D. TELL. ¿Qué es esto? ¿Con quién habláis?

NUÑO. Señor, a estas piedras digo

Mi dolor, y ellas conmigo

Sienten cuán mal me tratáis;

Que, aunque vos las imitáis

En dureza, mi desvelo

Huye siempre del consuelo,

Que anda a buscar mi tristeza;

Y aunque es tanta su dureza

Piedad les ha dado el cielo.

D. TELL. Aunque más forméis, villanos,

Quejas, llantos e invenciones,

La causa de mis pasiones

No ha de salir de mis manos.

Vosotros sois los tiranos,

Que no la queréis rogar

Que dé a mi intento lugar;

Que yo, que le adoro y quiero,

¿Cómo puede ser, si muero,

Que pueda a Elvira matar?

¿Qué señora presumís

Que es Elvira? ¿Es más agora

De una pobre labradora?

Todos del campo vivís;

Mas pienso que bien decís,

Mirando la sujeción

Del humano corazón,

Que no hay mayor señorío

Que pocos años y brío,

Hermosura y discreción.

NUÑO. Señor, vos decís muy bien.

El cielo os guarde.

D. TELL. Sí hará,

Y a vosotros os dará

El justo pago también.

NUÑO. ¡Que sufra el mundo que estén

Sus leyes en tal lugar

Que el pobre al rico ha de dar

Su honor, y decir que es justo!

Mas tiene por ley su gusto

Y poder para matar.

_Vase._

Comedias: El remedio en la desdicha; El mejor alcalde, el rey · 第 82 / 89 题