UN ESPAÑOL REVOLUCIONARIO

DESDE mi conversación con Etchepare sentí grandes deseos de instruirme.

Como en Irún era muy difícil adquirir libros, fuí pidiéndolos a Bayona,

a la librería de Gosse.

Etchepare me enviaba, con algunas mujeres bidartinas y con las

_cascarotas_ de Ciburu, libros, folletos y toda clase de papeles.

En mi cuarto de Irún, que daba sobre el tejado de una casa próxima, yo

me dedicaba a leer y a pensar en cuestiones políticas. No hay que decir

que cada día me sentía más republicano. Danton y Robespierre eran mis

héroes favoritos.

Un libro que influyó mucho entonces en el giro de mis pensamientos fué

el _Compendio de la vida y hechos de Joseph Bálsamo_, llamado conde de

Cagliostro, que se publicó en Barcelona años antes, traducido del

italiano.

Este Cagliostro era un tipo curioso. Había fundado sociedades masónicas

por todo el orbe. Unos lo consideraban como un gran jefe de la

masonería; otros, como un embaucador, cuyas empresas todas no llevaban

más fin que explotar a los incautos.

A pesar de esto, a mí me gustó la figura de aquel hombre, y me impulsó a

seguir sus pasos.

El aprendiz de conspirador · 第 152 / 204 题