Trohilo, fuerte troyano,
Si fortuna lo quisiera,
Héctor nunca muerto fuera,
Pues en tí vivo se vía.
Tu muy grande valentía
A los griegos espantaba,
Que cualquier griego pensaba
No volver más á su tierra.
Tú dieras fin á la guerra
Cuando vino el Amazona
Á socorrer en persona
Á tu Héctor, que halló muerto.
Puso gran fuego en el puerto
Y quemó la griega armada,
Porque estaba confiada
Vencer con tu corazon.
Todos dirán con razon
Achíles no te mató,
Sino aquel que te crió,
Que secretos de Dios son.