PRÓLOGO

_En 1911 publiqué en esta misma biblioteca_ Renacimiento _un

tomo titulado: «Por tierras de Portugal y de España». Constituíanlo

veintiséis relatos de excursiones por ciudades y campos de la Península

Ibérica y las Islas Canarias. Y ahora recojo, lector amigo--¿pues

qué más fina amistad que leerle a uno?--en este volumen que tienes

entre manos--o sobre la mesa--y a la vista, relatos de otras nuevas

excursiones por ciudades y campos también de España._

_Los he ordenado por orden cronológico, ya que estos relatos fueron

apareciendo en diarios de América--en_ La Nación, _de Buenos

Aires, casi todos--o de España--en_ El Imparcial, _de Madrid--a

medida que hacia las excursiones y recibía las visiones de que en ellos

se habla_.

_El que siguiendo mi producción literaria se haya fijado en mis

novelas, excepción hecha de la primera de ellas en tiempo, de_

Paz en la guerra, _habrá podido observar que rehuyo en ellas las

descripciones de paisajes y hasta el situarlas en época y lugar

determinados, en darles color temporal y local. Ni en_ Amor y

Pedagogía, _ni en_ Niebla, _ni en_ Abel Sánchez, _ni en

mis_ Tres novelas ejemplares, _ni en_ La tía Tula _hay apenas

paisajes ni indicaciones geográficas y cronológicas. Y ello obedece al

propósito de dar a mis novelas la mayor intensidad y el mayor carácter

dramáticos posibles, reduciéndolas, en cuanto quepa, a diálogos y

relato de acción y de sentimientos--en forma de monólogos esto--y

ahorrando lo que en la dramaturgia se llama acotaciones._

_Fácil me hubiera sido distribuir entre mis novelas las descripciones

de tierras y de villas, de montañas, valles y poblados, que aquí

recojo, pero no lo he hecho por darles ligereza. El que lee una novela,

como el que presencia la representación de un drama, está pendiente

del progreso del argumento, del juego de las acciones y pasiones de

los personajes y se halla muy propenso a saltar las descripciones de

paisajes por muy hermosos que en sí sean, y como no sea que el campo

llegue a ser un verdadero personaje de la acción o de la pasión, lo que

ocurre pocas veces. Y en cambio el que gusta del paisaje literario, va

a buscarlo en sí y por sí. Y a esta demanda de la afición estética es a

lo que quiere responder la oferta de este libro, lector amigo._

Andanzas y visiones españolas · 第 49 / 92 题