de Israel se juntó en Silo, y asentaron allí el Tabernáculo del Testimonio, después que la tierra les fue sujeta.

2 Mas habían quedado en los hijos de Israel siete tribus, [a] las cuales aún no habían partido su posesión.

3 Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo [seréis] negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado el SEÑOR el Dios de vuestros padres?

4 Señalad tres varones de cada tribu, para que [yo] los envíe, y [que ellos] se levanten, y anden la tierra, y la dibujen conforme a sus heredades, y se tornen a mí.

5 Y la repartirán en siete partes; y Judá estará en su término al mediodía, y [los de] la casa de José estarán en el suyo al norte.

6 Vosotros, pues, dibujaréis la tierra en siete partes, y me traeréis [la descripción] aquí, y [yo] os echaré las suertes aquí delante del SEÑOR nuestro Dios.

7 Pero los levitas ninguna parte tienen entre vosotros; porque el sacerdocio del SEÑOR [es] la heredad de ellos; Gad también y Rubén, y la media tribu de Manasés, ya han recibido su heredad del otro lado del Jordán al oriente, la cual les dio Moisés siervo del SEÑOR.

8 Levantándose pues aquellos varones, fueron; y mandó Josué a los que iban para dibujar la tierra, diciéndoles: Id, recorred la tierra, y dibujadla, y tornad a mí, para que [yo] os eche las suertes aquí delante del SEÑOR en Silo.

9 Fueron pues aquellos varones y pasearon la tierra, dibujándola por ciudades en siete partes en [un] libro, y tornaron a Josué al campo en Silo.

10 Y Josué les echó las suertes delante del SEÑOR en Silo; y allí repartió Josué la tierra a los hijos de Israel por sus porciones.

11 Y subió la suerte de la tribu de los hijos de Benjamín por sus familias; y salió el término de su suerte entre los hijos de Judá y los hijos de José.

12 Y fue el término de ellos al lado del norte desde el Jordán; y sube aquel término al lado de Jericó al norte; sube después al monte hacia el occidente, y viene a salir al desierto de Bet-avén;

13 y de allí pasa aquel término a Luz, por el lado de Luz (ésta es Bet-el) hacia el mediodía. Y desciende este término de Atarot-adar al monte que [está] al mediodía de Bet-horón la de abajo.

14 Y torna este término, y da vuelta al lado del mar, al mediodía hasta el monte que [está] delante de Bet-horón al mediodía; y viene a salir a Quiriat-baal, que es Quiriat-jearim, ciudad de los hijos de Judá. Este [es] el lado del occidente.

15 Y el lado del mediodía [es] desde el cabo de Quiriat-jearim, y sale el término al occidente, y sale a la fuente de las aguas de Neftoa;

16 y desciende este término al cabo del monte que [está] delante del valle del hijo de Hinom, que [está] en la campiña de los gigantes hacia el norte; desciende luego al valle de Hinom, al lado del jebuseo al mediodía, y [de allí] desciende a la fuente de Rogel;

17 y del norte torna y sale a En-semes, y [de allí] sale a Gelilot, que [está] delante de la subida de Adumín, y descendía a la piedra de Bohán, hijo de Rubén;

18 y pasa al lado que [está] delante de la campiña del norte, y desciende a los llanos;

19 y torna a pasar este término por el lado de Bet-hogla hacia el norte, y viene a salir el término a la lengua del mar Salado al norte, al cabo del Jordán al mediodía. Este [es] el término de hacia el mediodía. 20 Y el Jordán acaba este término al lado del oriente. Esta [es] la heredad de los hijos de Benjamín por sus términos alrededor, conforme a sus familias.

21 Las ciudades de la tribu de los hijos de Benjamín, por sus familias, fueron Jericó, Bet-hogla, y el valle de Casis,

22 Bet-arabá, Zemaraim, y Bet-el;

23 y Avim, y Pará, y Ofra,

24 y Quefar-haamoni, Ofni, y Geba; doce ciudades con sus aldeas:

25 Gabaón, Ramá, Beerot,

26 y Mizpa, Cafira, y Mozah,

27 Requem, Irpeel y Tarala,

28 y Zela, Elef, Jebús, que es Jerusalén, Gabaa, y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esta [es] la heredad de los hijos de Benjamín, conforme a sus familias.

