LOS COLABORADORES

Ahora ya casi no sé lo que dictó Aviraneta, lo que escribió Leguía y lo

que he añadido yo; los tres formamos una pequeña trinidad, única e

indivisible. Los tres hemos colaborado en este libro: Aviraneta,

contando su vida; don Pedro Leguía, escribiéndola, y yo, arreglando la

obra al gusto moderno, quizá estropeándola.

Un filósofo que tenemos en el pueblo, José Antonio Iriberri, dice, y yo

no sé de dónde lo ha sacado, que en la realización de las cosas hay tres

períodos, que él llama hipóstasis: la idea, el ser y el llegar a ser.

En la realización de este libro, la idea ha sido Aviraneta; el hecho,

Leguía, y el advenimiento, yo.

Ya concluído el trabajo, en pleno _advenir_, como diría Iriberri, mandé

copiar las Memorias, y con la copia fuí a casa del editor.

Este, al ver, en la cubierta el nombre de Leguía, torció el gesto, creyó

que era de un poeta modernista, y dijo que no le resultaba. Entonces yo,

pensando en el deseo que tenía mi pobre Dama Úrsula de ver publicadas

las Memorias éstas, decidí aparecer como autor, y para que no me

remordiera del todo la conciencia, añadí al texto algunas digresiones,

que no llamo ligeras, porque es posible que al lector le parezcan

pesadas, con el objeto de darme cierto aire de hombre erudito y de lucir

la vastedad de mis conocimientos históricos, filológicos, antropológicos

y políticos.

El aprendiz de conspirador · 第 12 / 204 题