NOTAS:

[1] _Marcela del Carpio._--Nació en Toledo, en 1605, de los adúlteros

amores de Lope con Lucinda, Micaela de Luján, y es hermana de Lope

Félix. ("Hija de padres no conocidos", dice la partida bautismal.) Desde

1613, en que murió la segunda esposa de Lope de Vega, doña Juana de

Guardo, "Marcelica" vivió en compañía de su padre hasta que tomó el

hábito en las Trinitarias Descalzas--calle de Cantarranas, hoy de Lope

de Vega--a 28 de febrero de 1621, profesando en abril del siguiente año

con el nombre de Sor Marcela de San Félix. Lope describe la toma de

hábito en una epístola a don Francisco Maldonado publicada en _La Circe_

en 1624. Don Guillén de Castro dedicóle la _Primera Parte_ de sus

Comedias. No careció Marcela de talento poético, ni de facilidad y

gracia para versificar:

"Yo soy un pobre estudiante Tentado de ser poeta, Cosa que por mis

pecados Me ha venido por herencia; Porque ello es que _qualis pater

Talis filius_, et cetera."

Murió en su convento el 5 de enero de 1688, a los ochenta y tres años de

edad, habiendo sobrevivido cincuenta y tres a su padre.

El Marqués de Molins, _La sepultura de Cervantes_, 213-225; Serrano

Sanz, _Escritoras Españolas_, II, 234-298, y Rodríguez Marín, _La

ilustre fregona_, 1917; XLVII, n. I.

[2] _Escribió la historia... Montemayor._--La historia de Jarifa y el

Abencerraje no es de Montemayor; aparece inoportunamente intercalada en

el libro IV de su _Diana_ en las ediciones posteriores a la muerte del

autor (febrero de 1561), a partir de la de Valladolid de 1562. ¿De dónde

hubo de tomarla el interpolador?

Desde 1551 tenía concedida Antonio de Villegas licencia para la

publicación de su _Inventario_, aunque, por causas ignoradas, no

apareció hasta quince años después (Medina del Campo, 1565). En esta

miscelánea de verso y prosa encuéntrase una versión de la historia del

Abencerraje (verdadera joya de la novela corta castellana), más breve y

sencilla que la de la _Diana_. Del manuscrito del _Inventario_ debió

tomar este relato el editor de la _Diana_, redactándolo más

retóricamente, sin que sepamos los motivos que haya tenido Antonio de

Villegas para no reclamar la paternidad de la historia. Acaso por no ser

él su autor, como opina el señor Menéndez y Pelayo, quien observa la

profunda desemejanza del estilo de esta primorosa novela con el de las

demás piezas de prosa del _Inventario_.

Por otra parte, Gallardo encontró en la biblioteca de Medinaceli un

opúsculo anónimo gótico, sin año ni lugar: "_Parte de la Coronica del

inclito infante don Fernando que ganó a Antequera: en la qual trata como

se casaron a hurto el Abendarraxe Abindarráez con la linda Xarifa, hija

del Alcayde de Coin, y de la gentileza y liberalidad que con ellos usó

el noble caballero Rodrigo de Narbáez, Alcayde de Antequera y de Alora,

y ellos con él._", cuyo texto, según Gallardo, coincide con el de

Villegas, y en efecto, las líneas que copia no presentan variantes de

importancia. Esta obrita no parece haber vuelto a ser vista después de

Gallardo.

Lope dramatiza tan fielmente la materia de la novela, que, en las

escenas principales, no sólo la traza sino la expresión misma coincide

muchas veces literalmente con aquélla. Sigue la versión de la _Diana_;

pero, a juicio del señor Menéndez y Pelayo, conoce también la del

_Inventario_, ya que hay en éste un breve episodio, suprimido en

aquélla, que puede ser germen del tema de los amores de Narváez y Alara,

asunto accesorio de esta comedia.

_Observaciones preliminares_ de don Marcelino Menéndez y Pelayo en la

edición de las _Obras de Lope de Vega_ publicada por la _Real Academia

Española_, t. XI, páginas XXX-XLI.

[3] _En mis tiernos años._--"Puede ser la misma que con el título de

_Abindarráez y Narváez_ se designa en la primera lista de _El Peregrino_

(1604); pero seguramente Lope debió retocarla mucho para incluírla en su

_Parte XIII_ (1620), porque es una de sus comedias mejor escritas y nada

tiene de la inexperiencia propia de la primera juventud." Menéndez y

Pelayo, lugar citado, página XXX.

La prueba de esa labor de retoque nos la da el soneto de Venus y Palas

(versos 438-451), del cual hay una primera versión, inferior a la que

figura en la comedia, en las _Rimas_ que acompañan a _La Hermosura de

Angélica_, publicada en 1602. Véase la nota al verso 451 y _Una nota

para_ EL REMEDIO EN LA DESDICHA _de Lope_ (_El soneto de Venus y

Palas_), por J. Gómez Ocerin y R. M. Tenreiro, en la _Revista de

Filología Española_, tomo IV (1917), págs. 390-392.

[4] _Personas._--"del primer acto", añade la _Parte XIII_, Madrid, 1620,

aunque se trata de las personas de toda la comedia, sin que aparezca

nueva indicación en los actos siguientes.

[5] _Representóla Ríos._--Lope de Vega ha recordado en los últimos

párrafos de _El Peregrino en su Patria_ a los viejos actores que le

ayudaron a crear la comedia; y si no a todos, a los más devotos de su

genio: "Las ocho primeras noches hubo ocho comedias, que saldrán

impresas en otra parte, por no haber aquí mayor volumen. La primera hizo

Porras... La quinta hizo Ríos, mar de donaire y natural gracia;

llamábase _La bella mal maridada_." (Sevilla, 1604, fols. 263 r.^o y

v.^o)

Nicolás de los Ríos, que murió en 1610, representó por vez primera no

pocas de las comedias juveniles de Lope: _La bella mal maridada_, _El

ingrato arrepentido_, _El verdadero amante_, _El caballero de Illescas_,

_El remedio en la desdicha_, _La francesilla_, _El sol parado_, _El

ruiseñor de Sevilla_... Su carrera teatral fué muy larga, pues Agustín

de Rojas, que le introduce en el _Viaje entretenido_, le hace decir,

hacia 1602, que llevaba "más de treinta años de comedia". Para él parece

haber escrito Cervantes el _Pedro de Urdemalas_; el protagonista, metido

a cómico, dice: "Volarán los hechos míos... En nombre de Nicolás y en

sobrenombre de Ríos." Rennert, _The Spanish Stage_, 571-573, y Rodríguez

Marín, _Bol. Acad. Esp._, 1, 61, 171, 172, 174, 322, 326 y 327.

[6] Alude Lope al mito de Dafne, que la lectura de Ovidio, tan gustado

en la Edad Media y en el Renacimiento, incorporó a la literatura

moderna: la esquiva Dafne huye de Apolo, que, enamorado, la persigue;

Dafne siente que el aliento de Apolo toca su cabello; pide a la tierra

que la esconda en su seno o que destruya la belleza que causa su

pérdida. Apenas pronuncia tal ruego, cuando queda convertida en laurel.

Apolo le concede una eterna primavera: sus hojas, siempre verdes,

coronarán la cabeza, el arpa y la aljaba del dios.--Es sabido que Lope

fué un profundo conocedor de Ovidio: las reminiscencias del _Ars Amandi_

y, especialmente, de _Las Metamorfosis_ abundan en los escritos de

nuestro poeta; véase R. Schevill, _Ovid and the Renascence in Spain_,

211 y sigs.