CAPÍTULO 19

1 La segunda suerte salió por Simeón, por la tribu de los hijos de Simeón conforme a sus familias; y su heredad fue entre la heredad de los hijos de Judá.

2 Y tuvieron en su heredad a Beerseba, Seba, y Molada,

3 Hazar-sual, Bala, y Ezem,

4 Eltolad, Betul, y Horma,

5 Siclag, Bet-marcabot, y Hazar-susa,

6 Bet-lebaot, y Saruhén; trece ciudades con sus aldeas;

7 Aín, Rimón, Eter, y Asán; cuatro ciudades con sus aldeas;

8 con todas las aldeas que estaban alrededor de estas ciudades hasta Baalat-beer, [que es] Ramat del mediodía. Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Simeón, según sus familias.

9 De la suerte de los hijos de Judá [fue sacada] la heredad de los hijos de Simeón; por cuanto la parte de los hijos de Judá era mayor que ellos; así que los hijos de Simeón tuvieron su heredad en medio de la de ellos.

10 La tercera suerte salió por los hijos de Zabulón conforme a sus familias; y el término de su heredad fue hasta Sarid.

11 Y su término sube hasta el mar y hasta Marala, y llega hasta Dabeset, y [de allí] llega al arroyo que [está] delante de Jocneam.

12 Y tornando de Sarid hacia oriente, donde nace el sol al término de Quislot-tabor, sale a Daberat, y sube a Jafía;

13 y pasando de allí hacia oriente donde nace [el sol] en Gat-hefer y a Ita-cazín, sale a Rimón rodeando a Nea;

14 y [de aquí] torna este término al norte a Hanatón, viniendo a salir al valle de Jefte-el;

15 y abraza Catat, y Naalal, y Simrón, e Idala, y Belén; doce ciudades con sus aldeas.

16 Esta [es] la heredad de los hijos de Zabulón por sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

17 La cuarta suerte salió por Isacar, por los hijos de Isacar conforme a sus familias.

18 Y fue su término Jezreel, y Quesulot, y Sunem,

19 y Hafaraim, y Sihón, y Anaharat, 20 y Rabit, y Quisión, y Abez,

21 y Remet, y En-ganim, y En-hada y Bet-pases;

22 y llega este término hasta Tabor, y Sahazima, y Bet-semes; y sale su término al Jordán; dieciséis ciudades con sus aldeas.

23 Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Isacar conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

24 Y salió la quinta suerte por la tribu de los hijos de Aser por sus familias.

25 Y su término fue Helcat, y Halí, y Betén, y Acsaf,

26 y Alamelec, y Amad, y Miseal; y llega hasta Carmelo al occidente, y a Sihorlibnat;

27 y tornando de donde nace el sol a Bet-dagón, llega a Zabulón, y al valle de Jefte-el al norte, a Bet-emec, y a Neiel, y sale a Cabul a la [mano] izquierda;

28 y abraza a Abran (Hebrón), y Rehob, y Hamón, y Caná, hasta la gran Sidón;

29 y torna [de allí] este término a Horma ([Ramá]), y hasta la fuerte ciudad de Zor ([Tiro]), y torna este término a Hosa, y sale al mar desde la fuerte de Aczib;

30 abraza también Uma, y Afec, y Rehob: veintidós ciudades con sus aldeas.

31 Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Aser por sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

32 La sexta suerte salió por los hijos de Neftalí, por los hijos de Neftalí conforme a sus familias.

33 Y fue su término desde Helef, y Alón-saananim, y Adami-neceb, y Jabneel, hasta Lacum; y sale al Jordán;

34 y tornando [de allí] este término hacia el occidente a Aznot-tabor, pasa de allí a Hucoc, y llega hasta Zabulón al mediodía, y al occidente confina con Aser, y con Judá al Jordán hacia donde nace el sol.

35 Y las ciudades fuertes [son] Sidim, Zer, y Hamat, Racat, y Cineret,

36 y Adama, y Ramá, y Hazor,

37 y Cedes, y Edrei, y En-hazor,

38 e Irón, y Migdal-el, y Horem, y Bet-anat, y Bet-semes; diecinueve ciudades con sus aldeas.

39 Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Neftalí por sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

40 La séptima suerte salió por la tribu de los hijos de Dan por sus familias.

41 Y fue el término de su heredad, Zora, y Estaol, e Ir-semes,

42 y Saalabín, y Ajalón, y Jetla,

43 y Elón, y Timnat, y Ecrón,

44 y Elteque, Gibetón, y Baalat,

45 y Jehúd, y Bene-berac, y Gat-rimón,

46 y Mejarcón, y Racón, con el término [que está] delante de Jope.

