CAPITULO TREYNTA

Que trata de zierto parlamento que Don Hernando hizo a los soldados

por ynducimiento de Lope de Aguirre, y de como le tornaron a

nonbrar por general, y se declararon los que no le querian seguir

ni ser contra el Rey.

Auiendo ya Lope de Aguirre muerto en la forma dicha[291] a Juan Alonso

de Lauandera y el buelto a posesion de segunda persona del canpo, y

enparentado con Don Hernando de Guzman por el casamiento de la hija y

del hermano, tratauase y comunicauase con el muy afable y

particularmente por dar a entender a todos su mucha priuanza y que no se

haria mas[292] de lo quel quisiese, para con esto atraher a si[293]

amigos, y al Don Hernando deziale o ynponiale en algunas cosas a fin de

dalle a entender que le queria y amaua mucho; y como Don Hernando hera

tan sinple y de tan cinceras entrañas, pareciale que todo lo que Lope de

Aguirre le decia hera sin doblez ni cautela.

Lope de Aguirre, conociendo esta condicion del General, y que hera muy

amigo de zerimonias esteriores, y para mas conuenzelle y acreditarse con

el, le dijo que hera cosa muy necesaria para conozer la jente y

soldados que lleuaua y sus yntenciones y los que tenian proposito de

seguir la guerra, que los llamase y juntase vn dia a todos y les hiciese

vn parlamento, dandoles a entender que si hellos no tenian boluntad de

que fuese su general, que eligiesen a quien quisiesen, y que los que no

quysiesen seguir la guerra de Piru, que tanbien se declarasen, porque no

les harian fuerza a hello, y otras cosas a este proposito. A Don

Hernando de Guzman le parecio vien lo que Lope de Aguirre le dezia, y

determinandose de hazello asi, hizo juntar vn dia toda la jente del

canpo en una plaza questaua junto a su casa, saliendo el armado y con

vna partesana en la mano y aconpañado de todos sus amigos y de Lope de

Aguirre y sus secaces, les comenco hablar en la forma siguiente:

Caualleros y señores soldados: muchos dias a que deseado hablar a

vuestras mercedes generalmente, pareciendome e teniendo entendido que

por auerme nonbrado y elegido por general algunos caualleros

particulares, que los mas de vuestras mercedes estaran sentidos dello,

por no auello echo con su consentimiento, dándoles parte dello. Mi

yntencion nunca fue ni a sido dar ningun desgusto ni pesadunbre al mas

minimo de todo el canpo, y si yo hacete este cargo de general, fue

pareciendome que hen ello hazia algun seruizio a vuestras mercedes; el

trauajo que el General[294], y porque para hello fue rrogado e

ynportunado de muchos caualleros y soldados, y no por la boluntad que

yo tenia dello, pues sauen vuestras mercedes el trauajo que el General

pasa en auer de seruir y contentar a todos, y tener gran cuenta y

cuidado en todas las cosas particulares y generales que al vso y

exercicio de la guerra son necesarias, y porque el que a de mandar un

canpo como este, donde[295] tantos caualleros y buenos soldados, es uien

que sea eleto de consentimiento y a pedimiento de todos, para que con

mejor gana hagan lo que conuiene a la guerra e les fuere mandado por su

general, acorde ajuntar aqui a vuestras mercedes para decirselo, y

publicarles en todos los que en el canpo ay, que persona con mas

sagazidad y legalidad podra vsar y exercer este oficio de general, y ese

elijan vuestras mercedes, pues para hello tienen toda liuertad, porque

yo desde luego me esimo del cargo del general y lo dexo y cedo y

traspaso en el que vuestras mercedes elijieren, al qual yo ovedecere

como el mas pequeño soldado, y en señal de desistimiento y apartamiento

que del cargo del general hago, que casi como bara de justizia traigo en

las manos, hincando la partesana en el suelo se quito el sonbrero y se

aparto hancia donde los suyos estauan, ayadiendo[296] a su platica «y lo

mesmo hazen estos señores oficiales del canpo, para que vuestras

mercedes asi mesmo den los cargos y oficios dellos a quien mejor les

pareciere y que mas provecho y utilidad y conformidad de todos sea», y

asi hicieron los oficiales de Don Hernando la misma zerimonia que su

capitan auia echo.

