38 Y puso las varas que había mondado en las pilas, en los abrevaderos del agua donde las ovejas venían a beber, delante de las ovejas, las cuales se calentaban viniendo a beber.

39 Y concebían las ovejas delante de las varas, y parían borregos cinchados, pintados y manchados.

40 Y apartaba Jacob los corderos, y los ponía con su rebaño, los cinchados, y todo lo que [era] bermejo en el hato de Labán. Y ponía su hato aparte, y no lo ponía con las ovejas de Labán.

41 Y sucedía que cuantas veces se calentaban las tempranas, Jacob ponía las varas delante de las ovejas en las pilas, para que concibiesen delante de las varas.

42 Y cuando venían las ovejas tardías, no las ponía; así eran las tardías para Labán, y las tempranas para Jacob.

43 Y [se] multiplicó el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.

CAPÍTULO 31

1 Y oía él las palabras de los hijos de Labán que decían: Jacob ha tomado todo lo que [era] de nuestro padre; y de lo que [era] de nuestro padre ha hecho toda esta gloria.

2 Miraba también Jacob el rostro de Labán, y veía que no era para con él como ayer y antes de ayer.

3 También el SEÑOR dijo a Jacob: Vuelvete a la tierra de tus padres, y a tu natural; que [yo] seré contigo.

4 Y envió Jacob, y llamó a Raquel y a Lea al campo a sus ovejas,

5 Y les dijo: Veo que el rostro de vuestro padre no es para conmigo como ayer y antes de ayer; mas el Dios de mi padre ha sido conmigo.

6 Y vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre;

7 y vuestro padre me ha mentido, que me ha mudado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal.

8 Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían pintados; y si decía así: Los cinchados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían cinchados.

9 Y quitó Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a mí.

10 Y sucedió que al tiempo que las ovejas se calentaban, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí que los machos [que] subían sobre las hembras [eran] cinchados, pintados y abigarrados.

11 Y me dijo el ángel de Dios en sueños: Jacob. Y [yo] dije: Heme aquí.

12 Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos que suben sobre las ovejas cinchados, pintados y abigarrados; porque [yo] he visto todo lo que Labán te ha hecho.

13 Yo [soy] el Dios de Bet-el, donde [tú] ungiste el título, y donde me prometiste voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu naturaleza.

14 Y respondió Raquel y Lea, y le dijeron: ¿Tenemos acaso parte o heredad en la casa de nuestro padre?

15 ¿No nos tiene ya como por extrañas, [pues] que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio?

16 Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es, y de nuestros hijos; ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.

17 Entonces se levantó Jacob, y subió sus hijos y sus mujeres sobre los camellos.

18 Y guió todo su ganado, y toda su hacienda que había adquirido, el ganado de su ganancia que había adquirido en Padan-aram, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán.

19 Y Labán había ido a trasquilar sus ovejas; y Raquel hurtó los ídolos de su padre. 20 Y hurtó Jacob el corazón de Labán, [el] arameo, en no hacerle saber cómo [se] huía.

21 Huyó, pues, con todo lo que tenía; y se levantó, y pasó el río, y puso su rostro al monte de Galaad.

22 Y fue dicho a Labán al tercer día cómo Jacob había huido.

23 Entonces tomó a sus hermanos consigo, y fue tras él camino de siete días, y le alcanzó en el monte de Galaad.

24 Y vino Dios a Labán, [el] arameo, en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no digas a Jacob bueno ni malo.

25 Alcanzó pues Labán a Jacob, y éste había fijado su tienda en el monte; y Labán acampó con sus hermanos en el monte de Galaad.

26 Y dijo Labán a Jacob: ¿Qué has hecho, que me hurtaste el corazón, y has traído a mis hijas como cautivas a espada?

27 ¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste [el corazón], y no me hiciste saber, [para] que [yo] te enviara con alegría y con canciones, con tamborín y vihuela?