[7] Lope dice en _El Amor enamorado_, edic. de la Academia, VI, 271 _a_:

"FEBO. Tú serás el árbol mío, Laurel quiero que te llamen, Aunque en tu

dura corteza. Tu condición se retrate, Cubriendo un alma de bronce y

unas entrañas de jaspe."

[8] 'enternazcaos'. _Parte XIII._

[9] 'Almatea'. _Parte XIII._--Amaltea, símbolo de fertilidad y copia de

frutos: cuerno de la abundancia o de Amaltea.

[10] "DOROTEA.--... pero cierto que me hazen sospecha vuestras

preguntas, y si es que venís a informaros, ¿para qué tomastes agua? Que

mejor era para mí, pues vos sois el juez deste tormento." Lope, _La

Dorotea_, acto II, escena III, pág. 64, edición de A. Castro. Biblioteca

"Renacimiento".

[11] Como ejemplo de la fidelidad con que Lope ha aprovechado los

elementos de la novela, copiamos el pasaje de la Historia del

Abencerraje (versión de la _Diana_), que corresponde a esta escena:

"Acuérdome que un día, estando Xarifa en la huerta de los jazmines...,

miréla espantado de su gran hermosura; no sé cómo me pessó de que fuesse

mi hermana (verso 90)... Mas, dezidme agora: ¿qué cortedad teneys vos de

que somos hermanos? (vv. 92-93). Yo no otra (dixo ella) más del grande

amor que os tengo (v. 94), y ver que hermanos nos llaman todos (v. 96) y

que mi padre nos trata a los dos como a hijos (v 97). ¿Y si no fuéramos

hermanos (dixe yo) quisierades me tanto? ¿No veys (dixo ella) que a no

lo ser no nos dexarían andar siempre juntos y solos, como nos dexan?

(vv. 98-99). Pues si este bien avían de quitar (dixe yo), más vale el

que me tengo... (vv. 100-103). ¿Qué pierdes tú en que seamos hermanos?

(vv. 104-105). Pierdo a mí y a vos... (v. 106). No te entiendo (dixo

ella), mas a mí parésçeme que ser hermanos nos obliga a amarnos

naturalmente (vv. 108-111). A mí (dixe yo) sólo vuestra hermosura me

obliga a quereros (vv. 112-113), que esta hermandad antes me resfría

algunas vezes (vv. 118-119)... hize una hermosa guirnalda, y

poniéndomela sobre mi cabeça, me bolví coronado y vencido (v. 239)...

ella... quitándome la guirnalda, la puso sobre su cabeça... me dixo:

¿Qué te pareçe de mí (v. 241)... Yo la dixe: Pareçeme que acabáys de

vençer a todo el mundo (vv. 246-247), y que os coronan por reyna y

señora dél (v. 251)... Si esso fuera, hermano, no perdierades vos nada

(vv. 252-253)." _Los siete libros de la Diana_, de George de Montemayor.

_Nueva Bibl. de Aut. Esp._, 7, 309.

Sería fácil establecer un paralelo análogo en otros pasajes,

especialmente en toda la escena final del acto II, después de vencido el

Abencerraje.

[12] "Dice el cuento que en tiempo del infante don Fernando, que ganó a

Antequera..." _Historia del Abencerraje, Bibl. Aut. Esp._, III, 507 _a_.

"En tiempo del valeroso infante don Fernando, que después fué rey de

Aragón..." _Diana_, de Montemayor, _Nueva Bibl. Aut. Esp._, 306 _a_.

[13] La caída de los Abencerrajes. Abindarráez refiérela brevemente en

la nota 61 y siguientes. Este tema literario, tan universalmente famoso,

es tratado por Lope en su comedia _La envidia de la nobleza_.

[14] Cartama, y no Cártama, como se dice hoy.

[15] _Puesto que._ Igual a _aunque_. Bello, _Gramática_, 1268. "Yo sé,

Olalla, que me adoras, Puesto que no me lo has dicho..." _Quijote_,

parte primera, cap. XI. CLÁSICOS CASTELLANOS, tomo I, pág. 257.

[16] Sobrentendido 'juro': _juro de guardarte..._ "Y por el ser que me

ha dado El tuyo, que el Cielo guarde, De no bolvérmela al lado Hasta

estar asegurado. De no hazértela covarde." D. Guillén de Castro, _Las

mocedades_, I, vv. 60-64 y nota correspondiente de Said Armesto,

CLÁSICOS CASTELLANOS. Respecto a la forma _juro de_, véase Said Armesto,

1. c., pág. 19, y Rodríguez Marín, _Quijote_, t. I, pág. 121, CLÁS.

CAST.

[17] "... me dan menos nobleza Que ser vuestro esclavo, alcayde. Ser

Bencerraje y Vanegas." Lope, _La Dorotea_, II, 5, pág. 90,

"Renacimiento".

[18] "Muchos cuentan que ha nacido La phenix en el Arabia... Poetas

dicen... que cuando viene en suma A estar vieja, hace una hoguera De la

olorosa madera De myrrha, linaloel, Clavo, canela y laurel, Cinammomo y

calambuco, Adonde el cuerpo caduco Recuesta, y batiendo el ala Enciende

el ayre que exhala, Como en la piedra el azero. Muere en fin aquel

primero Phenix, y el quemado aroma Cria una blanca paloma, Que sale de

su ceniza, Con que su ser eterniza, Y vuelve de su vejez, A salir moza

otra vez..." Lope, _El Peregrino en su Patria_, Libro III. _Obras

sueltas_, edición de don Antonio Sancha. Madrid, M. DCC. LXXVI. Tomo V,

págs. 233-35.

[19] 'trestaurar'. _Parte XIII_.

[20] Véase nota 15.

[21] Rodrigo de Narváez es personaje enteramente histórico. Conquistada

Antequera (1410), "el Infante puso por alcayde en el castillo e la villa

a Rodrigo de Narbaez, su doncel, que había criado desde niño en su

cámara, y era caballero mancebo esforzado, e de buen seso e buenas

costumbres, y era hijo de Fernán Ruiz de Narbaez, que fué buen caballero

y sobrino del Obispo de Jaén; e mandóle que tuviese en la fortaleza

veinte hombres d'armas tales quales él entendiese que convenía para la

guerra e guarda." (_Crónica del Rey Don Juan el Segundo._ Año cuarto,

1410, cap. XXXV.) Véanse también caps. VII, XIII, XVI y XXX. _Crónicas

de los Reyes de Castilla_, B. A. E., LXVIII. Hernando del Pulgar

celebralo en los _Claros varones de Castilla_ (título XVII) y Ferrant

Mexía en el _Nobiliario vero_ (lib. II, cap. XV).

Es anacrónico presentar a Narváez como alcaide de Alora, según hace la

novela, pues aquella villa no fué conquistada hasta la última guerra de

Granada. Este detalle induce al señor Menéndez y Pelayo a creer que la

historia primitiva del _Abencerraje_, si es del siglo XV, no será

anterior a los Reyes Católicos, l. c., pág. XXXIV.

[22] _igual_, "proporcionado, en conveniente relación" (_Dicc. Acad._),

es decir, victoria digna de la espada de Palas, la que le corresponde.