47 Y les faltó término a los hijos de Dan; y subieron los hijos de Dan y combatieron a Lesem, y tomándola metiéronla a filo de espada, y la poseyeron, y habitaron en ella; y llamaron a Lesem, Dan, del nombre de Dan su padre.

48 Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Dan conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

49 Y [así] acabaron de repartir la tierra en heredad por sus términos, y dieron los hijos de Israel heredad a Josué hijo de Nun en medio de ellos.

50 Según la palabra del SEÑOR, le dieron la ciudad que él pidió, [que fue] Timnat-sera, en el monte de Efraín; y él reedificó la ciudad, y habitó en ella.

51 Estas [son] las heredades que Eleazar sacerdote, y Josué hijo de Nun, y los principales de los padres, entregaron por suerte en posesión a las tribus de los hijos de Israel en Silo delante del SEÑOR, a la entrada del tabernáculo del testimonio; y [así] acabaron de repartir la tierra.

CAPÍTULO 20

1 Y habló el SEÑOR a Josué, diciendo:

2 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Señalaos las ciudades de refugio, de las cuales [yo] os hablé por Moisés;

3 para que se acoja allí el homicida que matare a alguno por yerro y no a sabiendas; que os sean por acogimiento del vengador de la sangre [del muerto].

4 Y el que se acogiere a alguna de aquellas ciudades, se presentará a la puerta de la ciudad, y dirá sus causas, oyéndolo los ancianos de aquella ciudad; y ellos le recibirán consigo dentro de la ciudad, y le darán lugar que habite con ellos.

5 Y cuando el vengador de la sangre le siguiere, no entregarán en su mano al homicida, por cuanto hirió a su prójimo por yerro, ni tuvo con él antes enemistad.

6 Y quedará en aquella ciudad hasta que parezca en juicio delante del ayuntamiento, hasta la muerte del sumo sacerdote que fuere en aquel tiempo; entonces el homicida tornará y vendrá a su ciudad y a su casa y a la ciudad de donde huyó.

7 Entonces señalaron a Cedes en Galilea, en el monte de Neftalí, y a Siquem en el monte de Efraín, y a Quiriat-arba, que es Hebrón, en el monte de Judá.

8 Y al otro lado del Jordán de Jericó, al oriente, señalaron a Beser en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubén, y a Ramot en Galaad de la tribu de Gad, y a Golán en Basán de la tribu de Manasés.

9 Estas fueron las ciudades señaladas para todos los hijos de Israel, y para el extranjero que morase entre ellos, para que se acogiese a ellas cualquiera que hiriese hombre por yerro; para que no muriese por mano del vengador de la sangre, hasta que compareciese delante del ayuntamiento.

CAPÍTULO 21

1 Y los principales de los padres de los levitas vinieron a Eleazar sacerdote, y a Josué hijo de Nun, y a los principales de los padres de las tribus de los hijos de Israel;

2 y les hablaron en Silo en la tierra de Canaán, diciendo: El SEÑOR mandó por Moisés que nos fuesen dadas villas para habitar, con sus ejidos para nuestras bestias.

3 Entonces los hijos de Israel dieron a los levitas de sus posesiones, conforme a la palabra del SEÑOR, estas villas con sus ejidos.

4 Y salió la suerte por las familias de los coatitas; y fueron dadas por suerte a los hijos de Aarón sacerdote, [que eran] de los levitas, por la tribu de Judá, por la de Simeón y por la de Benjamín, trece villas.

5 Y a los otros hijos de Coat [se dieron] por suerte diez villas de las familias de la tribu de Efraín, y de la tribu de Dan, y de la media tribu de Manasés;

6 y a los hijos de Gersón, por las familias de la tribu de Isacar, y de la tribu de Aser, y de la tribu de Neftalí, y de la media tribu de Manasés en Basán, [fueron dadas] por suerte trece villas.

7 A los hijos de Merari por sus familias [se dieron] doce villas por la tribu de Rubén, y por la tribu de Gad, y por la tribu de Zabulón.

8 Y [así] dieron por suerte los hijos de Israel a los levitas estas villas con sus ejidos, como el SEÑOR lo había mandado por Moisés.

