Que trata de como Aguirre mato a Lorenco Ssalduendo y a Doña Ines,
y la causa porque.
Doña Ines de Atienza, a quyen algunos echan mucha culpa de la muerte de
Pedro de Horsua, venia en el armada destos amotinadores enbuelta con vn
Lorenzo de Salduendo, capitan de la guardia del principe Don Hernando de
Guzman, en conpañia de la qual estaua vna Doña Maria de Soto, mestiza,
que heran muy grandes amigas; y porque ya se iua acauando la hobra de
los uergantines y pensauan muy en breue partirse de alli, andaua el
Lorenzo Salduendo procurando parte comoda de los uergantines en que
lleuar a estas señoras con todas sus baratijas; y porque las malas
dormidas no les hiciesen mal, trato con Lope de Aguirre que queria
lleuar vnos colchones en que durmiesen; el qual, o porque no estaua bien
con estas mujeres o porque no hera su boluntad, dijole al Lorenco
Salduendo que en ninguna manera se auian de lleuar los colchones en los
uergantines, porque ocupauan mucha parte dellos y era mucha la jente y
abria otras cosas queran mas necesarias lleuarse para la guerra; y con
esto se escusso y despidio a Lorenco Salduendo, el qual, boluiendose
mohino a su casa, hallo a las dos señoras, a las quales les conto lo que
pasaua, y como honbre que auia sentido mucho el negocio y la aspera
rrespuesta que Lope de Aguirre le auia dado, casi desesperado, arronjo
vna lanza que tenia en las manos[325]: mercedes me ha de hazer a mi Lope
de Aguirre al cauo de mi uejez; viuamos sin el, pesete tal.
No falto quien oyo estas palabras, que luego sse las fueron a dezir a
Lope de Aguirre, con otras que la Doña Ines auia dicho vn dia antes,
estando en este rrancho vna mestiza que se le auia muerto, que casi
llorando le dijo: Dios te perdone, hija mia, que antes de muchos dias
tendras muchos conpañeros; lo qual, sauido por Lope de Aguirre, y
entendiendo el desabrimiento que Lorenco Salduendo tendria con el, por
no auelle dejado que metiese los colchones en los vergantines, colijio
entre si que aquellas palabras no salian sino de honbre que pensaua
hazelle algun mal o matalle, y asi acordo ganalle por la mano y se
determino de juntar a sus amigos y dar fin a los dias de Lorenco
Salduendo, el qual, auisado del negocio, o barruntandolo, se fue a su
Principe Don Hernando de Guzman y le dijo el temor que tenia, y que
creia que Lope de Aguirre estaua juntando sus amigos para uenille a
matar.
El señor Principe le dijo que perdiese el miedo, que el lo rremediaria
todo; y creyendo que se hiziera lo que el mandaua, llamo a vn Gonzalo
Giral de Fuentes, su capitan, para que fuese a Lope de Aguirre y le
dijese de su parte que no curase de matar a Lorenco Salduendo, sino que
le hiciese plazer de desimular con el y lo apaciguase lo mejor que
pudiese. Lope de Aguirre, quen lo que auia de hazer no se descuidaua
nada, antes en dandole en la ymajinacion vna uellaqueria, luego la ponia
por hobra, en determinandose de matar a Lorenzo Salduendo, luego junto
sus amigos, y armandose todos, salieron de casa de Lope de Aguirre en
busca del Lorenco Salduendo. Gonzalo Jiral de Fuentes, que por mandado
de su Prinzype yba apaciguar a Lope de Aguirre, topolo en el camino, y
diciendole la enbajada a que yba por mandado de su Principe, diosele tan
poco dello quanto hera rrazon darsele de Principe de tan poca potestad,
pues el lo auia colocado en aquella dignidad y estado, y asi, pasando de
largo, sin hazer caso del Gonzalo Jiral, fue a casa de su Principe,
donde hallo a Lorenco Salduendo, y usando su oficio el y sus ministros,
comenzaron a dar de estocadas y lanzadas al proue Salduendo, y sin
podello defender su Principe le acauaron alli la uida. El señor Principe
dio artas vozes, rrogandole al Lope de Aguirre que no lo matase y otras
uezes mandandoselo; pero ni su mando ni sus rruegos no aprouecharon cosa
alguna, y arto mas le ouiera aprouechado al Principe hazer lo que
Saduendo le rrogaba para saluar su uida, que hera que apellidase la
jente del canpo para defendelle; y diose tanta priesa Aguirre que no
tuuo su Ecelencia lugar de hazer lo que le rrogaua.
Muerto desta desastrada muerte Lorenco Salduendo, le parecio a Lope de
Aguirre que pues por causa de Doña Ines le sobreuenian algunos desgustos
y amenazas, que no hera justo que careciese hella del castigo que los
demas, y asi mando luego yncontinente a un su sargento, llamado Anton
Llamosso, y a un Francisco Carrion, mestizo, que fuessen a matar a Doña
Ines, los quales, como andaban zeuados en matar honbres, no se lo obo
acauado de decir Lope de Aguirre quando se partieron y fueron donde
estaua la pobre de Doña Ines, y usando con ella, las crueldades que con
los demas, le dieron muchas estocadas y cuchilladas, conque la mataron
tan cruelmente que no obo persona que despues de muerta la uiese a quien
no yncitase y mouiese a una de las mayores lastimas y crueldades que en
aquella jornada se auia echo; y acauandola de matar, luego le
secrestaron los vienes sin enuiar a buscar scriuano ante quyen se
hiciese el ynuentario dello, y partiendolos estos uerdugos entre si,
quysieron hazerse pago de su trauajo.
Ya aqui se yba desminuyendo la autoridad y poder del Princype, y le yba
a el pareciendo mal la mucha desuerguenza y atreuimiento de Lope de
Aguirre y el poco casso que del hazia, y biuia con arto temor.