CAPITULO QUARTO

De como Orsua se boluio al astillero con su jente, y lo que le

acaecio en un pueblo llamado Moyobamba.

Buelto Pedro de Horsua al Piru, asi por los ynconvinientes dichos como

por la poca posibilidad que tenia, porque aunque auia sido mucho tiempo

capitan en el Nueuo Reyno de Granada, no alcanzaua muchos dineros,

detubose mas de año y medio en juntar la gente, la qual es cierto que no

juntara sino le fauorecieran muchos uezinos y otras personas con

dineros, para proueher las necesidades de algunos soldados y rrepararse

de poluora, plomo y arcabuzes, cauallos y otras armas y municiones, que

para aquella jornada y la guerra della forzosamente heran menester; a

cauo del qual tiempo, auiendo echado por delante toda la mas gente que

auia podido auer, se partio de la ciudad de Lima, yendo casi como

rretaguardia de su jente, por que no se le quedasen algunos en el

camino.

Por donde Pedro de Orsua auia de pasar para yr a su astillero, auia un

pueblo llamado Moyobamba, de españoles, donde estaua vn clerigo por cura

que se dezia Pedro de Portillo, algo rrico, y segun algunos seneficauan,

de la propia condicion y largueza que el clerigo de Lazarillo de

Tormes, porque con las propias abstinencias y trauajos auia adquerido y

juntado hobra de cinco o seis mill pesos que tenia en oro.

Viendo este clerigo la soueruia noticia que Pedro de Orsua lleuaua por

delante y la lucida jente de que yba aconpañado, con codicia y anbicion

de auer por uentura algun obispado en la nueua tierra que se

descubriese, y no contentandose con la mediana pasedia que tenia, hablo

y trato con Pedro de Orsua que le hiziese su cura y bicario de aquella

jornada, y que demas de yr el siruiendo en ella, le enprestaria dos mill

pesos para con que se acauase de auiar. Le prometio de hazello asi y

acepto la manda de los dos mill pesos, Pedro de Orsua, que le auia

ofrecido.

Conociendo el clerigo la lucura que hazia o queria hazer, se arrepintio

y mudo proposito, dando algunas escusas que no le satisfarian a Pedro de

Horsua, porque deuajo de la palabra que el clerigo le auia dado, se auia

alargado a conprar algunas cossas, las quales no podia pagar si el

clerigo no le daua lo que le auia prometido, y constriñido de estrema

nezesidad buscava horden y manera como poder constriñir al clerigo y que

cunpliese con el[216].

Estauan en esta sazon en este pueblo de Moyobanba algunos soldados de

los que yban con Pedro de Orsua, los quales heran Don Juan de Vargas,

que despues fue theniente de Pedro de Orsua, y Don Hernando de Guzman,

y Juan Alonso de la Bandera y Pedro Alonso Casco, y Pedro de Miranda,

mulato[217], entre los quales conzertaron que, para que el clerigo

cunpliesse lo que auia prometido, finjiesen vna noche que el Don Juan de

Vargas, que en aquella sazon estaua rretraido en la Iglesia y con dos

heridas, se estaua muriendo, y que fuese a llamar vno dellos al clerigo

para que lo confesase, y que uenido, le hechasen mano y con amenazas y

como pudiesen, le hiciesen firmar vn libramiento de los dos mill pesos

que tenia echo para un mercader que le tenia en guarda los dineros. Lo

qual efetuaron asi: que uenido que fue el clerigo a la parte donde

estaua el Don Joan de Bargas, le pusieron los arcabuzes a los pechos y

le hicieron firmar el libramiento, y sin querello soltar, desde alli lo

lleuaron[218] asi como estaua al pueblo de los Motilones, donde se

juntaua la jente del armada, y alli le hizieron dar lo que le quedava,

que heran otros tres o quatro mill pesos, y asi el proue clerigo dio de

golpe, como alcancia, lo que poco a poco y con tanto trauajo de su

espiritu y abstinencia de su cuerpo, auia juntado, y el asi mesmo fue

despues muerto por el traidor Lope de Aguirre con su mano propia, y los

que le hicieron la fuerza ouieron el fin que adelante se dira, y asi el

abariento clerigo, como los cobdiciossos soldados, fueron castigados por

juicio particular de Dios.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 60 / 273 题