Después de estrechar la mano a los amigos que dan el parabién (sin
abrazar, como antiguamente, a la novia y a la madrina), la recién
casada coge el brazo de su marido, y el novel matrimonio baja por
la nave central, seguido de las madrinas, con el mismo orden que se
observó a la entrada.
Salen los primeros los recién casados, que toman el coche del novio,
único carruaje que corre de su cuenta, y se dirigen a casa de la
novia. Sale en seguida su madre, puesto que ha de recibir en su
casa a los convidados, y luego siguen estos sin guardar orden de
preferencia.
Los padres de la novia habrán dispuesto el almuerzo para la comitiva.