28 Que aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas. Ahora locamente has hecho.

29 Poder hay en mi mano para haceros mal; mas el Dios de vuestro padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no digas a Jacob ni bueno ni malo.

30 Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtaste mis dioses?

31 Y Jacob respondió, y dijo a Labán: Porque tuve miedo; pues dije, por ventura me robarías tus hijas.

32 En quien hallares tus dioses, no viva; delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.

33 Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló, y salió de la tienda de Lea, y vino a la tienda de Raquel.

34 Y tomó Raquel los ídolos, y los puso en una albarda de [un] camello, y se sentó sobre ellos; y tentó Labán toda la tienda y no los halló.

35 Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; porque tengo la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos.

36 Entonces Jacob se enojó, y riñó con Labán; y respondió Jacob y dijo a Labán: ¿Qué prevaricación [es] la mía? ¿Cuál [es] mi pecado, que has seguido en pos de mí?

37 Pues que has tentado todos mis alhajas, ¿qué has hallado de todas las alhajas de tu casa? Ponlo aquí delante de mis hermanos y tuyos, y juzguen entre nosotros ambos.

38 Estos veinte años he estado contigo; tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas.

39 Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías.

40 De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos.

41 Así he estado veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado; y has mudado mi salario diez veces.

42 Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío; vio Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche.

43 Y respondió Labán, y dijo a Jacob: Las hijas [son] hijas mías, y los hijos, [son] hijos míos, y las ovejas [son] mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío; ¿y que puedo yo hacer hoy a estas mis hijas, o a sus hijos que ellas han dado a luz?

44 Ven pues ahora, hagamos alianza yo y tú; y sea en testimonio entre mí y entre ti.

45 Entonces Jacob tomó una piedra, y la levantó por título.

46 Y dijo Jacob a sus hermanos: Coged piedras. Y tomaron piedras e hicieron un majano; y comieron allí sobre aquel majano.

47 Y lo llamó Labán: Jegar Sahaduta; y lo llamó Jacob Galaad.

48 Porque Labán dijo: Este majano [será] testigo hoy entre mí y entre ti; por eso fue llamado su nombre Galaad;

49 y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye el SEÑOR entre mí y entre ti, cuando nos esconderemos el uno del otro.

50 Si afligieres mis hijas, o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está [con] nosotros; mira, Dios es testigo entre mí y entre ti.

51 Dijo más Labán a Jacob: He aquí este majano, y he aquí este título, que he erigido entre mí y ti.

52 Testigo [sea] este majano, y testigo [sea] este título, que ni yo pasaré contra ti este majano, ni tú pasarás contra mí este majano ni este título, para mal.

53 El Dios de Abraham, y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por el temor de Isaac su padre.

54 Y ofreció Jacob sacrificio en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan; y comieron pan, y durmieron en el monte.

55 Y madrugó Labán por la mañana, y besó [a] sus hijos y [a] sus hijas, y los bendijo; y volvió y se tornó a su lugar.

CAPÍTULO 32

1 Y Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios.

2 Y dijo Jacob cuando los vio: El campamento de Dios [es] éste; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim.

3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom.

4 Y les mandó diciendo: Así diréis a mí señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y me [he] detenido hasta ahora;

5 y tengo vacas, y asnos, y ovejas, y siervos y siervas; y envío a decirlo a mi señor, por hallar gracia en tus ojos.

6 Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Vinimos a tu hermano Esaú, y él también viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con él.

7 Entonces Jacob tuvo gran temor, y se angustió; y partió el pueblo que tenía consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, en dos cuadrillas;

8 y dijo: Si viniere Esaú a una cuadrilla y la hiriere, la otra cuadrilla escapará.

9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, el SEÑOR, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu natural, y [yo] te haré bien.

10 Menor soy que todas las misericordias, y que toda la verdad que has hecho con tu siervo; que con mi bordón pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos cuadrillas.

