CAPITULO TREINTA Y SIETE

Que trata de como se juntaron los amotinados a consultar sobre

buscar el Dorado, y determinaron de hazello y matar a Lope de

Aguirre porque no lo estoruase; y de como, por parezer de Montoya,

no lo mataron.

Alojado[315] el canpo en[316] la manera dicha, luego pusieron por hobra

lo que faltaua de hazer en los uergantines, que hera en cada uno su

cuuierta, y suuillos de bordo, para que se ensanchassen y asi cupiese la

gente mas a plazer y los pudiesen lastrar mejor y fuesen mas seguros

para la nauegacion del Golfo y mar que se auia de pasar. Trauajauan hen

ellos todos los oficiales que auia en el canpo y negros que sauian de

carpinteria, y ayudauanles[317] los soldados en la forma que arriua se a

dicho, en lo qual gastaron de tiempo mas de un mes; y como en otras

partes se a dicho, nunca se hazia parada o detenimiento alguno en alguna

parte, que no rredundasse en daño o muerte de alguno, porque el ocio que

tenia les daua ocasion a hello, produciendo en aquella forma el fruto de

sus malas entrañas.

Andaua el Don Hernando de Guzman y algunos amigos suyos algo confusos de

lo que auian echo en matar tan cruel e ynjustamente a su Gouernador, y

biendo el mal camino que lleuauan para remediar vn mal tan grande, y

quan poca parte podian ser para efetuar el proposito de Lope de Aguirre,

que hera tomar al Piru, vnas ueces les rremordia la conciencia de aquel

rrastro que tenian de cristianos, por auerse criado con ellos,

considerando en sus corazones la gran ofensa que a Dios auian echo en

alzarse contra su Rrey y señor, y los muchos daños y muertes que dello

se auian seguido a sus proximos ynozentes, y que adelante se aparejauan,

y otras uezes rreinaua en sus coracones vn grandisimo miedo y temor,

considerando los juicios y castigos diuinos, y como por uias no pensadas

ni ymaxinadas castiga Dios los males tales e ynsultus, no solamente con

azotes y muertes tenporales y corporales, mas con fuego de ynfierno

eterno que tura para sienpre xamas; y con estas y otras ymaxinaciones

que Dios Nuestro Señor, por lo que su Magestad hera seruido, permitia

que ocurriesen a sus memorias e ymaxinaciones, mouieron platica entre si

de quan perdidos y descaminados yban en lleuar la derrota que lleuauan

de Piru, y que el camino que lleuauan no hera otra cosa mas de yrse a

entregar a los ministros de la justicia de Dios y del Rrey, para que los

castigasen de lo que auian hecho, y que todo se holuidaria y atajaria

con buscar la tierra y poblalla, donde despues de poblada, ya quel Rrey

le castigase no seria con tanto rrigor como si no se descubriese y

poblase; y tratando estas cosas, acordo el Don Hernando que seria bien

entrar en consulta sobre hello con los mas del canpo, sin que lo supiese

Lope de Aguirre, que hera el que persuadia a todos lo contrario y la yda

de Piru; y asi luego, yncontinente, los hizo juntar y junto en su propia

casa a los principales, sin que para hello se llamase a Lope de Aguirre;

y alli, entre hellos, se propuso y trato la platica, diciendo que biesen

todos lo que mejor les parezia que conuenia mas al uien y pro comun, si

yr adelante con la guerra del Piru que llevauan entre manos o buscar la

tierra del Dorado que salieron a buscar de Piru y poblalla.

A todos de conformidad los que alli estauan presentes, les parecio que

lo mas hazertado y conuiniente hera buscar la tierra y poblalla, pero

dixeron que para este efeto el mayor estoruo que tenian hera Lope de

Aguirre, y que mientras Aguirre fuese bivo que no se auia de efetuar

nada, porque el y sus amigos y aliados lo auian de desuaratar e ynpedir

todo. Fueron luego todos de parezer que, pues Aguirre causaua tan gran

daño en estorualles aquello, que lo matasen, y que su muerte se efetuase

luego, enuiandolo a llamar alli questaua descuidado y bendria seguro, y

entrando le darian destocadas y le acauarian y se efetuara lo que

querian; y como el demonio sienpre procura fauorezer a los suyos y

sustentallos algun tienpo para que causen y agan mas daño y mal a sus

proximos, cuya perdicion el desea y codicia con toda ynstancia, puso su

espiritu malino en Alonso de Montoya, que hera vno de los de la

consulta, el qual dijo que no convenia que entonzes matasen a Lope de

Aguirre, porque uendra aconpañado de algunos soldados, y podrian, por

matallo a el, matar a mas de los que conuenia; que hera mejor dilatallo

para quando fuesen nauegando el rrio auajo, que uendria Lope de Aguirre

al uergantin del Principe a saludallo, y alli entraua solo y mas a su

salvo y sin daño de nadie lo podrian matar, lo qual se podria efectuar

bien en breue, pues ya faltaua poco de los vergantines, que lo mas

estaua echo de lo que entonzes se auia de hazer.

El Principe hera algo venibolo y que auorrescia las muertes de sus

soldados y deseaua que no ouiese ningun mal ni daño entre hellos, y asi

le parecio vien el parescer de Alonso de Montoya y declaro ser bueno y

el mas conuiniente de todos, porque no matasen alguno de sus amigos en

la rrebuelta. Los demas, uiendo que su Principe auia aprouado lo que

Alonso de Montoya auia dicho, bien contra su uoluntad y pesar de sus

corazones, pasaron por ello[318] sin osar dezir otra cosa, porque les

parecia quel diablo, como familiar amigo de Lope de Aguirre, se lo auia

de manifestar y decir lo que alli auia pasado y se auia consultado y

tratado contra el, y auia de rredundar de aquella determinacion sin

efeto, algunas muertes a todos los mas de los soldados; y asi fue como

lo pensaron, que despues mato Aguirre a su Principe, y todos los de la

junta, de la manera que adelante se dira.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 95 / 273 题