"Tome el asiento real, Y con ceremonia igual Honraremos su persona."

Vélez, _El rey en su imaginación_, 908-910. (Teatro antiguo español,

III.)

[23] La idea procede de Ausonio (epigramas 42 y 43). El mismo soneto,

como ya hemos dicho (pág. 5), aparece en las _Rimas_ que siguen a _La

hermosura de Angélica_ (folio 309 v.; B. A. E., XXXVIII, 380 _a_); pero

los versos primero, tercero y onceno son diferentes: "De Venus y Palas.

(Soneto CXXXIX.) La clara luz de las estrellas puesta... bañaba el sol

cuando Acidalia y Marte... mejores filos en tu blanco acero..." Lope lo

retocó antes de reimprimirlo en 1620 en esta comedia. Libre y

graciosamente, volvió sobre el propio tema en uno de los sonetos de Tomé

de Burguillos: "La que venció desnuda, agora armada..."

[24] _sino_ viene a significar aquí "en lugar, en vez de". "Mas no sé

para qué me pongo a contaros, señor, punto por punto las menudencias de

mis amores, pues hacen tan poco al caso, sino deciros de una vez lo

que..." Cervantes, _Las dos doncellas_, B. A. E., I, 204 _b._ "_Sino_

está empleado como si le precediera una frase negativa; preséntase, por

tanto, un anacoluto." L. Weigert, _Untersuchungen zur spanischen Syntax

auf Grund der Werke des Cervantes_. Berlín, Mayer & Müller, 1907, págs.

170-174.

[25] _la perra mora._ Baile recordado por Cervantes, _La ilustre

fregona_, CLÁS. CAST., I, 287, y por Quiñones de Benavente, _Nueva Bibl.

de Aut. Esp._, X, x. _b._ En el _Cancionero Classense_, copiado en 1589

(Restori, _Canc. Class._, Roma, 1902); se le cita también. Tenía su

cantar o letra, como resulta del verso de Lope:

"La Zarabanda está presa, Que dello mucho me pesa; Que merece ser

condesa Y también emperadora. _¡A la perra mora! ¡A la matadora!_"

[26] _Y_ "pierde el oficio de conjunción y toma el de simple adverbio en

interrogaciones y exclamaciones directas... Fácil es percibir la énfasis

de esta conjunción adverbializada así." Bello, _Gramática_, 1286. El Sr.

Rodríguez Marín cita numerosos ejemplos en su edición crítica del

_Quijote_, VI, 163. Cf. versos 702 y 1709.

[27] Los cristianos solían llamar galgos o perros a los moros.

[28] "--¿Cómo?--En la calle de las Armas mora; Son señas de su casa dos

balcones Azules, que al salir el sol los dora." Lope, _La Niña de

plata_, B. A. E., XXIV, 284 _a_.

[29] Como notó D. Manuel de la Revilla (_Obras_, 358), estas dos

redondillas se repiten casi a la letra en _El condenado por desconfiado_

B. A. E., V, 191 _c._ Este hecho "ha dado pie, juntamente con otros

indicios, para que algunos atribuyan a Lope de Vega este grandioso

drama". Menéndez y Pelayo, l. c., XXXIX. Pero la atribución de _El

condenado_ a Tirso puede sostenerse. Véase Menéndez Pidal y María Goyri,

_Teatro antiguo español_, I, 149.

[30] Véase la nota 26. La frase debe entenderse: "estoy muy lejos de

darlos, ya que yo mismo tengo necesidad de ellos."

[31] 'invicto.' _Parte XIII_.

[32] 'ABINDARRÁEZ.' _Parte XIII._

[33] Alora, y no Álora, como se dice hoy.

[34] Lope recuerda un verso famoso: _mensajero eres, amigo, No mereces

culpa, no_, que "es un antiguo proverbio con que la poesía épica

castellana proclamaba habitualmente la inviolabilidad del mandadero

según el derecho de gentes." R. Menéndez Pidal, _Notas para el romancero

del conde Fernán González_, en _Homenaje a Menéndez y Pelayo_, I, 460 y

nota 2.

[35] _segunda_, asegunda. "Es, pues, el caso que él estuvo quince días

en casa muy sosegado, sin dar muestras de querer segundar sus primeros

devaneos." _Quijote_, I.ª, VII.

[36] Desde mediados del siglo XIV Josué, David, Judas Macabeo,

Alejandro, Héctor, Julio César, el rey Artús, Carlomagno y Godofredo de

Bullón fueron considerados en Francia como modelos de paladines, como

verdaderas encarnaciones del valor. El documento más antiguo

especialmente dedicado a los nueve parece ser una estampa, 1421 a 1430.

La _Crónica llamada el triunfo de los nueve más preciados varones de la

Fama_ es traducción de _Le Triunmphe des neuf preux_, Abbeville, 1487.

Véase _Le Débat des Hérauts_, págs. 127-129. Société des anciens textes

français.

[37] _calma_, soledad, desamparo, "negándose a la piedad Del nido que

deja en calma." _La vida es sueño_, acto I.

[38] _que os vais_, con que os vais, es posible que os vayáis. Véase

Bello, _Gramática_, 995.

[39] _pedirla_. "En el juego de pelota y otros preguntar a los que miran

si el lance o jugada se ha hecho según las reglas o leyes del juego,

constituyéndolos en jueces de la acción." _Dicc. Acad. Esp._, 14.^a

edición.

[40] _barajar_, impedir, estorbar. "Mas la misma fortuna burladora Dió

la vuelta a la rueda en un momento. En contra de la parte mejorada

Barajando la suerte declarada." _Araucana._ B. A. E., XVII, 98 _b_.

Citado por Cuervo, _Diccionario de construcción y régimen_.

[41] "Meter mano, lo mismo que echar mano a la espada." _Dicc. de

Autoridades._

[42] Los escritores de los siglos XVI y XVII omiten muchas veces el

sustantivo a que se refieren los numerales, cuando se trata de azotes o

de ducados, reales u otra moneda: "poner la espalda y esperar

ducientos", _Rev. de Fil. Esp._, III, 192. "Acomodáronme las espaldas

con ciento", _Quijote_, 1.^a, XXII. "Viuda tan regalada Y que come

descansada Tres o cuatro mil de renta." Lope, _La viuda valenciana_, B.

A. E., XXIV, 76 _c_. "Pues siendo alcagüete intento A esta valança

cargar Docientos, que me an de dar, Porque e tomado los ciento", Rojas,

_Cada qual lo que le toca_, edic. A. Castro, 1937-40 (_Teatro antiguo

español_, II).

[43] _era el dueño de quien_ está por "era el dueño de (aquella) a

quien." D. R. Menéndez Pidal explica una frase análoga, _Antología de

prosistas_, 196, nota 1.

[44] 'NARVÁEZ,' _Parte XIII_.

[45] Dario, y no Darío. "De la batalla sangrienta Presuroso sale Dario

Habiendo para escaparse Del vencedor Alejandro..." _Romance_ de Gabriel

Lobo Laso de la Vega. _Romancero_ de Durán, núm. 503. B. A. E., X.