11 Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; que por ventura no venga, y me hiera, la madre con los hijos.

12 Y tú has dicho: [Yo] te haré bien, y pondré tu simiente como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud.

13 Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú.

14 Doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros,

15 Treinta camellas paridas, con sus hijos, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos.

16 Y lo entregó en mano de sus siervos, cada manada [de] por sí; y dijo a sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada.

17 Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿De quién eres? ¿Y adónde vas? ¿Y para quién es esto [que llevas] delante de ti?

18 Entonces dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú; y he aquí también él [viene] tras nosotros.

19 Y mandó también al segundo, y al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis. 20 Y diréis también: He aquí tu siervo Jacob [viene] tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; por ventura le seré acepto.

21 Y pasó el presente delante de él; y él durmió aquella noche en el real.

22 Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.

23 Los tomó, [pues], y los pasó el arroyo, y pasó lo que tenía.

24 Y se quedó Jacob solo, y luchó con él un varón, hasta que el alba subía.

25 Y cuando [el varón] vio que no podía con él, tocó la palma de su anca, la palma del anca de Jacob se descoyuntó luchando con él.

26 Y dijo: Déjame, que el alba sube. Y él dijo: No te dejaré, si no me bendices.

27 Y él le dijo: ¿Cómo es tu nombre? Y él respondió: Jacob.

28 Y él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido.

29 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.

30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar Peniel; porque vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.

31 Y le salió el sol cuando pasaba a Peniel; y cojeaba de su anca.

32 Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en la palma del anca; porque tocó a la palma del anca de Jacob en el tendón que se contrajo.

CAPÍTULO 33

1 Y alzando Jacob sus ojos miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas.

2 Y puso las siervas y sus niños delante; luego a Lea y a sus niños; y a Raquel y a José los postreros.

3 Y él pasó delante de ellos, y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano.

4 Y Esaú corrió a su encuentro, y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron.

5 Y alzó sus ojos, y vio las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo.

6 Y se llegaron las siervas, ellas y sus niños, y se inclinaron.

7 Y vino Lea con sus niños, y se inclinaron; y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron.

8 Y él dijo: ¿Qué te propones con todas estas cuadrillas que he encontrado? Y él respondió: El hallar gracia en los ojos de mi señor.

9 Y dijo Esaú: Suficiente tengo yo, hermano mío; sea para ti lo que [es] tuyo.

10 Y dijo Jacob: No, yo te ruego, si he hallado ahora gracia en tus ojos, toma mi presente de mi mano, que por eso he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios; y hazme placer.

11 Toma, te ruego, mi bendición que [te] es traída; porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay [aquí es] mío. Y porfió con él, y la tomó.

12 Y dijo: Anda, y vamos; y [yo] iré delante de ti.

13 Y él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas.

14 Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco a poco al paso de la hacienda que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir.

15 Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que [viene] conmigo. Y él dijo: ¿Para qué esto? Halle [yo] gracia en los ojos de mi señor.

16 Así se volvió Esaú aquel día por su camino a Seir.

17 Y Jacob partió a Sucot, y edificó allí casa para sí, e hizo cabañas para su ganado; por tanto llamó el nombre de aquel lugar Sucot.

18 Y vino Jacob sano a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y se asentó delante de la ciudad.

19 Y compró una parte del campo, donde tendió su tienda, de mano de los hijos de Hamor, padre de Siquem, por cien piezas de moneda. 20 Y asentó allí un altar, y lo llamó: El Fuerte Dios de Israel.

CAPÍTULO 34

1 Y salió Dina la hija de Lea, la cual [ésta] había dado a luz a Jacob, a ver las doncellas de la tierra.

2 Y la vio Siquem, hijo de Hamor, [el] heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró.

3 Mas su alma se apegó a Dina la hija de Lea, y se enamoró de la joven, y habló al corazón de ella.

4 Y habló Siquem a Hamor su padre, diciendo: Tómame por mujer a esta joven.

5 Y oyó Jacob que Siquem había mancillado a Dina su hija; y estando sus hijos con su ganado en el campo, calló Jacob hasta que ellos viniesen.

