_Escribió la historia de Jarifa y Abindarráez, Montemayor, autor de la
Diana, aficionado a_[2] _nuestra lengua, con ser tan tierna la suya, y
no inferior a los ingenios de aquel siglo; de su prosa, tan celebrada
entonces, saqué yo esta comedia en mis tiernos años. Allí pudiérades[3]
saber este suceso, que nos calificaron por verdadero las_ Corónicas de
Castilla _en las conquistas del reino de Granada; pero si es más
obligación acudir a la sangre que al ingenio, favoreced el mío con
leerla, supliendo con el vuestro los defectos de aquella edad, pues en
la tierna vuestra me parece tan fértil, si no me engaña amor, que pienso
que le pidió la naturaleza al cielo para honrar alguna fea, y os le dió
por yerro; a lo menos a mis ojos les parece así, que en los que no os
han visto pasará por requiebro. Dios os guarde y os haga dichosa, aunque
tenéis partes para no serlo, y más si heredáis mi fortuna, hasta que
tengáis consuelo, como vos lo sois mío._