CAPITULO DIEZ

Como ssalio Pedro de Horsua de los motilones y se despoblo el

pueblo de Santa Cruz y echaron los varcos en el rrio; y de como la

jente se quisso amotinar y huir del astillero, y el los aplaco.

Quiriendo el gouernador Pedro de Horsua acauar de salir con su jente e

yr en seguimiento de los que adelante auia ynuiado, se partio de los

motilones, donde auia estado todo el tiempo que se tardo en juntar la

gente, echando por delante todos los soldados que alli tenia, y demas

desto persuadio e ynportuno a los questauan por vezinos y habian poblado

aquel pueblo de los motilones, que lo dejasen y se fuesen con el a

aquella jornada, haziendoles grandes promesas y teniendo con ellos

grandes cumplimientos, los quales, vencidos de las nueuas palabras y

corteses rrazones que el Gouernador les auia dicho, dejando lo cierto

por lo dudoso, despoblaron su pueblo de Santa Cruz[231] de los motilones

y se fueron con el Gouernador al astillero, trayendo por delante todo el

hato y aparato que alli tenian.

Llegado que fue el Gouernador al astillero con toda esta jente, luego

dio horden como echasen los uarcos y bergantines que allo echos en el

rrio; y por causa de no ser la madera tan rrecia ni bien sazonada como

se rrequeria, y por ser alli la tierra demasiada de umeda y muy

lluuiossa, al tiempo de echallos en el agua se quebraron todos los mas,

que no quedaron sino solamente tres chatas y un bergantin, lo qual fue

causa de detenerse mas tiempo.

El Gouernador procuro hazer canoas y balsas en que pudiesen cauer todos

y caminar el rrio auajo; y como todas estas chatas y uergantin quedaron

tan mal acondicionadas, antes de auer nauegado la mitad del uiaje sse

perdieron y quebraron las dos dellas, como adelante se dira; y asi, por

defeto de auerse quevrado todos los mas de los uarcos y no tener la

copia de hellos que hera menester, se ubo de quedar como se quedo en el

astillero[232] todo el mas aderezo que los soldados tenian para su

jornada, como heran cauallos y ganados y otras cosas que en la jornada

no se podian pasar sin ellas, de lo qual rresciuieron tan gran

descontento todos los mas de los soldados, que casi amotinados se

quisieron boluer a Piru, y de hecho se boluieran si el Gouernador no se

diera tan buena maña como se dio a mitigallos, prendiendo a unos y

alagando a otros y disimulando con otros y haziendo generales

amonestaciones a todos, poniendoles[233] por delante lo poco que perdian

en lo que alli se les quedaua y lo mucho que auenturaban a ganar en la

jornada que lleuaban entre manos, y dandoles a entender que sentia el

mas la perdida de lo que alli quedaua que sus propios dueños, pues como

Gouernador estaua despues obligado a pr[234]uer a todos; y asi aplaco a

toda la gente, y sin que nadie se le vyese senbarcaron en su bergantin,

balsas y canoas todos los soldados y seruicio, y de trecientos cauallos

no pudieron lleuar mas de quarenta, y los otros se quedaron perdidos en

el astillero, con todo el ganado, que de todo genero era mucha

cantidad.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 66 / 273 题