ROMANCE.

La noche que Troya ardia

Partióse Enéas troyano,

Navegando por las mares,

Á Cartago es allegado,

Ciudad de la reina Dido,

Do fué bien aposentado,

Él y todos sus troyanos

Por su puerto s’han entrado.

En llegar delante d’ella,

A sus piés s’ha arrodillado;

Apiádate, señora,

D’este Enéas desdichado.

Esta Reina piadosa

Dixo: Bien seas llegado;

Cuéntame, troyano Enéas,

De Troya lo que ha pasado.

Reina Dido, pues que mandas

Renovar dolor llorado,

Yo te contaré llorando

Troya cómo ha quedado.

Diez años tuvieron griegos

Guerra sobre nuestro estado,

Y á la fin de los diez años

Su real fué levantado;

Fingiendo volverse á Grecia,

En sus naves s’han entrado,

Dejaron un hombre en tierra,

Que Sinon era nombrado.

Dixo que en la griega armada

Ya se habian embarcado,

Yo huí la noche ántes

Y escondíme en este prado,

Porque me cupo la suerte

Que fuese sacrificado,

Por placar al dios Neptuno

Y el mar no estuviese irado.

Dejaron este caballo

De manera bien labrado,

Por el Paladion de Pallas

Que de Troya os han hurtado.

Creimos Sinon el griego,

De sus griegos consejado,

Para darnos á entender

Todo lo por él contado.

Yo les dixe que quemasen

El caballo, que era engaño,

Por su mal no me creyeron

Y á la ciudad fué llevado.

Haciendo fiestas de Baco,

Los troyanos se han turbado,

Y quedáronse durmiendo,

Que el placer es descuidado.

Y pasada media noche,

Salieron los del caballo;

Los griegos desembarcaron,

Y por Troya s’han entrado.

Dieron fuego á toda Troya,

Nuestro Rey fué degollado,

Y delante dél sus hijos,

Sólo yo soy acampado.

Entre tanto fuego y sangre,

De Héctor fuí aconsejado,

Que volvió del otro mundo,

De los dioses enviado.

Díxome, véte, Enéas,

A buscar nuevo reinado;

Lleva los dioses de Troya,

Que por esto te han guardado.

Lleva tu padre y tu hijo,

Y entra en mar aconsolado,

Que los dioses te dirán

Que serás bien fortunado.

Que si el cielo no quisiera

Derribar á nuestro estado,

A traicion no me matára

Achíles falsificado,

Por la muerte de Patroclo,

Su amigo muy amado,

Que maté delante Troya

Con las armas d’él armado.

Pensando que fuese Achíles,

Derribéle del caballo,

Y cortéle la cabeza

Y enviéle muy honrado.

Lo que yo no fuí de griegos,

Que muerto fuí deshonrado,

Fuera los muros de Troya

Siete veces arrastrado.

Abracémonos, Enéas,

En lugar tan desdichado,

Donde yo perdí mi reino,

Y tú te vas desterrado.

Libro intitulado El cortesano. Libro de motes de damas y caballeros · 第 114 / 130 题