9 Y de la tribu de los hijos de Judá, y de la tribu de los hijos de Simeón dieron estas villas que fueron nombradas;

10 y la primera suerte fue de los hijos de Aarón, de la familia de Coat, de los hijos de Leví;

11 a los cuales dieron Quiriat-arba, del padre de Anac, la cual [es] Hebrón, en el monte de Judá, con sus ejidos en sus contornos.

12 Mas el campo de esta ciudad y sus aldeas dieron a Caleb hijo de Jefone, por su posesión.

13 Y a los hijos de Aarón sacerdote dieron la ciudad de refugio para los homicidas, a Hebrón con sus ejidos; y a Libna con sus ejidos,

14 y a Jatir con sus ejidos, y a Estemoa con sus ejidos,

15 a Holón con sus ejidos, y a Debir con sus ejidos,

16 a Aín con sus ejidos, a Juta con sus ejidos, y a Bet-semes con sus ejidos; nueve villas de estas dos tribus.

17 Y de la tribu de Benjamín, a Gabaón con sus ejidos, a Geba con sus ejidos,

18 a Anatot con sus ejidos, a Almón con sus ejidos: cuatro villas.

19 Todas las villas de los sacerdotes, hijos de Aarón, [son] trece con sus ejidos. 20 Mas las familias de los hijos de Coat, levitas, los que quedaban de los hijos de Coat, recibieron por suerte villas de la tribu de Efraín.

21 Y les dieron a Siquem, villa de refugio para los homicidas, con sus ejidos, en el monte de Efraín; y a Gezer con sus ejidos.

22 Y a Kibsaim con sus ejidos, y a Bet-horón con sus ejidos: cuatro villas:

23 Y de la tribu de Dan a Elteque con sus ejidos, a Gibetón con sus ejidos,

24 a Ajalón con sus ejidos, a Gat-rimón con sus ejidos: cuatro villas:

25 Y de la media tribu de Manasés, a Taanac con sus ejidos, y a Gat-rimón con sus ejidos: dos villas.

26 Todas las villas para el resto de las familias de los hijos de Coat fueron diez con sus ejidos.

27 A los hijos de Gersón de las familias de los levitas, dieron la villa de refugio para los homicidas, de la media tribu de Manasés; a Golán en Basán con sus ejidos, y a Bosra con sus ejidos: dos villas.

28 Y de la tribu de Isacar, a Cisón con sus ejidos, a Daberat con sus ejidos,

29 a Jarmut con sus ejidos, y a En-ganim con sus ejidos, cuatro villas.

30 Y de la tribu de Aser, a Miseal con sus ejidos, a Abdón con sus ejidos,

31 a Helcat con sus ejidos, y a Rehob con sus ejidos, cuatro villas.

32 Y de la tribu de Neftalí, la villa de refugio para los homicidas, a Cedes en Galilea con sus ejidos, a Hamot-dor con sus ejidos, y a Cartán con sus ejidos, tres villas.

33 Todas las villas de los gersonitas por sus familias [fueron] trece villas con sus ejidos.

34 Y a las familias de los hijos de Merari, levitas que quedaban, [se les dio] de la tribu de Zabulón, a Jocneam con sus ejidos, Carta con sus ejidos,

35 Dimna con sus ejidos, Naalal con sus ejidos: cuatro villas:

36 Y de la tribu de Rubén, a Beser con sus ejidos, a Jahaza con sus ejidos,

37 a Cademot con sus ejidos, y Mefaat con sus ejidos: cuatro villas:

38 De la tribu de Gad, la villa de refugio para los homicidas, Ramot en Galaad con sus ejidos, y Mahanaim con sus ejidos,

39 Hesbón con sus ejidos, y Jazer con sus ejidos: cuatro villas.

40 Todas las villas de los hijos de Merari por sus familias, que restaban de las familias de los levitas, fueron por sus suertes doce villas.

41 Y todas la villas de los levitas en medio de la posesión de los hijos de Israel, [fueron] cuarenta y ocho villas con sus ejidos.

42 Y estas ciudades estaban apartadas la una de la otra cada cual con sus ejidos alrededor de ellas; lo cual fue en todas estas ciudades.

43 Así dio el SEÑOR a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres; y la poseyeron, y habitaron en ella.

44 Y el SEÑOR les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y nadie de todos sus enemigos les paró delante, sino [que] el SEÑOR entregó en sus manos a todos sus enemigos.