[46] Alude Lope a dos ejemplos famosos de continencia, muy celebrados en

el Renacimiento. Así, en _El Cortesano_ de Castiglione: "Del uno es la

que usó el gran Alexandre con la mujer y hijas hermosísimas de Dario,

enemigo y vencido: la otra es de Scipion, a quien siendo de edad de

veinte y cuatro años, y habiendo en España tomado por fuerza una ciudad,

fué traida una muy hermosa y muy principal moza, presa entre otras

muchas, y siendo Scipión informado ser ésta esposa de un señor de

aquella tierra, no solamente no quiso llegar a ella, mas volvióla a su

marido con grandes dádivas." Juan de la Cueva cuenta la acción de

Scipión el Africano en uno de los romances del _Coro Febeo_ (538 de

Durán). Los últimos versos del soneto pueden recordar la _Vida de

Alejandro_, de Plutarco: "Alejandro, teniendo, según parece, por más

digno de un rey el dominarse a sí mismo que vencer a los enemigos, ni

tocó a éstas..." No es ésta la única vez que Lope cita reunidos los dos

casos: "Si cuentan de Cipión Que volvió por la opinión De aquella

hermosa mujer, España le ha de tener; Que en ella todas lo son. Si con

las hijas de Dario Fué Alejandro al nombre igual, Fué a su fama

necesario; Yo he sido más liberal, Si es amor mayor contrario." Lope,

_La niña de plata_, B. A. E., XXIV, 292 _c_.

[47] Véase la nota 12.

[48] "Manga, cierto género de coxín o maleta abierta por las dos

cabeceras, por donde se cierra y assegura con unos cordones." _Dicc.

Aut._: "FERNANDO.--¿Quedaron las mulas a punto? JULIO.--Con sus maletas

y cogines. FERNANDO.--¿Qué pusiste en la mía? JULIO.--Un vestido negro y

alguna ropa blanca en una manga verde que me prestó Ludovico." Lope, _La

Dorotea_, pág. 42.

[49] _picazo_. En el _Bol. de la Acad. Esp._, I, 357, se supone que se

llamaban picazos (término muy usado en los siglos XVI y XVII, pero que

no figura en los diccionarios) a los caballos que tenían manchas negras

sobre fondo blanco, como la picaza; pero esta descripción, que no se

apoya en ninguno de los ejemplos que allí se citan, no parece estar de

acuerdo con estos versos de Vélez; "... en un picazo Español que se

remienda De algunas manchas de tigre." _El rey en su imaginación_, vv.

1653-55 (_Teatro antiguo español_, III).

[50] Véase la nota 12.

[51] Véase nota la nota 26.

[52] 'Di que'. _Parte XIII_. Como el verso no consta, Hartzenbusch

corrigió 'Corre que'; pero ya que 'decir' significa a veces 'asegurar' o

'prometer' (Cuervo _Diccionario_, I, _c_), es corrección más sencilla la

que proponemos en el texto.

[53] _surto_, tranquilo, callado. Véase A. Castro, _Revista de Fil.

Esp._, III, 182-183.

[54] 'Cinco.' _Parte XIII._ Véase la nota 54.

[55] Los doce versos que canta Abindarráez están tomados de la _Diana_,

sin más modificación que la introducida en el v., que allí dice: "mas

fuy de Alora frontero." _Diana_, 387 _a_.

[56] 'Cinco.' _Parte XIII._

[57] Sabido es que don Quijote, luego de molido por el mozo de mulas de

los mercaderes, "se acordó del moro Abindarráez, cuando el alcaide de

Antequera, Rodrigo de Narváez, le prendió y llevó cautivo a su alcaidía.

De suerte que cuando el labrador le volvió a preguntar que cómo estaba y

qué sentía, le respondió las mismas palabras y razones que el cautivo

abencerraje respondía a Rodrigo de Narváez, del mesmo modo que él había

leído la historia en la _Diana_ de Jorge de Montemayor, donde se

escribe." _Quijote_, 1.ª, V.

[58] "Caballero, mira que el prisionero que en la prisión pierde el

ánimo, aventura el derecho de la libertad..." _Diana_, pág. 307 _b_.

[59] Sobrentendido 'juro', como en la nota 16.

[60] Este verso no consta.

[61] 'de Lora'. _Parte XIII._

[62] _A diferencia._ Con tanto descuido parece haber versificado Lope

este pasaje de la _Diana_, que no siempre resulta claro el sentido: "a

mí me llaman Abindarráez _el mozo, a diferencia de un tío mío_, hermano

de mi padre, que tiene el mesmo apellido." _Diana_, 308 _a_.

En las _Guerras civiles de Granada_ y en varios romances trátase de los

amores y aventuras de un Abindarráez y una Jarifa que no son los de la

novela de _El Abencerraje_.

[63] _la suya_, 'su desdicha'. El pronombre no representa una palabra ya

enunciada, _desdichado_, sino una idea sugerida por aquélla, _desdicha_.

Véase Weigert, _Untersuchungen_, pág. 234.

Esta violenta zeugma procede de haber querido versificar rápida y

literalmente el pasaje de la _Diana_: "Soy de los abencerrajes de

Granada, en cuya _desventura_ aprendí a ser desdichado, _y por que sepas

cuál fué la suya..._" Pág. 308 _a_ y _b_.

[64] _no quiso_. Falta el sujeto, que tenemos que ir a buscar a la

_Diana_. "Resultó más deste miserable caso, derriballes las casas

apregonallos _el Rey_ por traidores, confiscalles sus heredades y

tierras, y que ningún abencerraje más pudiese vivir en Granada, salvo mi

padre y mi tío, con condición que si tuviesen hijos, a los varones

enviasen luego en naciendo a criar fuera de la ciudad..." Página 309

_a_.

[65] Con el condicional _si_ se suprime a veces la apódosis, que se

colige del contexto. Bello, _Gramática_, 1272: 'si se parte, cuando se

ama'.

[66] 'llevase' en _Parte XIII_. La corrección que proponemos se

justifica, aparte del sentido mismo, por los versos 976-977 y por el

siguiente pasaje de la _Diana_: "el fin della fué dezirme que en

habiendo ocasión, o por enfermedad de su padre, o ausencia, ella me

embiaría a llamar..." Pág. 311 _a_.

[67] En _La Dorotea_ (acto II, escena V) la protagonista canta un

bellísimo romance: "Cautivo el Avindarraez Del Alcaide de Antequera", en

el cual, como en esta escena, el Abencerraje cuenta a Narváez la

historia de sus amores. Págs. 90-92.

[68] _Dentro en_, arcaísmo por "dentro de". "Y dentro en el mar las

aves." Lope, _El Verdadero Amante_, B. A. E., XXIV, 12 _a_. "del Real

dentro en la puente." Lope, _La Viuda Valenciana_, B. A. E., XXIV, 73

_c_. Cfr. v., "dentro del tercero día."

[69] _Que fuera_, ojalá que fuera. Bello, _Gram._, 995.

[70] _pues por ti me dan_, sin el acusativo significativo del golpe,

como en "daba el harriero a Sancho, Sancho a la moza, la moza a él..."

_Quijote_, 1.^a, XVI. Viene a ser sinónimo de "pegar". Véase Weigert,

ob. cit., 119.

[71] _que no se la lleve_, _la_ representa un sustantivo no expreso, 'la

palabra', 'la promesa', sinónimo de "el juramento" que aparece en el

verso 2298. Acaso Lope haya escrito _lo_ y esté equivocada la _Parte

XIII_.

[72] NARVÁEZ. _Parte XIII._ Corrección de Hartzenbusch.

