FELIC. Id, Sancho, en buen hora. Y tú
Haz que a su cortijo vayan
Las vacas y las ovejas.
SANCHO. Mi corta lengua no alaba
Tu grandeza.
D. TELL. ¿Cuándo quieres
Desposarte?
SANCHO. Amor me manda
Que sea esta misma noche.
D. TELL. Pues ya los rayos desmaya
El sol, y entre nubes de oro
Veloz al poniente baja,
Vete a prevenir la boda,
Que allá iremos yo y mi hermana.
¡Hola! pongan la carroza.
SANCHO. Obligada llevo el alma
Y la lengua, gran señor,
Para tu eterna alabanza.
[_Vase._]
FELIC. En fin, vos, ¿no os casaréis?
PELAYO. Yo, señora, me casaba
Con la novia deste mozo,
Que es una lumpia zagala,
Si la hay en toda Galicia;
Supo que puercos guardaba,
Y desechóme por puerco.
FELIC. Id con Dios, que no se engaña.
PELAYO. Todos guardamos, señora,
Lo que...
FELIC. ¿Qué?
PELAYO. Lo que nos mandan
Nuestros padres que guardemos.
[_Vase._]
FELIC. El mentecato me agrada.
CELIO. Ya que es ido el labrador,
Que no es necio en lo que habla.
Prometo a Vueseñoría[109]
Que es la moza más gallarda
Que hay en toda Galicia
Y que por su talle y cara,
Discreción y honestidad
Y otras infinitas gracias,
Pudiera honrar el hidalgo
Más noble de toda España.
FELIC. ¿Que es tan hermosa?
CELIO. Es un ángel.
D. TELL. Bien se ve, Celio, que hablas
Con pasión.
CELIO. Alguna tuve.
Mas cierto que no me engaña.
D. TELL. Hay algunas labradoras
Que, sin afeites ni galas,
Suelen llevarse los ojos,
Y a vuelta dellos el alma;
Pero son tan desdeñosas,
Que sus melindres me cansan.
FELIC. Antes, las que se defienden
Suelen ser más estimadas.
_Vanse, y sale_ NUÑO _y_ SANCHO.
NUÑO. ¿Eso don Tello responde?
SANCHO. Esto responde, señor.
NUÑO. Por cierto que a su valor
Dignamente corresponde.
SANCHO. Mandóme dar el ganado
Que os digo.
NUÑO. Mil años viva.
SANCHO. Y aunque es dádiva excesiva,
Más estimo haberme honrado
Con venir a ser padrino.
NUÑO. Y ¿vendrá también su hermana?
SANCHO. También.
NUÑO. Condición tan llana,
Del cielo a los hombres vino.
SANCHO. Son señores generosos.
NUÑO. ¡Oh!, si aquesta casa fuera,
Pues los huéspedes espera
Más ricos y poderosos
Deste reino, un gran palacio...
SANCHO. Esa no es dificultad:
Cabrán en la voluntad,
Que tiene infinito espacio.
Ellos vienen, en efeto.
NUÑO. ¡Qué buen consejo te di!
SANCHO. Cierto que en don Tello vi
Un señor todo perfeto;
Porque, en quitándole el dar,
Con que a Dios es parecido,
No es señor; que haberlo sido[110]
Se muestra en dar y en honrar.
Y pues Dios su gran valor
Quiere que dando se entienda,
Sin dar ni honrar no pretenda
Ningún señor ser señor.
NUÑO. ¡Cien ovejas! ¡Veinte vacas!
Será una hacienda gentil,
Si por los prados del Sil
La primavera los sacas.[111]
Pagúele Dios a don Tello
Tanto bien, tanto favor.
SANCHO. ¿Dónde está Elvira, señor?
NUÑO. Ocuparála el cabello
O algún tocado de boda.
SANCHO. Como ella traiga su cara,
Rizos y gala escusara,
Que es de rayos del sol toda.