Francisco Arias, en carta al Consejo de Indias, fechada en Cartagena el
12 de Febrero de 1546, quejase del licenciado Armendariz, que después
que el Obispo de Cartagena i el Adelantado Heredia salieron de Cartagena
para Castilla, ha depositado indios de su mano, quitándolos á los
Oficiales que los tenian por S. M.; ha hecho nueva marca i embiadolo con
un mozo á Mopox que son más de 100 leguas por pueblos de españoles donde
pudieron marcar sin pagar el quinto real. Otra embio á Tamalameque, ques
bien 120 leguas. A pueblos que estan en su Magestad embia á quien quiere
á cobrar los tributos. De lo que ha procedido de condenaciones, difuntos
i otras cosas, nada ha puesto en el Arca, sino lo emplea en mercaderias
para el Nuevo Reino. Unos pagueyes de que beve esta ciudad i de donde se
proveian de agua los navios antes de su venida, se limpiavan i
aderezavan continuamente, i él los dejo perder, i apenas hai agua para
medio navio. Sigue con otros Capitanes[162] sobre falta de justicia,
sobre haver embiado á su deudo Ursua, de 18 ó 20 años, al Nuevo Reino, i
por Juez de residencia al Cabo de la Vela otro deudo suyo, el licenciado
Santistevan. Espera barcos del Nuevo Reino para se ir allá, donde estará
mucho tiempo, según toma despacio las cosas. Quejase que estando él en
la Corte á negocios del Nuevo Reino, con cédula para que entre tanto no
le quitasen los indios, luego que llegó Ursua se los quitó por
instrucción del licenciado Diez Armendariz. La gente, dice, se va i
despuebla por sus malos tratamientos, los maestros i pasageros no le
pueden sufrir. Que el licenciado se da tan buena mano en mercaderias,
que por poco que dure allegará 30.000 castellanos, i deuen venir cédulas
á los puertos para que tomen el dinero que embie. (Muy apasionado
escrive: parécese á las acusaciones contra Vara de Castro.)--(_Colección
Muñoz_, t. LXXXIV.)