[73] Como en el famoso juramento del Marqués de Mantua: "Juro por Dios

poderoso, Por Santa María su madre... De no vestir otras ropas Ni

renovar mi calzare." La promesa de no mudarse de camisa en tanto que no

se dé fin a una empresa es un viejo rasgo épico (se encuentra ya en la

_Chanson de Aliscans_, poema francés, cuya redacción conocida remonta al

siglo XII) que ha perdurado largamente en la imaginación popular: así se

atribuye idéntico voto a Isabel la Católica durante el sitio de Granada

y a la infanta Isabel Clara Eugenia durante el de Ostende.

[74] Los herreruelos eran soldados de caballería ligera, de cuya

suciedad nos da noticia un contemporáneo, Diego Núñez de Alva, en sus

_Diálogos de la vida del soldado_: "Se dicen herreruelos, o por los

martillos con que pelean, o por el color, que no paresce sino que traen

siempre los rostros tintos con carbón, tan rayados andan de suciedad; no

sé si lo causa el sudor y el polvo, si andar las manos sucias del bálago

quemado o otras cosas, con que dan a las negras armas color." Cuenca,

1589, fols. 59 v. y 60. Según Almirante, _Dicc. militar_, se llamaban

_herreruelos_ simplemente porque usaban una capa corta o esclavina

(herreruelo).

[75] Lope alude a un pasaje de _La Farsalia_, v. 519 y siguientes. César

espera impaciente en Epiro la llegada de Antonio; quiere afrontar en la

noche, solo con su fortuna, las olas del mar. Propone al barquero

Amiclas que le conduzca a Hesperia, pero Amiclas responde que todas las

señales que observa son funestas y que no lograrán llegar. "--Desprecia

las amenazas del Océano--le dice César--; tu temor nace de que ignoras a

quien conduces. Lánzate en plena tormenta: yo te protejo. Los dioses no

me abandonan nunca. Esta barca conduce a César: tal carga la defenderá

de las olas." Laso de la Vega cuenta este episodio en un romance, núm.

554, de Durán: "...Adelante pasa, Pues la fortuna de César En tu barca

te acompaña." Hay otro al mismo asunto en el _Coro Febeo_ de Juan de la

Cueva, núm. 555, de Durán.

[76] _jaco_. "Cota de malla de manga corta y que no pasaba de la

cintura." _Dicc. Acad._, 14.^a edic.

[77] Lope emplea 'amartelar' y 'dar martelo' (B. A. E., XXIV, 94 _b_,

100 _a_, 285 _b_, 285 _c_, 286 _c_, 388 _b_) en el sentido de

'atormentar, molestar, especialmente con celos' (el 'dar achares' del

lenguaje chulesco); pero esta significación y las demás que da el _Dicc.

de la Acad._ no convienen a este caso, en que _amartelado_ parece

significar 'encendido de deseo, encaprichado'. Cfr. v. 2570.

[78] Cfr. v. 492: "en el engaño que cobras".

[79] _las mías_. El pronombre representa a _plantas_ en una nueva

acepción, como en _Quij._, I.^a, XXVII: "os ruego que escuchéis el

cuento, que no le tiene, de mis desventuras." V. Weigert, ob. cit., 233.

[80] _O era envidia o tu alabanza.--Esta...--iban alternando...--entre

la lengua y el alma._ _Iban_ en plural por atracción del plural del

complemento _la lengua y el alma_. Véase Weigert, ob. cit., 14 y sigs.

También pudiera ser que Lope, al ir componiendo el romance con su

facilidad prodigiosa, imaginara haber escrito arriba _tus alabanzas_. La

métrica exige _iban_ y no admite _tus alabanzas_.

[81] A veces se intercala el _sí_ en las proposiciones para reforzar la

afirmación. Bello, _Gramática_, 391.--_Nombre_, según Covarrubias, es la

fama, "que los antiguos dezían nombradía". Cfr. 2710 y 2831.

[82] Entre este verso y el siguiente parecen faltar algunos que

refirieran cómo Narváez concedió libertad al Abencerraje luego de

conocida su desdicha.

[83] 'Magno.' _Parte XIII_.

[84] Véase la nota 81.

[85] 'Aquel'. _Parte XIII_. Corregimos _el_ para restablecer el verso

que no consta.

[86] Véase la nota 68.

[87] Véase la nota 81.

[88] _que_. Lope no usó "el relativo con preposición _a que_", sino

"simplemente la conjunción _que_". La particularidad de este ejemplo

está en que "luego no se indicó la relación de caso, que la conjunción

no podía expresar, por medio del pronombre" correspondiente, como sucede

en el de Mariana ("virtudes _que_ cada cual _les_ daba el nombre"), que

analiza don Ramón Menéndez Pidal, _Antología de prosistas castellanos_,

195, nota 3, cuyas son las palabras citadas. El señor M. P. aduce este

otro ejemplo de la _Diana_ de Montemayor: "un valle _que_ toda cosa _en

él_ me daba gloria."

[89] _porque nunca pára_: el agua del arroyuelo, a la que Elvira da luz

con el sol de su cara.

[90] _mirase el agua_, sin la preposición _a_, aunque solía usarse ante

complemento directo de cosa en la época clásica. A. Castro, _Teatro

antiguo español_, II, 214.

[91] Véase la nota anterior.

[92] Con los verbos de movimiento el infinitivo va regido de la

preposición _a_, que aquí no falta (arcaísmo rechazado ya en 1501: cfr.

Menéndez Pidal, _Antología_, 68, nota 3), sino que se ha fundido con la

_a_ inicial de _ayudarme_.

[93] _achaques_: "la escusa que damos para no hazer lo que se nos pide o

demanda, de donde nació el proverbio, Achaques al viernes por no

ayunarle." Covarrubias, _Tesoro_.

[94] _a la he_, a la fe. (_a la fe_). La sustitución de _f_ por _h_ y

especialmente de _fue_ por _hue_ ("huente, huego, huerza"), es corriente

para caracterizar el lenguaje villanesco. R. M. Pidal y M. Goyri de M.

P., _Teatro antiguo español_, I, 162.

[95] "yo quixera", yo quisiera. "Quijera tener mil cosas que dalle",

_Farsa nuevam, trobada por Fernando Díaz_, Kohler, _Sieben spanischen

dramatische Eklogen_, pág. 320, V. III.--"que aunq' el diablo no

quijera", Rouanet, _Colección de autos_, II, pág. 326, v. 386.--"quijo",

quiso, III, 16, 455 y 263, 65.--La lengua de los villanos de Lope y sus

sucesores ("mezcla de arcaísmos y leonesismos", Am. Castro, _Teatro ant.

esp._, II, 259), tan convencional como la de los chulos del género

chico--aunque ésta haya logrado en parte incorporarse al uso,

adquiriendo _a posteriori_ honores de lengua viva--, es de tradición

literaria, y deriva, más que de la observación, de la lectura de Juan

del Encina y de sus imitadores.

[96] "¡Oh, si se fuessen aquí", en _Parte XXI_. Adoptamos la lección de

la _Suelta_ de 1741.

[97] _collera_, cólera. Los escritores usan cambiar _l_ en _ll_ en boca

de los rústicos (numerosos ejemplos en Juan del Encina, ed. de la

Academia, Rouanet y Kohler, obras citadas). Cf. para el acento: "Así

enojada estuvo, así ha llorado. Que Lupercio movido a ira y colera, Puso

las manos en su rostro hermoso." Lope de Vega, _Los Embustes de

Celauro_, B. A. E., XXIV, 97 _c_.