6 Y salió Hamor padre de Siquem a Jacob, para hablar con él.

7 Y los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se ensañaron mucho, porque hizo vileza en Israel acostándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho.

8 Y Hamor habló con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Siquem se ha apegado con vuestra hija; os ruego que se la deis por mujer.

9 Y emparentad con nosotros; dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras.

10 Y habitad con nosotros; porque la tierra estará delante de vosotros; morad y negociad en ella, y tomad en ella posesión.

11 Siquem también dijo a su padre y a sus hermanos: Halle [yo] gracia en vuestros ojos, y daré lo que me dijereis.

12 Aumentad a cargo mío mucha dote y dones, que yo daré cuanto me dijereis, y dadme la joven por mujer.

13 Y respondieron los hijos de Jacob a Siquem y a Hamor su padre con engaño; y hablaron, por cuanto había mancillado a Dina su hermana.

14 Y les dijeron: No podemos hacer esto de dar nuestra hermana a hombre que tiene prepucio; porque entre nosotros [es] abominación.

15 Mas con esta condición os haremos placer; si habéis de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo varón;

16 entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo.

17 Mas si no nos prestareis oído para circuncidaros, tomaremos nuestra hija, y nos iremos.

18 Y parecieron bien sus palabras a Hamor y a Siquem, hijo de Hamor.

19 Y no dilató el joven [en] hacer aquello, porque la hija de Jacob le había agradado; y él era el más honrado de toda la casa de su padre. 20 Entonces Hamor y Siquem su hijo vinieron a la puerta de su ciudad, y hablaron a los varones de su ciudad, diciendo:

21 Estos varones son pacíficos con nosotros, y habitarán en la tierra, y traficarán en ella; pues he aquí la tierra es bastante ancha para ellos; nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras.

22 Mas con esta condición nos harán estos hombres el placer de habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: si se circuncidare en nosotros todo varón, así como ellos [son] circuncidados.

23 Sus ganados, y su hacienda y todas sus bestias, serán nuestras; solamente convengamos con ellos, y habitarán con nosotros.

24 Y escucharon a Hamor y a Siquem su hijo todos los que salían por la puerta de la ciudad, y circuncidaron a todo varón, [a] cuantos salían por la puerta de su ciudad.

25 Y sucedió que al tercer día, cuando sentían ellos el mayor dolor, los dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad animosamente, y mataron a todo varón.

26 Y a Hamor y a Siquem su hijo [los] mataron a filo de espada; y tomaron a Dina de casa de Siquem, y se fueron.

27 Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos y saquearon la ciudad; por cuanto habían amancillado a su hermana.

28 Tomaron sus ovejas y vacas y sus asnos, y lo que [había] en la ciudad y en el campo,

29 y toda su hacienda; se llevaron cautivos a todos sus niños y sus mujeres, y robaron todo lo que [había] en casa.

30 Entonces dijo Jacob a Simeón y a Leví: Me habéis turbado con hacerme abominable a los moradores de esta tierra, el cananeo y el ferezeo; y teniendo yo pocos hombres, se juntarán contra mí, y me herirán, y seré destruido yo y mi casa.

31 Y ellos respondieron: ¿Había él de tratar a nuestra hermana como a [una] ramera?

CAPÍTULO 35

1 Y dijo Dios a Jacob: Levántate, sube a Bet-el, y estáte allí; y haz allí un altar al Dios que [se] te apareció cuando huías de tu hermano Esaú.

2 Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él [estaban]: Quitad los dioses ajenos que [hay] entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.

3 Y levantémonos, y subamos a Bet-el; y allí haré altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado.

4 Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que [había] en poder de ellos, y los zarcillos que [estaban] en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de [un] alcornoque, que [estaba] en Siquem.

