Un amigo avisa a la familia cuando se pone en marcha el cortejo.
Van inmediatamente detrás del coche fúnebre los propios parientes del
finado, y siguen los otros parientes, los amigos y demás convidados.
Irán a continuación de los coches de la familia los de los amigos y
después los de alquiler.
Si va el coche del difunto, irá cerrado y enlutado inmediatamente
después de la comitiva.
Los padres no asisten al entierro de sus hijos, ni un cónyuge al del
otro cónyuge.
Los parientes cercanos y los criados de la casa asisten vestidos de
luto.
Las señoras invitadas llevan luto o traje obscuro, y no van a la casa
sino directamente al templo, desde el cual regresan a sus casas.
En el entierro de un alto personaje, el representante del jefe del
Estado y las corporaciones van a la cabeza del cortejo, y el coche
del jefe del Estado inmediatamente detrás del coche enlutado.