[98] "Supuesto que" significa a veces "aunque" como "puesto que". Bello,

_Gramática_, 1268.

[99] _son_, sino. Numerosísimos ejemplos en Rouanet, obra citada.

[100] Como ya observó Hartzenbusch, "estando este trozo escrito en

tercetos, falta un verso que consuene con _barbechos_ y _techos_, y otro

que consuene con _nada_ y _espada_". B. A. E., XXIV, 476. No es posible

determinar por tratarse de una enumeración, si la laguna se encuentra

entre la nota 100, o entre éste y el 206; adoptamos provisionalmente la

primera hipótesis, para los solos efectos de la puntuación del pasaje.

[101] "tanto", en _Parte XXI_.

[102] No riman. En la _Suelta_ citada y en tres más que posee la

Biblioteca Nacional (reimpresiones de aquélla, Madrid, 1792; Valencia,

1793, y Barcelona, s. a.) aparece en la misma forma el pasaje, sin otra

variación que la de poner "mozo noble y entendido" en la nota 102.

Hartzenbusch, B. A. E., XXIV, 476 _c_, lo da en la siguiente forma:

"mandas.--Dios con esto... mozo, noble y bien dispuesto."

[103] Esto es: que habiéndome criado en la llaneza de esta humilde

casería, ir a palacio es cosa que podía causarme aún mayor tristeza que

la que tengo.--Comp. Vélez de Guevara, _La Serrana de la Vera_,

1589-1601. _Teatro antiguo español_, I.

[104] "con amor", _Parte XXI._ "can Amor" en la _Suelta_ citada, 1741.

Canamor es el héroe de un libro de caballerías: _La historia del rey

Canamor y del infante Turián, su hijo, y de las grandes aventuras que

huvieron._

[105] _han_ en plural por la doble designación del sujeto de la oración:

_mi señora y tu hermana_.

[106] _Yo lo estoy_, desvelada, de desvelos. V. nota al verso 1947 de

_El Remedio en la desdicha_. Comp. "Subieron luego a caballo, y diéronse

priesa por llegar a poblado antes que _anocheciese_; pero faltóles el

sol, y la esperanza de alcanzar lo que deseaban, junto a unas chozas de

unos cabreros, y así, determinaron de _pasarla_ allí." _Quijote_, 1.ª,

X.

[107] _puesto que_, aunque.

[108] _Sí he visto._ "A veces al _sí_ de la respuesta se agregan uno o

más elementos de la pregunta, con las variedades que pide la transición

de una persona a otra." Bello, _Gramática_, 390.

[109] _Prometo._ "Prometer vale también asseverar o assegurar alguna

cosa." _Dicc. de Aut._

[110] "porque, por la mayor parte, los que reciben son inferiores a los

que dan, y así es Dios sobre todos, porque es dador sobre todos."

_Quijote_, I, 57.--Para la Edad Media la virtud que caracteriza al señor

es la generosidad, y Alejandro, del cual los poetas medievales hicieron

el tipo del perfecto señor feudal, es universalmente celebrado, no por

su genio guerrero ni por su valor, sino porque reparte entre sus hombres

las tierras y las riquezas que gana. P. Meyer, _Alexandre le Grand_, II,

372.

[111] _los sacas_, los ganados. Zeugma análoga a la observada, entre

otros casos, en el v. 2301 de _El Remedio_. Claro es que muy bien pudo

Lope haber escrito _las_ (vacas y ovejas), con lo que desaparecería toda

dificultad sintáctica.

[112] Era un lugar común alabar en los amantes la delicadeza del afecto,

como de cortesano, y la firmeza, como de labrador: "labradora en guardar

fe." Vélez, _Reinar después de morir_.

[113] _cabe_, golpe, término tomado del juego de la argolla.

[114] _pescuda_, pregunta. "¡Qué donoso pescudar! ¿De dó soys? ¿A dó

venís?" Rouanet, ob. cit., III, 488, v. 126.

[115] 'su señorías', en _Parte XXI_.

[116] Estos dos versos van atribuídos a Nuño en _Parte XXI_ y a Tello en

la _Suelta_, a la que en este caso seguimos.

[117] Falta en _Parte XXI_. Lo tomamos de la _Suelta_, como hace el

señor Restori en su reseña de la edición académica de Lope. _Zeitschrift

für romanische Philologie_, XXVI, 512.

[118] _mos_, nos. V. Rouanet y Kohler, _obras cit._

[119] _Tuviesen_, forma optativa: deseo que tengan paz los enojos con

que airado me solicita. Bello, 464. Para _que_ por 'con que' comp.: "con

todos aquellos adherentes que semejantes castillos se pintan."

_Quijote_, I, 2. "nos vamos vestidos con los mismos vestidos que

representamos." _Id._, II, 11.--Hartzenbusch corrige e interpreta, 480

_a_: "¿Es posible que me quita Que esta noche, ¡ay, bellos ojos!

Tuviesen paz los enojos Que airado me solicita?"

[120] "quando", _Parte XXI_. La corrección es de la _Suelta_.

[121] _no haré,_ V. la nota 108.

[122] 'Que te ha'. _Parte XXI_. La corrección es de la _Suelta_.

[123] 'dexa', en _Parte XXI_. En la _Suelta_: 'que el no dexarme casar'.

[124] _empleos_, amores, noviazgo. Véase A. Castro, _Teatro ant. esp._,

II, 226-7.

[125] "Luego ya", _Parte XXI_. Seguimos la _Suelta_.

[126] _empleo_. V. la nota 124.

[127] Falta en _Parte XXI_. Lo tomamos de la _Suelta_, donde el pasaje

se da en esta forma: "porfía, Hermano, por vida mía. Deja..."

[128] _una hora_ en _Parte XXI_. La corrección restablece la medida.

[129] 'indignos', _Parte XXI_.

[130] 'fuentes', _Parte XXI_. Seguimos la _Suelta_.

[131] Aquí parece faltar una octava en que Sancho refiriera el "caso tan

atroz, enorme y feo", que le había ocurrido y que D. Tello debía haber

ignorado a aquellas horas de no haber sido él su autor. En general, este

pasaje en octavas debe estar bastante viciado.

[132] _dijo de sí_, dijo sí. "Boca que dice de no, dice de sí." Refrán

en el Comendador Griego, cit. por Cuervo.

[133] El álamo está consagrado a Alcides (Hércules). "Y cuéntase esta

fábula que quando Hércules determinó de baxar al infierno, yva coronado

de las ramas del álamo; y del hollín de aquellas tinieblas tan escuras

se bolvieron las hojas negras por la parte de afuera: digo escuras, y

las de debaxo con el sudor que se les pegó de la cabeça de Hércules

salieron blancas." Covarrubias, _Tesoro_, s. v. álamo.

[134] Sancho amenaza a don Tello contándole que ha derribado el álamo

más fuerte y orgulloso de la alameda: símbolo que recuerda aquel de que

se sirve el abad de San Ponce de Tomeras para abrir los ojos al rey don

Ramiro el Monje, el de la campana de Huesca. Sobre esta leyenda, véase

Menéndez y Pelayo, _Ob. de Lope_, VIII, XLV y sigs.

[135] Lope emplea aquí la palabra _mies_ por follaje; no recordamos

haberla encontrado usada, en otros casos, en esta acepción, que los

diccionarios no registran. Hartzenbusch corrigió libremente "y tajos le

igualé a las bajas mieses"; pero nótese que la exactitud del adjetivo

_blancas_ (se trata de álamos, v. la nota 133) no permite aceptar tal

enmienda.