5 Y salieron, y el terror de Dios fue sobre las ciudades que [había] en sus alrededores, y no siguieron tras los hijos de Jacob.

6 Y llegó Jacob a Luz, que [está] en tierra de Canaán, (esta es Bet-el) él y todo el pueblo que con él [estaba];

7 y edificó allí un altar, y llamó el lugar El-betel, porque allí se le había aparecido Dios, cuando huía de su hermano.

8 Entonces murió Débora, ama de Rebeca, y fue sepultada a las raíces de Bet-el, debajo de un alcornoque; y se llamó su nombre Alón-bacut.

9 Y se apareció otra vez Dios a Jacob, cuando se había vuelto de Padan-aram, y le bendijo.

10 Y le dijo Dios: Tu nombre [es] Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino Israel será tu nombre; y llamó su nombre Israel.

11 Y le dijo Dios: Yo [soy] el Dios Omnipotente: crece y multiplícate; [una] nación y compañía de naciones ([gentiles]) saldrá de ti, y reyes saldrán de tus lomos;

12 y la tierra que [yo] he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti; y a tu simiente después de ti daré la tierra.

13 Y se fue de él Dios, del lugar donde había hablado con él.

14 Y Jacob puso [un] título en el lugar donde había hablado con él, [un] título de piedra, y derramó sobre él libación, y echó sobre él aceite.

15 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Bet-el.

16 Y partieron de Bet-el, y había aún como media legua de tierra para llegar a Efrata, cuando dio a luz Raquel, y hubo trabajo en su parto.

17 Y aconteció, [que] como había trabajo en su parto, le dijo la partera: No temas, que [también] tendrás este hijo.

18 Y acaeció que al salírsele el alma, (pues murió) llamó su nombre Benoni; mas su padre lo llamó Benjamín.

19 Así murió Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, la cual es Belén. 20 Y puso Jacob [un] título sobre su sepultura: éste [es] el título de la sepultura de Raquel hasta hoy.

21 Y salió Israel, y tendió su tienda más allá de la torre de Eder.

22 Y acaeció, morando Israel en aquella tierra, [que] fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual oyó Israel. Y fueron los hijos de Israel doce:

23 Los hijos de Lea: Rubén el primogénito de Jacob, y Simeón, y Leví, y Judá, e Isacar, y Zabulón.

24 Los hijos de Raquel: José, y Benjamín.

25 Y los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan, y Neftalí.

26 Y los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad, y Aser. Estos [fueron] los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram.

27 Y vino Jacob a Isaac su padre a Mamre, a la ciudad de Arba, que [es] Hebrón, donde habitaron Abraham e Isaac.

28 Y fueron los días de Isaac ciento ochenta años.

29 Y expiró Isaac y murió, y fue recogido a su pueblo, viejo y lleno de días; y lo sepultaron Esaú y Jacob sus hijos.

CAPÍTULO 36

1 Y estas son las generaciones de Esaú, el cual [es] Edom.

2 Esaú tomó sus mujeres de las hijas de Canaán: a Ada, hija de Elón, [el] heteo, y a Aholibama, hija de Aná, hijo de Zibeón, [el] heveo;

3 Y a Basemat, hija de Ismael, hermana de Nebaiot.

4 Y Ada dio a luz a Esaú a Elifaz; y Basemat dio a luz a Reuel.

5 Y Aholibama dio a luz a Jeús, y a Jaalam, y a Coré: estos [son] los hijos de Esaú, que le nacieron en la tierra de Canaán.

6 Y Esaú tomó sus mujeres, y sus hijos, y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y toda su hacienda que había adquirido en la tierra de Canaán, y se fue a [otra] tierra de delante de Jacob su hermano.

7 Porque la hacienda de ellos era grande, y no podían habitar juntos, ni la tierra de su peregrinación los podía sostener a causa de sus ganados.