45 No faltó palabra de todas las buenas que habló el SEÑOR a la casa de Israel; todo se cumplió.

CAPÍTULO 22

1 Entonces Josué llamó a los rubenitas y a los gaditas, y a la media tribu de Manasés,

2 y les dijo: Vosotros habéis guardado todo lo que Moisés siervo del SEÑOR os mandó, y habéis escuchado mi voz en todo lo que os he mandado.

3 No habéis dejado a vuestros hermanos en estos muchos días hasta hoy, antes habéis guardado la observancia de los mandamientos del SEÑOR vuestro Dios.

4 Ahora [pues que] el SEÑOR vuestro Dios ha dado reposo a vuestros hermanos, como se lo había prometido, volved, y tornad a vuestras tiendas, a la tierra de vuestras posesiones, que Moisés siervo del SEÑOR os dio al otro lado del Jordán.

5 Solamente que con diligencia [os] guardéis haciendo el mandamiento y la ley, que Moisés siervo del SEÑOR os mandó: que améis al SEÑOR vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y os alleguéis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma.

6 Y bendiciéndolos Josué, los envió; y se fueron a sus tiendas.

7 También a la media tribu de Manasés había dado Moisés [posesión] en Basán; mas a la otra media dio Josué [heredad] entre sus hermanos de este lado del Jordán al occidente; y también a éstos envió Josué a sus tiendas, después de haberlos bendecido.

8 Y les habló, diciendo: Volveos a vuestras tiendas con grandes riquezas, y con gran copia de ganado, con plata, y con oro, y bronce, y hierro, y muchos vestidos; partid con vuestros hermanos el despojo de vuestros enemigos.

9 Y los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, se tornaron, y partiéronse de los hijos de Israel, de Silo, que [está] en la tierra de Canaán, para ir a la tierra de Galaad, a la tierra de sus posesiones, de la cual eran poseedores, según palabra del SEÑOR por mano de Moisés.

10 Y llegando a los términos del Jordán, que [está] en la tierra de Canaán, los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, edificaron allí [un] altar junto al Jordán, [un] altar de grande apariencia.

11 Y los hijos de Israel oyeron decir como los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, habían edificado un altar delante de la tierra de Canaán, en los términos del Jordán, al paso de los hijos de Israel.

12 Lo cual cuando los hijos de Israel oyeron, se juntó toda la congregación de los hijos de Israel en Silo, para subir a pelear contra ellos.

13 Y enviaron los hijos de Israel a los hijos de Rubén y a los hijos de Gad y a la media tribu de Manasés en la tierra de Galaad, a Finees hijo de Eleazar sacerdote,

14 y a diez príncipes con él; un príncipe de [cada] casa paterna de todas las tribus de Israel, cada uno de los cuales [era] cabeza de familia de sus padres en la multitud de Israel.

15 Los cuales vinieron a los hijos de Rubén y a los hijos de Gad, y a la media tribu de Manasés, en la tierra de Galaad; y les hablaron, diciendo:

16 Toda la congregación del SEÑOR dice así: ¿Qué transgresión [es] esta con que prevaricáis contra el Dios de Israel, volviéndoos hoy de seguir al SEÑOR, edificándoos altar para ser hoy rebeldes contra el SEÑOR?

17 ¿Nos [ha sido] poco la maldad de Peor, de la que no estamos aún limpios hasta este día, por la cual fue la mortandad en la congregación del SEÑOR?

18 Y vosotros os volvéis hoy de seguir al SEÑOR; mas será [que] vosotros os rebelaréis hoy contra el SEÑOR, y mañana se airará [él] contra toda la congregación de Israel.

19 [Que] si os parece que la tierra de vuestra posesión [es] inmunda, pasaos a la tierra de la posesión del SEÑOR, en la cual está el tabernáculo del SEÑOR, y tomad posesión entre nosotros; [pero] no os rebeléis contra el SEÑOR, ni [os rebeléis] contra nosotros, edificándoos altar a más del altar del SEÑOR nuestro Dios. 20 ¿Por ventura no cometió Acán, hijo de Zera, prevaricación en el anatema, y vino ira sobre toda la congregación de Israel? Y aquel hombre no pereció solo en su iniquidad.

21 [Entonces] los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, respondieron y dijeron a los principales de la multitud de Israel:

22 [El] Dios de los dioses, El SEÑOR, el Dios de los dioses, El SEÑOR, él sabe, y [que] Israel también entienda; si por rebelión o por prevaricación contra el SEÑOR (no nos salves hoy.)