[136] 'empuño', en _Parte XXI_. Aceptamos la interpretación de

Hartzenbusch, 482 _b_.

[137] Véase la nota 108.

[138] _Cuando_, aunque.

[139] _Vive Dios, de no quitarme._ V. nota 16 de _El Remedio en la

desdicha_.

[140] "En este logar cuenta la estoria que este Emperador don Alfonso...

tan bien teníe a los pobres e a los que podíen poco como a los ricos e a

los altos e a ordenes e a religiosos a cada unos en sus estados." _Las

quatro partes enteras de la Coronica de España que mandó componer el

Serenissimo Rey don Alonso llamado el Sabio..._ Vista y emendada mucha

parte de su impression por el maestro Florian Docampo, coronista del

Emperador Rey nuestro Señor. En Valladolid, por Sebastián de Cañas. Año

de 1604, f. 3247.

[141] Los españoles de los siglos XVI y XVII miraban con harta antipatía

a los genoveses y flamencos, monopolizadores de nuestro comercio, y los

acusaban de empobrecer a la Monarquía: "el estranjero Saca de España el

dinero Para nuestros propios daños." (Alarcón, _La Verdad sospechosa_,

vv. 266-268, ed. Alfonso Reyes, _Clásicos Castellanos_, 37.) La queja

que Lope pone en boca de Pelayo no es más en el fondo que una demanda de

fiscalización, ya que, a su juicio, como al de muchos de sus

contemporáneos, los extranjeros, no sólo gozaban de entera libertad en

el ejercicio de sus peligrosas artes, sino que contaban con la

protección y la ayuda de aquellos mismos llamados a perseguirlas.

[142] _trebejos_ son las piezas del ajedrez (Covarrubias).

[143] "Es Madrid una talega De piezas, donde se anega Cuanto su máquina

pare. Los reyes, roques y alfiles Conocidas casas tienen, Los demás que

van y vienen Son como peones viles. Todo es allí confusión." Lope, _La

dama boba_. B. A. E., XXIV, 298 a.

[144] Falta en _Parte XXI_. Lo tomamos de la _Suelta_.

[145] Alfonso el Batallador.

[146] Zaragoza fué conquistada a los moros en 1118. Sobre esta y otras

alusiones a sucesos históricos para colocar la acción de la comedia

entre 1118 y 1124, es decir, en la adolescencia del futuro Emperador

(pues téngase presente que Lope ha buscado deliberadamente que el poder

real vengador aparezca encarnado en un joven casi niño), véase la nota

176.

[147] Las cuatro _Sueltas_ citadas: "los troncos se enternecen de los

robles." Hartzenbusch: "nuestros hombros, las ramas de los robles."

[148] Los nombres de SANCHO y PELAYO faltan en la acotación de los

versos 1400 y 1401 en _Parte XXI_. La corrección es de la _Suelta_.

[149] "abigarrada", _Parte XXI_. Proponemos esta corrección, que la rima

exige, y que no parece desentonar del lenguaje que Lope pone en labios

de Pelayo.

[150] "Saúl cuando a David." _Parte XXI_. Corrección de la _Suelta_.

[151] "Lagrimas de Moysen, el vulgo ha puesto este nombre a los

guijarros y piedras con que se pueden descalabrar: y no pienso que tuvo

otro origen mas de que mandava Dios apedrear a los que cometían ciertos

generos de pecados, como era la blasfemia, el adulterio, etc. de que ay

infinitos exemplos... Pues como Moysen huviesse de pronunciar semejantes

sentencias, antes de darlas movido a compassion llorava; pero sin

embargo desto las lágrimas se convertían en piedras mandando executar la

sentencia." Covarrubias.

[152] "La Torre que llaman ahora del faro, sobre la Coruña de Galicia,

fue también obra romana." _Crónica_, Ocampo, cap. 17.

[153] 'corrimos' corrige la _Suelta_.

[154] La _Suelta_: "para que yo le haga agravio."

[155] El Emperador se crió, en efecto, en Galicia. Véase la nota 176.

[156] _fuí hâblar_. Véase la nota 92.

[157] 'escritura', en _Parte XXI_. Corregido en la _Suelta_.

[158] La _Suelta_ dice: "La amistad de mi madre. Yo agradezco."

[159] Doña Urraca no vió con buenos ojos que su hijo fuera coronado. Fué

alzado Alfonso VII por rey, "mas contrallavalo la Reyna su madre... e

ayudandola muy bien sus vassallos... encerró a su madre la reyna en las

torres de Leon. Mas ovo empos esta avenencia entre la madre e el fijo: e

la avenencia fue tal que tomasse ella lo que quisiesse para si e lo al

que lo oviesse el fijo." _Crónica de España_ (Ocampo), fol. 318 _v_. En

1123 estaban de acuerdo madre e hijo. Sandoval, _Historia_, II, 77. Doña

Urraca muere en 1126.--Véase también la nota 176.

[160] "Deben de faltar versos: no se pondría Lope a escribir

endecasílabos para hacer sólo estos seis." Hartzenbusch.

[161] "historia", _Parte XXI_.

[162] _huerte_. Véase nota, v. la nota 94.

[163] "El monesterio de San Julián de Samos, de la Orden de San Benito,

en el reyno de Galicia, en las aldas de los montes Cebreros" fué

residencia repetidas veces de los reyes doña Urraca y Alfonso VII.

Sandoval, _Historia_, II, págs. 45, 58, 68 y otras varias.

[164] _Mas qué_, frase interrogativa que corresponde al moderno "a qué".

Véase A. Castro, _La Crítica filológica de los textos_, en _Boletín de

la Institución Libre de Enseñanza_, núm. 682, pág. 29 _b_. (Enero de

1917.)

[165] _dijera de sí_, que sí. V. la nota 132.

[166] 'pare', _Parte XXI_. La corrección es de la _Suelta_.

[167] "_Soler_, auxiliar de modo con infinitivo, _lo suele far_." R.

Menéndez Pidal, _Cantar de Mio Cid_, II, 858: "Hijos, yo soy la mujer

Del mundo más desdichada. Vuestra madre _solía_ ser, Ya soy madrastra

culpada..." Lope, _Embustes Celauro_, B. A. E., XXIV, 103 _a_: "¡Triste!

¡Qué habemos de hacer Muerta aquella que _solía_ Ser alma por quien

vivía..." Idem, íd., 107 _a_: "¿Cuántas muelas _solía_ vuestra merced

tener en esta parte?" _Quijote_, 1.^a, XVIII.

[168] Sexto Tarquino, el forzador de Lucrecia.

[169] Amnón, después de deshonrar a Tamar, siente hacia ella tan

invencible repugnancia, que la arroja violentamente de su casa. II,

_Samuel_, XIII.

[170] "Juego de naipes conocido ya en Castilla a principios del siglo

XVI, puesto que Guevara, en su _Menosprecio de la Corte_ (cap. 5),

cuenta como uno de los privilegios de la aldea, que en ella hay tiempo

para todo, y entre otras cosas para jugar un rato al triunfo. Suárez de

Figueroa, en su _Plaza Universal_ (1615, disc. 66), cuenta el triunfo

entre los demás juegos de naipes que se conocían en su tiempo.

