De como los amotinadores se conformaron con el parezer de Lope de
Aguirre, y como Aguirre mato ciertos soldados.
Dende a pocos dias todos los amotinadores y la demas gente pleueya se
conformaron y aprovaron la opinion y parescer de Lope de Aguirre para yr
a Piru, y asi se confederaron con el y determinaron de yr a Piru y
rrouallo y saqueallo y tiranizallo, haziendose señores del, y juntamente
con esto enpezo Lope de Aguirre a usar y ejercer su oficio, enpezando a
matar algunos soldados por tenellos el por sospechosos y que le parecia
que mientras aquellos uiuiesen que el no ternia la uida segura.
Estaua en el canpo vn Garcia de Arze, que ariua se dijo quera muy amigo
y conpañero de mucho tiempo atras del gouernador Pedro de Horsua, del
qual temiendose Lope de Aguirre, y con la facultad que tenia de maese de
canpo, lo prendio, y dando a entender a su general Don Hernando de
Guzman lo mucho que ynportaua, para seguridad del canpo, que Garcia de
Arze no fuese en el, le mando dar garrote, consintiendole que confessase
primero, que fue cosa que con pocos se hizo; y porque no se espantasen
algunos de aquello poco[283], determino y concerto de matar a Diego de
Balcazar, que auian echo justicia mayor del campo, porque dijo que
rreceuio la uara en nombre del rrio[284], la qual le auian ya quitado a
yntercecion de Lope de Aguirre, pareciendole que honbre que tan
osadamente auia hablado, tanbien tendria atreuimiento de hazer alguna
cosa contra hellos. Fue, pues, vna noche Lope de Aguirre y ciertos
amigos suyos a la cama dondestaua Diego de Balcazar, y sacandole della
desnudo como le hallaron, y lleuandole a dar garrote. Entendiendo el
efeto para que lo lleuauan, se les solto y echo a huir, dando muy
grandes uozes «viua el Rey, viua el Rey», a fin de turvar y amedrentar
con este nonbre del Rrey a los que le yban siguiendo, y uisto que no le
aprouechava nada y que todauia le seguian, a fin de escaparse de sus
manos, se arronjo de una barranca auajo, donde se lastimo muy mal; y
como hera de noche, los amotinadores no curaron de seguille, y el se
escondio, y otro dia de mañana, sauido el caso por el General, lo mando
a buscar, asegurandole la uida, y asi se uino, y por entonces no le
mataron.
Y comenzando Nuestro Señor a mostrar su diuinal justicia contra los
principales amotinadores y matadores de Pedro de Horsua, permitiendo que
vnos fuesen berdugos de otros, se derramo fama en el canpo, sin sauer
quien ni porquien no, que Pedro de Miranda, mulato, alguacil mayor de
los amotinadores, y Pedro de Hernandez, su pagador mayor, que auian sido
en la muerte del Gouernador con los demas, pretendian matar a Don
Fernando de Guzman, su general, y a ciertos capitanes del canpo; lo qual
sauido o uenido a noticia de Lope de Aguirre, con la gran sed que tenia
de ueuer o berter sangre vmana, y finxiendo que lo hazia con celo de la
uida y honrra de su General y de los demas, prendio al Pedro de Miranda,
mulato, y al Pedro Hernandez, y luego los mato, dandoles garrote; y
nunca se pudo sauer a que hefeto pretendian matar a su general, ni aun,
como se a dicho, quien dibulgo la fama.
Muertos estos, luego procuraron contentar con sus oficios a otros pocos
panyagvados o priuados de los amotinadores, y asi nonbraron por alguazil
mayor a un Juan Lope Zerrato, y el del pagador mayor a un Juan Lope de
Ayala, y de aqui adelante comenzaron a matarse los amotinadores vnos a
otros, y a tener entre si ynuidias, discordias y disinciones y darse
crueles muertes, senbrando el demonio entre hellos la cicaña y ocasiones
que para hellas heran menester.