ELVIRA. ¿Quiéreslo ver?
Anoche, Tello, me viste;
Pues tan presto me quisiste,
Que apenas consideraste
Qué fué lo que deseaste:
Que es en lo que amor consiste.
Nace amor de un gran deseo;
Luego va creciendo amor[125]
Por los pasos del favor
Al fin de su mismo empleo;[126]
Y en ti, según lo que veo,
No es amor, sino querer
Quitarme a mí todo el ser
Que me dió el cielo en la honra.
Tú procuras mi deshonra,
Y yo me he de defender.
D. TELL. Pues hallo en tu entendimiento,
Como en tus brazos, defensa,
Oye un argumento.
ELVIRA. Piensa
Que no ha de haber argumento
Que venza mi firme intento.
D. TELL. ¿Dices que no puede ser
Ver, desear y querer?
ELVIRA. Es verdad.
D. TELL. Pues dime, ingrata,
¿Cómo el basilisco mata
Con sólo llegar a ver?
ELVIRA. Ese es sólo un animal.