Covarrubias hizo mención (s. v. triunfo) del mismo juego: ahora le

llaman burro." Clemencín, _Quijote_, V, 203.

[171] _presentalle_, regalalle. "Aquello del Paladión de Troya, que fué

un caballo de madera que los griegos presentaron a la diosa Palas."

_Quijote_, II, cap. XLI.

[172] _so_, soy. Cf. Rouanet, _ob. cit._

[173] Tirso repite este chiste en _El Vergonzoso_, verso 1235 y sigs.

_Clás. Cast._, pág. 147.

[174] _fingido trato_. Cf. Covarrubias: "trato doble, engaño

disfrazado."

[175] Verso que aparece como dicho por Tello en _Parte XXI_. Corrección

de la _Suelta_.

[176] "Este Emperador de las Españas era muy justiciero, e de como

vedava los males e los tuertos en su tierra, puédese entender en esta

razon que diremos aqui. Un Infançon que morava en Galizia, e avie nombre

don Ferrando, tomó por fuerça a un labrador su heredad, e el labrador

fuesse querellar al Emperador, que era en Toledo, de la fuerça que le

fazíe aquel Infançon. E el Emperador embió su carta luego con esse

labrador al Infançon, que luego vista la carta que le fiziesse derecho

de la querella que dél avíe. E otrosí, embió su carta al merino de la

tierra, en quel mandava que fuesse con aquel querelloso al Infançon que

viesse qual derecho le fazie, e que gelo embiasse dezir por sus cartas.

E el Infançon, como era poderoso, quando vió la carta del Emperador, fue

muy sañudo, e començó de amenaçar al labrador, e dixol que lo mataríe, e

non le quiso fazer derecho ninguno. E quando el labrador vió que derecho

ninguno non podie aver del Infançon, tornose para el Emperador a Toledo,

con letras de omes buenos de la tierra, en testimonio como non podie

aver derecho ninguno de aquel Infançon del tuerto que le fazie. E quando

el Emperador esto oyó, llamó sus privados de su camara, e mandoles que

dixessen a los que veniessen a demandar por él que era mal doliente, e

que non dexassen entrar ninguno en su cámara, e mandó a dos cavalleros

mucho en poridad que guissasen luego sus cavallos e yrien con él. E

fuesse luego encubiertamente con ellos para Galizia, que non quedó de

andar de dia nin de noche: e pues que el Emperador llegó al logar do era

el infançon, mandó llamar al merino, e demandol que le dixesse verdad de

cómo passara aquel fecho. E el merino dixogelo todo. E el Emperador,

despues que sopo todo el fecho, fizo sus firmas sobre ello, e llamó omes

del logar, e fuesse con ellos, e paróse con ellos a la puerta del

Infançon, e mandól llamar que saliesse al Emperador que le llamava. E

quando el Infançon esto oyó, ovo gran miedo de muerte, e començó de

foyr, mas fue luego presso, e aduxeronle ante el Emperador; e el

Emperador rrazonó todo el preyto ante los omes buenos, e como

despreciara la su carta, e non feziera ninguna cosa por ella, e el

Infançon non contradixo nin respondió a ello ninguna cosa. E el

Emperador mandól luego enforcar ante su puerta, e mandó que tornasse al

labrador todo su heredamiento con los esquilmos. Entonces el Emperador

anduvo descobiertamente por toda Galizia, e apaziguó toda la tierra, e

tan grave fue el espanto que todos los de la tierra ovieron por esse

fecho, que ninguno non fue osado en toda su tierra de fazer fuerza uno a

otro. E esta justizia, e otras muchas tales como esta, fizo el

Emperador, porque era muy temido de todas las gentes, e vivíe cada uno

en lo suyo en paz." _Crónica general_, edición de Ocampo, Valladolid,

1604; folios 327 vto. y 328.

Fray Prudencio de Sandoval fija, caprichosamente según Menéndez y

Pelayo, la fecha de este suceso en la era 1189 (año 1151). Por su parte,

Lope--acaso buscando el efecto de castigar la tiranía de don Tello por

la mano de un rey adolescente, con lo que hace brillar con mayores

fulgores el prestigio real; como en _Los Novios de Hornachuelos_ el

valetudinario Enrique III, que tiembla con el frío de la cuartana, rinde

al tirano de Extremadura--lo supone acaecido en los comienzos del

reinado de Alfonso y acumula alusiones a hechos históricos de esa época.

El Rey se nos presenta acompañado de su ayo el conde don Pedro, quien le

da consejos, (v. 1731) y a quien considera como padre (v. 2380); anda en

tratos con el Rey de Aragón (v. 1309), con el cual asentó paces en 1124,

y de él dice, como cosa nueva, "que vive ahora en Zaragoza" (v. 1310)

(Alfonso el Batallador la había conquistado en 1118); se reconcilia con

su madre doña Urraca (versos 1619 y sigts.), que fallece en 1126, y

dispónese a partir de León a Toledo. "A veinte y quatro de Hebrero desta

Era 1161 (1123) estaban los Reyes madre y hijo conformes: ella se

intitulaba reynar en Leon y su hijo en Toledo." Sandoval, _Historia de

los Reyes de Castilla y León_. Madrid, MDCCXCII, tomo II, pág.

77.--Alfonso VII, después de haber sido proclamado Rey de León y

Castilla, cuando niño, en unión de su madre, fué segunda vez coronado,

con exclusión de ésta, en 1122. "La Historia de Toledo dice... que fué

coronado siendo de edad de diez y nueve años." Sandoval, _ob. cit._,

pág. 69.

El conde don Pedro es su antiguo ayo don Pedro Frojaz de Trava. "El

conde don Pedro de Trava criava entonces en Galizia (v. 1515) a don

Alfonso, que era pequeño, aquel que fuera fijo del conde don Remón e

desta doña Urraca, fija deste rey don Alfonso." (_Crónica General_,

edición de Oocampo, Valladolid, 1604; fol. 315 vto.) Pero Lope truécale

el nombre (v. 1516) y le llama don Pedro de Andrada y Castro, acaso

recordando a don Gutierre Fernández de Castro, que apoyó fuertemente la

causa de Alfonso VII durante su menor edad: "e aquellos porque al

casamiento [de doña Urraca con el Conde de Lara] mas se destorvo e non

se acabo fueron estos dos don Gomez de Mançanedo e Gutier Ferrandez de

Castro." (_Crónica_ de Ocampo, fol. 318 vto.) También Castro y Andrade

son apellidos del gran Conde de Lemos don Pedro, protector de Cervantes

y antiguo amo de Lope, quien pensaría en él al encontrarse en las

Crónicas con otro conde gallego llamado Pedro.

Don Enrique es don Enrique de Lara (v. 1319); pero este personaje no

figura en la historia hasta la turbulenta minoría de Alfonso VIII. El

conde Pedro de Lara, su padre, amante de doña Urraca, y que en su nombre

pretendía gobernar el reino, es el contemporáneo de la mocedad de

Alfonso VII. Por oponerse a su influjo fué elegido por rey el que había

de ser emperador, y no hay que decir que tan grande enemigo del joven

Monarca no habrá figurado nunca en el círculo de sus consejeros y

privados, como aquí aparece.

Iniciándose en aquellos tiempos la rivalidad de Castros y Laras, Lope

quiso poner al lado del joven Rey un representante de cada familia.

Comedias: El remedio en la desdicha; El mejor alcalde, el rey · 第 89 / 89 题