Como el Gouernador hordeno que Don Juan de Bargas fuese con treinta
honbres delante, y mando que Garcia de Horce se adelantase con
otros treinta, y lo que le acahecio a Garcia de Arze.
Estando el gouernador Pedro de Horsua en el pueblo de los motilones,
llamado Santa Gruz, recojiendo su jente, que aun no auia llegado toda,
acordo ynuiar cien honbres delante, y por capitan dellos á Don Juan de
Bargas, para quen llegando al rrio de Cocama, ques por donde auian
bajado los quarenta soldados de Juan de Salinas, suuiesen por el arriua
y trajesen toda la comida que pudiesen a la boca del rrio, para que
quando Pedro de Orsua llegase alli con la demas jente, hallase alguna
comida con que pasar adelante; y estan[223] ya aperzeuida toda la mas de
la jente, mando el Gouernador a un Garcia de Arze, amigo suyo, que con
treinta honbres se adelantase a una prouincia questaua veinte leguas del
astillero el rrio auajo, que llamauan los Caperucos, porque los yndios
de alli traian cierta manera de vonete o caperuzas; y que juntando a la
orilla del rrio toda la mas comida que pudiesen, esperase al capitan
Don Juan de Bargas y a la demas jente que con el auia de yr, para que de
alli se fuesen todos juntos al rrio de Cocama.
Partido Garcia de Arze con sus treinta conpañeros en una balssa y en
ciertas canoas, o porque no quisso, o por lo que a el le parescio, no
curo esperar a Don Juan de Bargas donde le auian mandado, mas nauegando
el rrio auajo y pasando el rrio de Cocama y otros que adelante estauan,
camino asta que llego con arta hambre y trauajo y rriesgo de su persona
a vna ysla poblada questaua enmedio del rrio, questaria del astillero
trecientas y beinte leguas, la qual por este rrespeto, fue llamada la
isla de Garcia; y perdieron en el camino dos soldados que salieron a
tierra a buscar comida y se metieron por un arcabuco y nunca mas
atinaron a salir, y al fin se quedaron alli. La hanbre[224] en este
camino tuuieron estos treinta soldados fue tan grande, que no comian
sino lagartos o caimanes que Garcia de Arze mataua con el arcabuz, que
hera muy buen arcabuzero.
Llegados a esta ysla se rreformaron de la hambre que traian, y
adiuinando la tardanza que en salir el armada del astillero podrian
tener, y para estar algo seguros de los yndios de la tierra, se
procuraron fortificar, haziendo cierta manera de fuerte o palenque donde
se defendieron y anpararon de las cotidianas guazavaras que los yndios,
asi por el rrio como por tierra, les dauan cada dia, las quales heran
tantas, que si Dios milagrosamente no los guardara, hellos no heran
parte para defenderse, porque treinta honbres solos y mal aderezados,
poca rresistencia podian hazer a dos o tres mill yndios que se juntauan
a ofendelles, y la principal defensa heran los arcabuzes, en espezial el
de Garcia de Arze, el qual viendose vn dia en aprieto de la guerra que
los yndios le dauan, y auiendose acauado la municion de las pelotas,
hizo que la baqueta del arcabuz les siruiese de pelota, con la qual
arrojo y arruino la jente de una canoa, que hera la principal de las que
le dauan la guazaua[225]. Otra vez, en otra guazauara, defendiendose,
echo en el arcabuz dos pelotas asidas la vna a la otra con hilo de
alanbre, y de aquel tiro lleuo y derriuo seis yndios de una canoa: y con
uer los yndios la destruicion que este arcabuzero hacia hen ellos,
acordaron dejar los treinta españoles, y no solo no les uinieron a dar
mas guazauaras, mas quedaron tan atemorizados y amedrentados quen uiendo
no auia yndios que parasen, antes procurauan auer y tener amistad con
los españoles; y con este yntento uinieron vn dia cierta cantidad de
yndios a la isla dondestaua el Garcia de Arze y sus conpañeros, los
quales creyendo que uenian deuajo de alguna cautela a hazer algun daño,
les procuraron ganar por la mano, enzerrando casi quarenta de hellos en
vn buhio de aquel fuerte o palenque que tenian echo y quitandoles las
uidas miserablemente a estocadas y a puñaladas dieron fin de hellos, y
bolo de oy adelante la fama de sus crueldades, de forma que de ay
adelante les temian mucho mas los yndios theniendo noticia destas
crueldades y de otras que hazian.
Desde que Garcia de Arze se partio del astillero asta quel Gouernador
llego a esta isla, se pasaron tres meses, el qual tiempo estuuieron
ssolos estos treinta honbres en esta ysla.