CAPITULO SEGUNDO

Que trata de algunas opinones que obo en Piru sobre la jornada que

el Marques dio a Pedro de Orsua.

Dada esta conduta de gouernador del Dorado a Pedro de Orsua y

publicadose la jornada en los rreinos del Piru y comenzandose a juntar

gente, el demonio, padre de disensiones, procuro poner diuersas

opiniones en algunas principales perssonas del Piru, quitandoles de la

memoria la yntencion con que el Uissorrey auia dado aquella jornada y el

sano pecho con que Pedro de Orsua la auia aceptado, los quales

comenzaron a decir y publicar que no era tiempo conuiniente aquel para

hazerse en Piru junta de jente, lo vno porque se auia tenido nueua que

el Rrey auia proueido por Uissorrey[213] a Don Diego de Azeuedo, de lo

qual estaua algo sentido el Marques de Cañete, diciendo que le hazia

agrauio su Magestad en quytalle en tan breue tiempo el estado de Uirrey,

y lo otro porque dezian auer gastado el Marques mucha suma de oro de la

caxa rreal, y que por la estrecha quenta que dello se le auia de tomar y

la poca hazienda que tenia para pagallo, podia ser passar algun

naufraxio su persona, y otras cosas que a los que quieren poner estoruos

nunca les faltan, lo qual todo uino a noticia del Marques, y uiendo el

detrimento que su honrra padezia y la fama que las pestiferas

leguas[214] auian dibulgado contra el, se rresfrio en dar el fauor y

calor a Pedro de Orsua que antes solia; y estando asi, algo resfriada la

jornada, aunque enpezada hazer y a salir algunos soldados, vino nueua al

Piru de que Don Diego de Azeuedo abia muerto en Seuilla, y asi torno el

Marques a poner calor en la jornada y animar a Pedro de Orsua para que

fuese con ella adelante y saliese con su enpressa.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 58 / 273 题