Que trata de como el Gouernador de Venencuela fue auisado de la
llegada de Aguirre a Burburata, y de lo que sobre hello hizo, y
enuio a llamar al capitan Brauo, y al capitan Diego Garcia de
Paredes, y de otras cossas que, azerca desto, suzedieron.
Los vezinos del pueblo de la Burburata, que estara media legua del
puerto, viendo uenir los nauios del traidor, presumiendo que no podian
ser otros, pusieron en cobro todas sus haziendas, y ellos, desanparando
su pueblo, se auyentaron todos a los montes y a sus rrepartimientos por
diversas partes, por estar mejor escondidos; y teniendo zertifycacion de
los que heran por uellos saltar en tierra y desenbarcar, enuiaron luego
por la posta auisso a su Gouernador de como Lope de Aguirre y sus
secazes auian saltado en tierra; la qual nueua rreceuida y sauida por el
llicenciado Pablo Collado que, como antes de agora se a dicho, rresedia
en la ciudad del Tocuyo, procuro dar horden en como se le hiciese alguna
manera de rresistencia al Aguirre, entendiendo que la jente que alli se
juntase no podia ser parte para arruinar ni desuaratar al traidor ni a
sus secazes, a causa de la poca gente que se podia juntar de los pueblos
comarcanos, y de las pocas armas asi defensiuas como ofensiuas que alli
tenian; pero pareciole que ya que esto no pudiesen hazer, que podian ser
parte para quytalles y alcalles las comidas y dalles algunas armas y
trasnochadas de noche, con que los hiciesen andar atemorizados o
desasosegados y desuelados, y asi mando luego juntar, y que se juntasen
a donde el estava, toda la jente de los pueblos comarcanos, nombrando
por general della a Gutierre de la Peña, vezino del Tocuyo; y juntamente
con esto despacho sus cartas al capitan Pedro Brauo de Molina, justicia
de Merida, haziendole sauer la llegada del Aguirre a su Gouernacion, y
rrogandole que luego le uiniese a fauorezer con toda la mas gente que
pudiese; y tornando a rogar y persuadir al capitan Diego Garcia de
Paredes y a los demas vezinos de Benenzuela que con el estauan en
Merida, que se fuesen a seruir a su Magestad en aquella enpresa,
dandoles todo siguro[450] por lo pasado, y prometiendoles premio por lo
que de presente se ofrecia, porque[451] aunque antes los auia enuiado a
llamar, no auian ydo, por no sauer la nueua cierta de la llegada
deste[452] traidor a la Gouernacion; los quales luego se partieron y
fueron a donde el Gouernador estaua con toda la breuedad que pudieron,
sin se detener en el camino; a los quales el rreciuio con rrostro
alegre, agradeciendoles su uenida, nonbrando luego por maese de campo al
capitan Diego Garcia de Paredes, descargandose con el con buenas
rrazones, diciendole que uien beya lo mucho que su perssona merezia, y
que por auer estado ausente en aquella coyuntura y rrequerillo asi la
breuedad del negocio, auia nonbrado por general a Gutierre de la Peña;
que le suplicaua que hazetase aquel cargo de maese de canpo, pues no
auia otro mejor cargo con que podelle seruir, y que aunque Gutierre de
la Peña tenia titulo de general, que el hera el que auia de mandar el
canpo.
Rrindiole Diego Garcia al Gouernador muy cunplidas gracias por este
cunplimiento y azeto el cargo, ofreciendose con el a morir por el
seruicio de su Magestad. Luego se fue a donde estaua Gutierre de la
Peña, general, juntando la gente en Baraquysimeto, donde de todos fue
rreceuido con mucha alegria y contento, porque aunquel Gouernador auia
mandado que todos acudiesen al Tocuyo, pareziendole que la ciudad de
Barquysimeto hera lugar mas acomodado, asi para juntar la gente como
para rreceuir al Aguirre, por auer de llegar primero alli que a el
Tocuyo, mando a su General que se fuese aquel pueblo, y que alli
juntaria la jente que se auia de juntar.
El capitan Pedro Brauo de Molina, despues de auerse partido y ydo el
capitan Diego Garcia de Paredes, mando luego juntar la gente y uezinos
que en aquel pueblo auia, para juntamente con el parezer de todos, hazer
lo que mas conuiniese a el seruicio de su Magestad y sustento de su
rrepublica, con los quales trato de que queria dar auiso de la nueua que
tenia a la Rreal Audiencia, y assi mesmo yr con los amigos y vezinos que
pudiesse, a fauorezer al Gouernador; y para lleuar la nueua de la
llegada del Aguirre a Tierra Firme, mando aperzeuir tres soldados,
porque no se sufria yr menos a causa de auer de pasar por ciertos yndios
de guerra, que como se a dicho antes de agora, auia en el camino. A uno
destos apercevidos, que se dezia Andres de Pernia, le parecio que eran
pocos para poder pasar por aquellos yndios de guerra, y asi rrespondio
al capitan quel no se atreuia a lleuar aquel auisso, porque hen ello no
se auenturaua sino perder la vida.
Visto por el capitan la poca boluntad que de yr a dar esta nueua, que
tanto ynportaua, tenian, con parezer de todo el pueblo se acordo que
aquel mensaje se quedase para mas adelante que se uiese y entendiese mas
claramente el yntento del amotinado y la derrota que tomaua, la qual
ssucedio y salio a bien, porque si aquella segunda nueua entrara en el
Rreyno, pudiera ser que costara de la hazienda rreal mas de cien mill
pessos, y de particulares otros tantos, que necesariamente se auian de
gastar en auiar y peltrechar soldados para la guerra y en otras
municiones y aderezos necesarios.
El capitan Pedro Brauo mando luego aderezar veinte y tantos soldados,
para con ellos yr al socorro que por el Gouernador le auia sido pedido;
algunos de los quales, yendo contra lo que antes auian dicho, rreusaron
la yda, diziendo que para rresistir Aguirre eran pocos, y que en su
pueblo hazian gran falta, y que lo que en la yda se auenturaua a ganar
era que los yndios de la tierra matasen las mugeres y los demas vezinos
que para anparo y sustento del pueblo quedauan. El Capitan, como hombre
de ualeroso animo, y con el zelo que de seruir a su Magestad tenia,
rrespondio que por ninguna uia auia de dejar de yr en aquel socorro, y
que se aprestasen para se partir otro dia, porque el que no quisiese yr
de grado, el le lleuaria por fuerza. Visto esto, luego se aderezaron los
que para yr aquel socorro se auian nonbrado y se partieron de la ciudad
de Merida, alzando vandera en nonbre de su Magestad camino del Tocuyo,
en la qual derrota los dejaremos y nos bolueremos a Lope de Aguirre, que
lo dexamos en la playa de la Burburata alojado con su gente aquel sereno
de Dios[453], sin que los uezinos de aquel pueblo le quysiesen ynuiar
algun socorro o rrefresco para rrefrixerio del mareamiento que tenian, o
siquiera benillos a uisitar, como hizieron aquellos caualleros de la
Margarita, a quyen en pago de su buen rreziuimiento, el traidor dio el
galardon que ariua se a contado.