Que trata de zierto parlamento que Don Hernando hizo a los soldados
por ynducimiento de Lope de Aguirre, y de como le tornaron a
nonbrar por general, y se declararon los que no le querian seguir
ni ser contra el Rey.
Auiendo ya Lope de Aguirre muerto en la forma dicha[291] a Juan Alonso
de Lauandera y el buelto a posesion de segunda persona del canpo, y
enparentado con Don Hernando de Guzman por el casamiento de la hija y
del hermano, tratauase y comunicauase con el muy afable y
particularmente por dar a entender a todos su mucha priuanza y que no se
haria mas[292] de lo quel quisiese, para con esto atraher a si[293]
amigos, y al Don Hernando deziale o ynponiale en algunas cosas a fin de
dalle a entender que le queria y amaua mucho; y como Don Hernando hera
tan sinple y de tan cinceras entrañas, pareciale que todo lo que Lope de
Aguirre le decia hera sin doblez ni cautela.
Lope de Aguirre, conociendo esta condicion del General, y que hera muy
amigo de zerimonias esteriores, y para mas conuenzelle y acreditarse con
el, le dijo que hera cosa muy necesaria para conozer la jente y
soldados que lleuaua y sus yntenciones y los que tenian proposito de
seguir la guerra, que los llamase y juntase vn dia a todos y les hiciese
vn parlamento, dandoles a entender que si hellos no tenian boluntad de
que fuese su general, que eligiesen a quien quisiesen, y que los que no
quysiesen seguir la guerra de Piru, que tanbien se declarasen, porque no
les harian fuerza a hello, y otras cosas a este proposito. A Don
Hernando de Guzman le parecio vien lo que Lope de Aguirre le dezia, y
determinandose de hazello asi, hizo juntar vn dia toda la jente del
canpo en una plaza questaua junto a su casa, saliendo el armado y con
vna partesana en la mano y aconpañado de todos sus amigos y de Lope de
Aguirre y sus secaces, les comenco hablar en la forma siguiente:
Caualleros y señores soldados: muchos dias a que deseado hablar a
vuestras mercedes generalmente, pareciendome e teniendo entendido que
por auerme nonbrado y elegido por general algunos caualleros
particulares, que los mas de vuestras mercedes estaran sentidos dello,
por no auello echo con su consentimiento, dándoles parte dello. Mi
yntencion nunca fue ni a sido dar ningun desgusto ni pesadunbre al mas
minimo de todo el canpo, y si yo hacete este cargo de general, fue
pareciendome que hen ello hazia algun seruizio a vuestras mercedes; el
trauajo que el General[294], y porque para hello fue rrogado e
ynportunado de muchos caualleros y soldados, y no por la boluntad que
yo tenia dello, pues sauen vuestras mercedes el trauajo que el General
pasa en auer de seruir y contentar a todos, y tener gran cuenta y
cuidado en todas las cosas particulares y generales que al vso y
exercicio de la guerra son necesarias, y porque el que a de mandar un
canpo como este, donde[295] tantos caualleros y buenos soldados, es uien
que sea eleto de consentimiento y a pedimiento de todos, para que con
mejor gana hagan lo que conuiene a la guerra e les fuere mandado por su
general, acorde ajuntar aqui a vuestras mercedes para decirselo, y
publicarles en todos los que en el canpo ay, que persona con mas
sagazidad y legalidad podra vsar y exercer este oficio de general, y ese
elijan vuestras mercedes, pues para hello tienen toda liuertad, porque
yo desde luego me esimo del cargo del general y lo dexo y cedo y
traspaso en el que vuestras mercedes elijieren, al qual yo ovedecere
como el mas pequeño soldado, y en señal de desistimiento y apartamiento
que del cargo del general hago, que casi como bara de justizia traigo en
las manos, hincando la partesana en el suelo se quito el sonbrero y se
aparto hancia donde los suyos estauan, ayadiendo[296] a su platica «y lo
mesmo hazen estos señores oficiales del canpo, para que vuestras
mercedes asi mesmo den los cargos y oficios dellos a quien mejor les
pareciere y que mas provecho y utilidad y conformidad de todos sea», y
asi hicieron los oficiales de Don Hernando la misma zerimonia que su
capitan auia echo.
