Una señora que no es joven, si se encarga de un papel, lo hace para
complacer a la señora de la casa. Con este mismo fin tomará un
caballero un papel difícil, no con el vano empeño de lucirse.
Una vez aceptado el papel, hay que estudiarlo bien, asistir a todos
los ensayos y representarlo en conciencia. Sería una grosería
devolverlo sin alegar una causa plenamente justificable.