CAPITULO OCHO

Como el Gouernador hordeno que Don Juan de Bargas fuese con treinta

honbres delante, y mando que Garcia de Horce se adelantase con

otros treinta, y lo que le acahecio a Garcia de Arze.

Estando el gouernador Pedro de Horsua en el pueblo de los motilones,

llamado Santa Gruz, recojiendo su jente, que aun no auia llegado toda,

acordo ynuiar cien honbres delante, y por capitan dellos á Don Juan de

Bargas, para quen llegando al rrio de Cocama, ques por donde auian

bajado los quarenta soldados de Juan de Salinas, suuiesen por el arriua

y trajesen toda la comida que pudiesen a la boca del rrio, para que

quando Pedro de Orsua llegase alli con la demas jente, hallase alguna

comida con que pasar adelante; y estan[223] ya aperzeuida toda la mas de

la jente, mando el Gouernador a un Garcia de Arze, amigo suyo, que con

treinta honbres se adelantase a una prouincia questaua veinte leguas del

astillero el rrio auajo, que llamauan los Caperucos, porque los yndios

de alli traian cierta manera de vonete o caperuzas; y que juntando a la

orilla del rrio toda la mas comida que pudiesen, esperase al capitan

Don Juan de Bargas y a la demas jente que con el auia de yr, para que de

alli se fuesen todos juntos al rrio de Cocama.

Partido Garcia de Arze con sus treinta conpañeros en una balssa y en

ciertas canoas, o porque no quisso, o por lo que a el le parescio, no

curo esperar a Don Juan de Bargas donde le auian mandado, mas nauegando

el rrio auajo y pasando el rrio de Cocama y otros que adelante estauan,

camino asta que llego con arta hambre y trauajo y rriesgo de su persona

a vna ysla poblada questaua enmedio del rrio, questaria del astillero

trecientas y beinte leguas, la qual por este rrespeto, fue llamada la

isla de Garcia; y perdieron en el camino dos soldados que salieron a

tierra a buscar comida y se metieron por un arcabuco y nunca mas

atinaron a salir, y al fin se quedaron alli. La hanbre[224] en este

camino tuuieron estos treinta soldados fue tan grande, que no comian

sino lagartos o caimanes que Garcia de Arze mataua con el arcabuz, que

hera muy buen arcabuzero.

Llegados a esta ysla se rreformaron de la hambre que traian, y

adiuinando la tardanza que en salir el armada del astillero podrian

tener, y para estar algo seguros de los yndios de la tierra, se

procuraron fortificar, haziendo cierta manera de fuerte o palenque donde

se defendieron y anpararon de las cotidianas guazavaras que los yndios,

asi por el rrio como por tierra, les dauan cada dia, las quales heran

tantas, que si Dios milagrosamente no los guardara, hellos no heran

parte para defenderse, porque treinta honbres solos y mal aderezados,

poca rresistencia podian hazer a dos o tres mill yndios que se juntauan

a ofendelles, y la principal defensa heran los arcabuzes, en espezial el

de Garcia de Arze, el qual viendose vn dia en aprieto de la guerra que

los yndios le dauan, y auiendose acauado la municion de las pelotas,

hizo que la baqueta del arcabuz les siruiese de pelota, con la qual

arrojo y arruino la jente de una canoa, que hera la principal de las que

le dauan la guazaua[225]. Otra vez, en otra guazauara, defendiendose,

echo en el arcabuz dos pelotas asidas la vna a la otra con hilo de

alanbre, y de aquel tiro lleuo y derriuo seis yndios de una canoa: y con

uer los yndios la destruicion que este arcabuzero hacia hen ellos,

acordaron dejar los treinta españoles, y no solo no les uinieron a dar

mas guazauaras, mas quedaron tan atemorizados y amedrentados quen uiendo

no auia yndios que parasen, antes procurauan auer y tener amistad con

los españoles; y con este yntento uinieron vn dia cierta cantidad de

yndios a la isla dondestaua el Garcia de Arze y sus conpañeros, los

quales creyendo que uenian deuajo de alguna cautela a hazer algun daño,

les procuraron ganar por la mano, enzerrando casi quarenta de hellos en

vn buhio de aquel fuerte o palenque que tenian echo y quitandoles las

uidas miserablemente a estocadas y a puñaladas dieron fin de hellos, y

bolo de oy adelante la fama de sus crueldades, de forma que de ay

adelante les temian mucho mas los yndios theniendo noticia destas

crueldades y de otras que hazian.

Desde que Garcia de Arze se partio del astillero asta quel Gouernador

llego a esta isla, se pasaron tres meses, el qual tiempo estuuieron

ssolos estos treinta honbres en esta ysla.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 64 / 273 题