Los soldados y gente del canpo callauan, uiendo la cautela con que

aquello se hazia, y aunque dijeran otra cosa no les auia de aprouechar

nada, antes dello les pudiera rredundar la muerte, y tomando la mano en

rresponder los amigos y panyaguados del Don Fernando de Guzman y de Lope

de Aguirre, y siguiendoles en opinion y parezer la mayor parte del

canpo, rrespondieron que la elecion fue echa muy en conformidad de

todos, y que el cargo del general estaua muy bien empleado en Don

Hernando de Guzman, y los demas oficios en quyen los tenian, y que si

hera nezesario o conuiniente de nueuo lo tornauan a elegir y nonbrar por

su general, y que a hellos les uenia muy ancho tener vn cauallero tan

principal y generosso como el por superior y capitan, y asi le

suplicavan que azeptase el cargo y usase de su oficio como asta alli lo

auia echo. El Don Hernando de Guzman hazepto el cargo, y rrindiendoles

fingidas gracias por ello, dixo que les agradecia mucho la buena

boluntad que le tenian, y que dandole Dios gracia para hello, los

gouernaria y mantendria en justicia, de suerte que ca[297] dia fuese

enrriqueciendo y aumentando sus personas y haciendas mediante las

guerras que en el Peru pretendian tener, a donde lleuauan su derrota, y

que ya hera notorio que en las guerras que contra el Rrey de Castilla en

las Indias vnos la siguen de su boluntad y otros forcados, y que su

yntencion y boluntad hera no hazer en aquello fuerza a nadie que cada

uno dijese y declarase la yntencion que tenia, y que los que quysiesen

seguir la guerra suya se era la tierra[298] y todo lo demas que el

lleuaua[299], y que los que no, mouidos de algun buen zelo o aparenzia

del, no la quysiesen seguir, que si fuesen tantos que bastasen a quedar

seguros en alguna poblazon de yndios para poblar y sustentarse alli, que

el los dejaria con vn caudillo que hellos escoxiesen, y partiria con

ellos todo lo que tuuiese, assi de armas como de municiones y otras

cosas, y si fuesen tan pocos que no uastasen a hazer esto, que el los

lleuara consigo como hermanos y en el primer pueblo de paz los dejaria y

de alli se yrian a donde quysiesen, y que por ningun temor no dejasen de

declarar la boluntad y opinion que tenian, porque les daua su fee y

palabra que por ello no correria ningun peligro sus personas y se haria

con ellos lo quel dezia y prometia y que estuuiesen aduertidos todos que

los que quysiesen seguir la tierra del Piru lo auian de firmar de sus

nonbres y jurallo solenemente, proponiendo de sustentar y hazer la

guerra a fuego y a sangre y ouedezer en todo a su General y Capitanes, y

para esto tener entre ssi muy gran paz y conformidad, sin que aya

disenciones ni rrebueltas entre hellos.

Dicho esto, todos los mas soldados dixeron que heran contentos de

seguir la tierra del Piru y hazer el juramento como les hera mandado, y

firmado de sus nombres, eceto tres soldados solos, los quales clara y

aduiertamente dijeron a Don Hernando de Guzman y a sus secaces que no

les querian seguir en nada contra su Magestad, porque no estauan en

dispusicion dello, y ansi no auian de firmar ni hazer el juramento que

se les pedia. Los traidores, algo paszificamente, les rrespondieron que

pues hellos se auian declarado, y su boluntad hera no seguir aquella

guerra, que no auian menester armas, y asi les quytaron las que tenian y

despues les fueron matando disimuladamente, como se dira adelante. Y

porque no es justo que los nombres de hombres tan leales y que antes

quysieron poner sus uidas en rriesgo y detrimento que negar a su Rey y

señor ni hazer contra el ninguna bileza, especialmente sauiendo hellos

que aquello que dezian les auian de costar la uida, tuuieron por mejor

perdellas que cobrar ynfamia de nonbre de traydor, carescan desta

rrelacion, el uno se llamaua Francisco Bazquez, y el otro Joan de Bargas

Zapata, y el otro Juan de Cauañas; y con esto se concluyo aquella junta,

rreseruando aquella junta y juramento para otro dia; y quisiera sauer de

que pueblos heran estos tres soldados para nonbrallos.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 88 / 273 题