Al efectuarse la presentación, la persona inferior en rango es
presentada a la superior; el caballero a la señora, y la señora
soltera a la casada, si esta no es de menor categoría.
Las personas que acaban de ser mutuamente presentadas se hacen una
cortesía, dirigiéndose frases de cumplimiento propias del caso, pero
sin estrecharse la mano.
No obstante, en tal circunstancia el ofrecer la mano es una muestra
de benevolencia en una señora de rango superior, o en la dueña a
quien en su propia casa se hace una presentación, sea mediante un
común amigo, sea por efecto de invitación.
También se estrechan la mano al ser presentadas, las personas que
tienen amistad íntima con el que presenta.