Espero que Vᵈ no ha olvidado lo que ha aprendido de la lengua
castillana cuando estaba en Gran Canaria el año próximo pasado. Por
tanto me esforzaré escribir una carta en aquel lenguaje aunque no puedo
expresar mis pensamientos sin muchas disparates ridiculosas que quizas
Vᵈ perdonará.
Mientras las primeras semanas de mia estancia en Tafira hacia buen
tiempo y D. Benito del Colegio de Manuel y yo dabamos algunos largos
paseos en nuestras bicicletas. Despues de su partida en Enero llovía
muchas veces y se ha visto nieve en las cumbres. Los barrancos fueron
llenos de agua y le agua se introdujó por el tejado de nuestra casa. El
fango me recordaba el viaje que hicimos en Marzo de Galdar á Telde. No
mé gustaba el frio y no estoy tan bién que estaba hace poco tiempo. Mi
antiguo enemigo me amenaza pero espero que le venceré. De consiguiente
no he ido á Telde; pero espero ir luego, y si fuere buscaré á Santiago
su criado de Vᵈ y le daré el duro que mi dió para él. La viruela
todavia se enfurece en Telde y en las Palmas tambien.
Todos sus amigos de Vᵈ estan muy bien pero un señor cuyo nombre no
mencionaré estaba fuertemente ébrio cuando le ví la ultima vez....
Quiero leer el libro de Sen. X aunque no sé si le podré entender. Es un
hombre docto, doctísimo pero stogioso--esta ultima no puedo deletrear.
Estas pocas palabras son una recompensa muy ligera por su carta de Vᵈ
que me interesó mucho y por que estoy muy agradecido pero he tornado
un largo tiempo escribiendolas. Si pudiere[31] escribir mas facilmente
le contaría a Vᵈ todos los sucesos que han acontecido en Gran Canaria.
Pero es preciso acabar.