23 Nos hemos edificado altar para tornarnos de en pos del SEÑOR, o para sacrificar holocausto o presente, o para hacer sobre él sacrificios pacíficos, el mismo SEÑOR [nos] lo demande.

24 [Asimismo], si no lo hicimos por temor de esto, diciendo: [Por ventura] mañana vuestros hijos dirán a nuestros hijos: ¿Qué [tenéis] vosotros con el SEÑOR Dios de Israel?

25 El SEÑOR ha puesto por término el Jordán entre nosotros y vosotros, oh hijos de Rubén e hijos de Gad; no tenéis vosotros parte en el SEÑOR; y [así] vuestros hijos harán que nuestros hijos no teman al SEÑOR.

26 Por esto dijimos: Hagamos ahora por edificarnos [un] altar, no para holocausto ni para sacrificio,

27 sino para que sea [un] testimonio entre nosotros y vosotros, y entre los que vendrán después de nosotros, para que hagan el servicio del SEÑOR delante de él con nuestros holocaustos, con nuestros sacrificios, y con nuestros pacíficos; y no digan mañana vuestros hijos a los nuestros: Vosotros no tenéis parte en el SEÑOR.

28 [Nosotros], pues, dijimos: Si aconteciere que [tal] digan a nosotros, o a nuestras generaciones en lo por venir, entonces responderemos: Mirad el símil del altar del SEÑOR, el cual hicieron nuestros padres, no para holocaustos o sacrificios, sino [para que] fuese testimonio entre nosotros y vosotros.

29 Nunca tal acontezca que nos rebelemos contra el SEÑOR, o que nos apartemos hoy de seguir al SEÑOR, edificando altar para holocaustos, para presente, o para sacrificio, a más del altar del SEÑOR nuestro Dios que [está] delante de su Tabernáculo.

30 Y oyendo Finees el sacerdote y los príncipes de la congregación, y las cabezas de la multitud de Israel que con él [estaban], las palabras que hablaron los hijos de Rubén y los hijos de Gad y los hijos de Manasés, fueron contentos [de ello].

31 Y dijo Finees hijo del sacerdote Eleazar, a los hijos de Rubén, a los hijos de Gad, y a los hijos de Manasés: Hoy hemos entendido que el SEÑOR [está] entre nosotros, pues que no habéis intentado esta traición contra el SEÑOR. Ahora habéis librado a los hijos de Israel de la ira del SEÑOR.

32 Y Finees hijo del sacerdote Eleazar, y los príncipes, se volvieron de los hijos de Rubén, y de los hijos de Gad, de la tierra de Galaad a la tierra de Canaán, a los hijos de Israel; a los cuales dieron la respuesta.

33 Y el negocio agradó a los hijos de Israel, y bendijeron a Dios los hijos de Israel; y no hablaron más de subir contra ellos en guerra, para destruir la tierra en que habitaban los hijos de Rubén y los hijos de Gad.

34 Y los hijos de Rubén y los hijos de Gad pusieron por nombre al altar Ed; porque [es] testimonio entre nosotros que el SEÑOR [es] Dios.

CAPÍTULO 23

1 Y aconteció, pasados muchos días [después] que el SEÑOR dio reposo a Israel de todos sus enemigos al contorno, [que] Josué, [era] viejo, [y] entrado en días.

2 Y Josué llamó a todo Israel, a sus ancianos, a sus príncipes, a sus jueces y a sus oficiales, y les dijo: Yo soy ya viejo y entrado en días;

3 y vosotros habéis visto todo lo que el SEÑOR vuestro Dios ha hecho con todos estos gentiles en vuestra presencia; porque el SEÑOR vuestro Dios ha peleado por vosotros.

4 He aquí os he repartido por herencia, a vuestras tribus todos estos gentiles, así los destruidos como los que quedan, desde el Jordán hasta el gran mar [hacia] donde el sol se pone.

5 Y el SEÑOR vuestro Dios los echará de delante de vosotros, y los lanzará de vuestra presencia: y [vosotros] poseeréis sus tierras, como el SEÑOR vuestro Dios os ha dicho.

6 Esforzaos pues mucho a guardar y hacer todo lo [que está] escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a la diestra ni a la siniestra;

Sagradas Escrituras Version Antigua · 第 34 / 160 段