8 Y Esaú habitó en el monte de Seir; Esaú es Edom.

9 Estos son los linajes de Esaú, padre de Edom, en el monte de Seir.

10 Estos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz, hijo de Ada, mujer de Esaú; Reuel, hijo de Basemat, mujer de Esaú.

11 Y los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Zefo, Gatam, y Cenaz.

12 Y Timna fue concubina de Elifaz, hijo de Esaú, la cual le dio a luz a Amalec: estos son los hijos de Ada, mujer de Esaú.

13 Y los hijos de Reuel fueron Nahat, Zera, Sama, y Miza: estos son los hijos de Basemat, mujer de Esaú.

14 Estos fueron los hijos de Aholibama, mujer de Esaú, hija de Aná, que fue hijo de Zibeón; ella dio a luz a Esaú a Jeús, Jaalam, y Coré.

15 Estos [son] los duques de los hijos de Esaú. Los hijos de Elifaz, primogénito de Esaú: el duque Temán, el duque Omar, el duque Zefo, el duque Cenaz,

16 El duque Coré, el duque Gatam, y el duque Amalec: estos [son] los duques de Elifaz en la tierra de Edom; estos [son] los hijos de Ada.

17 Y estos [son] los hijos de Reuel, hijo de Esaú: el duque Nahat, el duque Zera, el duque Sama, y el duque Miza; estos [son] los duques [que salieron] de Reuel en la tierra de Edom; estos [son] los hijos de Basemat, mujer de Esaú.

18 Y estos [son] los hijos de Aholibama, mujer de Esaú: el duque Jeús, el duque Jaalam, y el duque Coré; estos [son] los duques [que salieron] de Aholibama, mujer de Esaú, hija de Aná.

19 Estos, pues, [son] los hijos de Esaú, y sus duques: él [es] Edom. 20 Y estos son los hijos de Seir, [el] horeo, moradores de aquella tierra: Lotán, Sobal, Zibeón, Aná,

21 Disón, Ezer, y Disán: estos [son] los duques de los horeos, hijos de Seir en la tierra de Edom.

22 Los hijos de Lotán fueron Hori y Hemán; y Timna fue hermana de Lotán.

23 Y los hijos de Sobal fueron Alván, Manahat, Ebal, Sefo, y Onam.

24 Y los hijos de Zibeón fueron Aja, y Aná. Este Aná es el que inventó los mulos en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Zibeón su padre.

25 Los hijos de Aná fueron Disón, y Aholibama, hija de Aná.

26 Y estos [fueron] los hijos de Disón: Hemdán, Esbán, Itrán, y Querán.

27 Y estos [fueron] los hijos de Ezer: Bilhán, Zaaván, y Acán.

28 Estos [fueron] los hijos de Disán: Uz, y Arán.

29 Y estos [fueron] los duques de los horeos: el duque Lotán, el duque Sobal, el duque Zibeón, el duque Aná.

30 El duque Disón, el duque Ezer, el duque Disán: estos fueron los duques de los horeos; por sus ducados en la tierra de Seir.

31 Y los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de Israel, [fueron] estos:

32 Bela, hijo de Beor, reinó en Edom: y el nombre de su ciudad fue Dinaba.

33 Y murió Bela, y reinó por él Jobab, hijo de Zera, de Bosra.

34 Y murió Jobab, y reinó por él Husam, de tierra de Temán.

35 Y murió Husam, y reinó por él Hadad, hijo de Bedad, el que hirió a Madián en el campo de Moab; y el nombre de su ciudad [fue] Avit.

36 Y murió Hadad, y reinó por él Samla, de Masreca.

37 Y murió Samla, y reinó en su lugar Saúl, de Rehobot del Río.

38 Y murió Saúl, y reinó por él Baal-hanán, hijo de Acbor.

Sagradas Escrituras Version Antigua · 第 5 / 160 段