Preséntanse a esta audiencia las señoras con traje sencillo, elegante
y de colores no vistosos, sin llevar manguito ni abrigo, que dejarán
siempre en la antecámara; los caballeros de frac, corbata blanca y
guante blanco, si bien la moda autoriza el blanco-perla, llevándose
puesto solo el de la mano izquierda. Si la audiencia fuese por la
mañana, se llevará levita. Vestirán de uniforme, si pertenecen a un
cuerpo, orden o instituto que les autorice a llevarlo.