Los soldados y gente del canpo callauan, uiendo la cautela con que
aquello se hazia, y aunque dijeran otra cosa no les auia de aprouechar
nada, antes dello les pudiera rredundar la muerte, y tomando la mano en
rresponder los amigos y panyaguados del Don Fernando de Guzman y de Lope
de Aguirre, y siguiendoles en opinion y parezer la mayor parte del
canpo, rrespondieron que la elecion fue echa muy en conformidad de
todos, y que el cargo del general estaua muy bien empleado en Don
Hernando de Guzman, y los demas oficios en quyen los tenian, y que si
hera nezesario o conuiniente de nueuo lo tornauan a elegir y nonbrar por
su general, y que a hellos les uenia muy ancho tener vn cauallero tan
principal y generosso como el por superior y capitan, y asi le
suplicavan que azeptase el cargo y usase de su oficio como asta alli lo
auia echo. El Don Hernando de Guzman hazepto el cargo, y rrindiendoles
fingidas gracias por ello, dixo que les agradecia mucho la buena
boluntad que le tenian, y que dandole Dios gracia para hello, los
gouernaria y mantendria en justicia, de suerte que ca[297] dia fuese
enrriqueciendo y aumentando sus personas y haciendas mediante las
guerras que en el Peru pretendian tener, a donde lleuauan su derrota, y
que ya hera notorio que en las guerras que contra el Rrey de Castilla en
las Indias vnos la siguen de su boluntad y otros forcados, y que su
yntencion y boluntad hera no hazer en aquello fuerza a nadie que cada
uno dijese y declarase la yntencion que tenia, y que los que quysiesen
seguir la guerra suya se era la tierra[298] y todo lo demas que el
lleuaua[299], y que los que no, mouidos de algun buen zelo o aparenzia
del, no la quysiesen seguir, que si fuesen tantos que bastasen a quedar
seguros en alguna poblazon de yndios para poblar y sustentarse alli, que
el los dejaria con vn caudillo que hellos escoxiesen, y partiria con
ellos todo lo que tuuiese, assi de armas como de municiones y otras
cosas, y si fuesen tan pocos que no uastasen a hazer esto, que el los
lleuara consigo como hermanos y en el primer pueblo de paz los dejaria y
de alli se yrian a donde quysiesen, y que por ningun temor no dejasen de
declarar la boluntad y opinion que tenian, porque les daua su fee y
palabra que por ello no correria ningun peligro sus personas y se haria
con ellos lo quel dezia y prometia y que estuuiesen aduertidos todos que
los que quysiesen seguir la tierra del Piru lo auian de firmar de sus
nonbres y jurallo solenemente, proponiendo de sustentar y hazer la
guerra a fuego y a sangre y ouedezer en todo a su General y Capitanes, y
para esto tener entre ssi muy gran paz y conformidad, sin que aya
disenciones ni rrebueltas entre hellos.
Dicho esto, todos los mas soldados dixeron que heran contentos de
seguir la tierra del Piru y hazer el juramento como les hera mandado, y
firmado de sus nombres, eceto tres soldados solos, los quales clara y
aduiertamente dijeron a Don Hernando de Guzman y a sus secaces que no
les querian seguir en nada contra su Magestad, porque no estauan en
dispusicion dello, y ansi no auian de firmar ni hazer el juramento que
se les pedia. Los traidores, algo paszificamente, les rrespondieron que
pues hellos se auian declarado, y su boluntad hera no seguir aquella
guerra, que no auian menester armas, y asi les quytaron las que tenian y
despues les fueron matando disimuladamente, como se dira adelante. Y
porque no es justo que los nombres de hombres tan leales y que antes
quysieron poner sus uidas en rriesgo y detrimento que negar a su Rey y
señor ni hazer contra el ninguna bileza, especialmente sauiendo hellos
que aquello que dezian les auian de costar la uida, tuuieron por mejor
perdellas que cobrar ynfamia de nonbre de traydor, carescan desta
rrelacion, el uno se llamaua Francisco Bazquez, y el otro Joan de Bargas
Zapata, y el otro Juan de Cauañas; y con esto se concluyo aquella junta,
rreseruando aquella junta y juramento para otro dia; y quisiera sauer de
que pueblos heran estos tres soldados para nonbrallos.